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2012 - España

Los tres nuevos magos

15 Minutos y 19 Personajes. Unos jóvenes estudiantes se burlan de otros compañeros suyos por ser cristianos. Los primeros acuden al programa de Navidad y sus corazones serán tocados por el niñito de Belén.


LOS TRES NUEVOS MAGOS
Allen Bedia

PERSONAJES

NARRADOR
HEIDY
ERNEST
ROBERT
DAVID
LILY
ELÍSABET
MARÍA
JOSÉ
VOCERO
POSADERO
POSADERA
PASTOR 1
PASTOR 2
PASTOR 3
MAGO 1
MAGO 2
MAGO 3
PASTOR

ESCENA I

NARRADOR. Llegó el mes doce, con aires fríos caen las hojas del calendario, se desempolvan viejos árboles y sus luces anuncian la Navidad. Es aire de fin de semestre, sobrevuelan ideas diversas en esta universidad, procedentes de la facultad de ingenierías, humanidades, medicina. Olor a conocimientos y sed de ciencia, espacios del saber, orgullos personales invaden el ambiente. Con ademanes de científicos y toque de dioses conversan sus estudiantes sobre la cuarta estación.

(Abre el telón, aparecen en escena tres muchachos conversando en un banco y dos en otro.)

HEIDY. ¡Qué rico este tiempo de Navidad! Es lo mejor que hay para dormir y vaguear a la n potencia. (Se estira.) Tal vez estrenarse un vestido de los largos o darle durísimo a las comidas de la abuela.

ERNEST. Estas mujeres siempre están pa’ lo mismo: la dormidera y sus vestimentas. Pa´ mí la Navidad es la misma onda de siempre, lo único que me gusta de ellas son los feriados y los fietucones que meten en la calle.

ROBERT. Para mí son muy importantes porque nació Dios en un pesebre (irónicamente). (Comentarios de sus amigos.) ¡Ja, ja, ja! Era un chiste family… ¿Tú crees que un tipo como yo no sabe de cuentecitos? Eso na ma´ que se lo tragan los christian brothers. Yo en Navidad aprovecho para vaciar mis botellitas de la buena curda y así me caliento el alma ¡ja, ja, ja!

ERNEST. Oye, hablando de cuentos y navidades… Mira quiénes están allí: los Christian brothers, vamos a trajinarlos que ellos se creen que son los únicos que saben de religión y esos inventos. Yo les voy a demostrar que soy un monstruo en los eventos del pasado.
¡Ey, muchachos! ¿No nos van a felicitar por la navidad? Andaba uno de los magos preguntando por ustedes para ver dónde se cogen los bicitaxis a Belén.

(Los cristianos se dirigen hacia ellos y los saludan.)

DAVID. (Ignorando el chiste.) Pues sí, todo bien, disfrutando la bendición de la Navidad.

ROBERT. Socio, de eso estábamos hablando, nosotros sí sabemos lo que es la Navidad: fiesta, comida y adornos tocaos.

HEIDY. Sí y dicen que en las iglesias meten programas que ni en el teatro nacional…

LILY. De verdad que es un mes de alegría, adornos y celebración pero ¿sabes a qué se debe todo esto?

ERNEST. Sííííí, claro, nació el nene Jesús… ¡Ja, ja, ja! Esto es más cómico que una tanda de cosquillas. ¿De verdad que tú estando en la universidad crees en eso?

LILY. Pero claro, la salvación de este mundo vino a habitar entre nosotros para dar cumplimiento al mejor proyecto que jamás se haya planeado sobre este universo.

ROBERT. ¿Quieren un traguito?

CRISTIANOS. No, gracias.

HEIDY. Ahora sí no entiendo, ¿ustedes no celebran? (Con mirada de malicia.)

LILY. Sí y de hecho queremos invitarles al culto del 25, tenemos preparado algo especial. Bueno, debemos seguir. Adiós.

ROBERT. (Burlándose de Lily.) Queremos invitarlos al culto especial... ¡Qué loca es! Yo sí que no me trago eso.

ERNEST. Mira, tengo una idea: vamos a ir y de vez en cuando, le tiramos un chistecito a los “hermanitos”… Además, Robert, yo no sé qué tendrá la iglesia pero como hay chicas lindas…

HEIDY. Yo me voy a leer bien el cuento de los magos y todo eso para que no se me hagan los más pillos y los que más saben. Y sí voy; para ver si meten la pata en algo… ¡Ja! ¿Te imaginas cómo me voy a reír?



ESCENA 2

NARRADOR. Esta vez la estrella de Navidad se levantó bien alto y resplandeció sobre el smog de la convulsa ciudad. Otra vez su luz volvería a ser guía pero no de sabios magos sino de ignorantes almas perdidas que vagan hacia una eternidad de muerte. Tal vez su última oportunidad de vida estaría en esta humilde iglesia, pesebre de miles de almas que nacieron tras encontrar a su Salvador, entendiendo que HAY VIDA EN JESÚS.

(Aparecen Elísabet y María conversando. Los muchachos de la escena 1 se sientan en la congregación como parte del público.)

ELÍSABET. Pero, cuéntame prima, ¿qué fue lo que te sucedió?

MARÍA. Estaba yo en mi cuarto cuando de pronto una luz invadió el lugar, por encima de esa gloria vi la imagen de un ángel, por nada me desmayo del miedo hasta que con voz fuerte pero tierna me dijo: “No tengas miedo que traigo para ti la mejor noticia que una mujer pueda recibir, darás a luz un hijo, engendro del E. Santo y le llamarás Emanuel, Dios con nosotros, porque Él ha de traer la luz de este mundo. Será grande y llamado Hijo del altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David y su reino no tendrá fin”.

ELÍSABET. Bendita eres, mujer, por haberte escogido Dios pero, ¿qué ha dicho José de todo esto? ¿Te ha abandonado?

MARÍA. Bueno, no creas, al principio medio que se asustó pero luego le apareció un ángel en sueños y ya tiene la carpintería casi cerrada pues sólo habla de eso.

(Se apagan las luces sin cerrar el telón, voz en off.)

VOCERO. ¡Ey! A todos los ciudadanos: por orden de Augusto César, todos deben ir a su ciudad de origen para ser empadronados. Duro será el castigo para quien no se presente en la fecha fijada.

(Aparecen en escena María y José.)

JOSÉ. Tuve que parquear el burro porque ya no puede más con sus patas y yo estoy peor que él. No hay lugar donde dormir en esta ciudad. Llamemos en esta posada que tal vez encontremos un buen lugar donde puedas descansar, María. (La abraza.)
Buenas noches, la paz sea con ustedes.

POSADERO. Sí, pero no será con ustedes si despiertan a uno de mis hospedados (con cierta mala forma.) ¿Qué quieren ustedes a estas horas de la noche, forasteros?

JOSÉ. Necesito un lugar donde mi esposa y yo podamos dormir, temo que pueda dar a luz esta misma noche.

POSADERO. Lo siento pero aquí ya no cabe ni una cucaracha así que no los demoramos más, buenas noches…

MARÍA. Señor, estamos muy cansados y no tenemos a donde ir.

POSADERA. Anda pipo, vamos a dejarle entrar aunque sea en el pesebre.

POSADERO. ¡Hum! Bueno, está bien, pero al primer bramido extraño de mi vaca van para afuera sin misericordia…

JOSÉ. Muchas gracias, señor.

MARÍA. ¡Ay! Creo que está por nacer el nene… Sí…

(Se pagan las luces, fondo tenue, llanto de niño. Aparecen los pastores. Prender dos luces.)

PASTOR 1. Buenas noches….

PASTOR 2. Yo con este olor a ovejas no hubiera venido pero ese gran coro de ángeles ha encendido una pasión en mi corazón que no he podido apagar.

PASTOR 3. Yo creo que no hay nadie sino vacas y ovejas… ¡Buenas nocheeeeees!

JOSÉ. La paz sea con ustedes.

PASTOR 1. Gloria a Dios, sabía que le encontraríamos. Estábamos cuidando las ovejas cuando apareció un ángel a darnos las Buenas Nuevas. Tal fue el susto que no he recobrado el color…

PASTOR 2. Apareció el mejor coro de todo el universo y su música hacía vibrar. Una multitud en las huestes celestiales decía: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”

PASTOR 3. Recibe Jesús, toda nuestra adoración.

(Se arrodillan, se apagan las luces, luz roja. Aparecen desde el fondo los magos.)

MAGO 1. En este momento es cuando más extraño yo a mi camello Palmiche.

MAGO 2. Yo prefiero ir a pie que porque las jorobas me tienen la columna maltratada.

MAGO 3. Yo nada más pienso en la cara que pondrá ese muchacho cuando vea el regalo.

MAGO 1. Será la cara de José porque ni siquiera sabemos si el niño habrá abierto los ojos.

MAGO 2. Miren ya la estrella, tiene la punta en mi cabeza.

MAGO 3. Pues debe ser aquí.

MAGO 1. Lo sabíaaaaa, encontré el mayor tesoro de mi vida. Toma mi rey, recibe este oro como símbolo de tu eterna y gloriosa realeza.

MAGO 2. Toma este incienso.

MAGO 3. Mirra.

MARÍA. Mi alma alaba al Señor por este día en que el Verbo se hizo carne y llegó para habitar entre nosotros y vemos su gloria, llena de gracia y verdad, salvación y vida sobre este oscuro mundo. Vengan todos, abiertas están las puertas de este humilde lugar para adorar a mi hijo y mi Rey, mi paz, mi luz y mi Salvación.

(Todo el escenario se arrodilla con las manos en alto… Se cierra el telón. Por delante del telón aparece el pastor de la iglesia.)

PASTOR. Ha sido bueno vivir entre nosotros este pedazo de historia, pero no es de pasado que quiero hablar, sino de presente. Navidad significa nacimiento, bienvenida de salvación; se trata de nosotros que aun siendo viejos podemos volver a nacer en el Espíritu. Por nosotros dejó Jesús su reino de inmensa majestad y gloria para vivir entre nosotros, sufrir el castigo de toda la humanidad; él fue molido por nuestras transgresiones y lejos de bajarse de la cruz, prefirió morir por nosotros antes que vivir sin nosotros. De los muertos se levantó y él vive. Es el acceso directo a Dios, camino al Padre con sólo una decisión: aceptarlo como tu único Señor y Salvador.



ESCENA 3

NARRADOR. Hay mensajes que llegan y golpean el corazón de los hombres, taladran sus sentimientos y quebrantan orgullos. ¿Cómo resistirse a aceptar el plan de Dios? El fuego del Espíritu tocó corazones de piedra y sus primeros síntomas de convertidos en carne fueron escuchados en el mismo lugar que antes fue testigo de burlas, murmuraciones y engañosas palabras.

HEIDY. Lily, David tenía gana de verlos para conversar con ustedes. Me pareció bastante interesante el cuento de Navidad y hasta quisiera saber más de ese niño. ¿Qué hizo tan importante que a pesar de haber pasado (?) años aún se celebra ese nacimiento y los años se cuentan a partir de él, como una huella imborrable de su paso por la tierra?

ERNEST. ¿No oíste tú que fue Rey de los judíos? Supongo que en su vida tuvo más dinero que Bill Gates, carruaje del año y tremendos vestidos.

ROBERT. ¡Pero qué ignorante eres! Ahí es donde empieza el dilema, que nadie se cree que un Rey nacería en un pesebre, que una estrella guiaría a magos muchos kilómetros y que un niño de meses es la salvación del mundo.

(Interrumpe David.)

DAVID. Basta ya de dilemas y les explico todo. Durante muchos años esperó Israel la redención de su pueblo. Muchos esperaron un rey político que gobernara en el ámbito social y tuviera riquezas, como piensa Ernest, pero no fue así, sino que dejó el trono celestial de Dios para venir a nacer en la mayor humillación. Hasta los animales tienen lugar seguro donde dormir pero Jesús nació en un pesebre.

LILY. Una estrella fue guía de los magos porque a Jesús está sujeta toda creación y su luz alumbra a todo hombre. Su vida entera fue de servicio a la humanidad, vivió entre pobres, ciegos, leprosos y desamparados, vino al rescate de todos pero muchos no lo recibieron sino que pagaron con odio su profundo amor y le llevaron a la cruz.

HEIDY. Entiendo que fue un gran hombre pero otros muchos han vivido entre pobres e incluso han muerto por su nación y sólo se le recuerda en algún que otro libro de historia. ¿Por qué impactó tanto Jesús?

DAVID. Por el hecho de que nosotros somos los culpables de su crucifixión y él aún nos ama. Es el camino a Dios.

ERNEST. Eso sí no lo puedo entender, ¿qué tengo que ver yo en la muerte de “ese”? Yo no soy ningún asesino.

DAVID. Sí, lo matamos nosotros por nuestros pecados pero Él lo hizo por amor a ti y ¿sabes qué? La historia no acaba ahí pues Él se levantó de los muertos y reina por los siglos de los siglos, y lo más importante, te quiere perdonar.

HEIDY. ¿Qué se supone que debemos hacer en este día para que nos perdone?

ERNEST. Pues regalar a los niños pobres ropa y darles de comer.

LILY. Sí, eso sería muy bueno pero Dios lo que quiere es que le entregues tu corazón, arrepintiéndote de tu vida llena de errores y pidiéndole que ponga la estrella en tu camino para que su luz te guíe a la morada celestial.

HEIDY. Sería bueno yo poder conocerle y como hicieron esos magos decir: “Jesús, te entrego mi corazón para que lo transformes”.

ROBERT. Dios, yo también te entrego mi vida pues yo sé que Tú podrás conducirla mejor que lo que yo pueda hacer por mi propias fuerzas.

ERNEST. ¡Qué confusión la mía! Pensé que la alegría estaba en fiestas, bebidas y dinero. Jesús, toma todo mi ser y haz de mí un siervo útil.

NARRADOR. Tres nuevos reyes magos entregaron hoy sus regalos, y con el mayor agrado los recibió su Salvador. Hoy es día de nacimiento, de empezar a vivir, de sentir el gozo de la Navidad y exaltar al creador. Día de agradecer a aquel que vino a nacer en Belén pero también en nuestro ser. Toda alma alabe a Dios y gritemos a una voz.
(Todos los que están en la plataforma) ¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!