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2012 - España

Belén, cuna del pan

10 Minutos + Cantos y 9 Personajes + Extras. Un niño pobre pide limona pero le entrega todo lo que lleva a un pordiosero que también pide como él. Dos ángeles son enviados por Dios para ayudar a Martinillo, el niño pobre, y sanar a su madre que está enferma.


BELÉN, CUNA DEL PAN

Martín Cifuentes



PERSONAJES
MARTINILLO
NIÑO BIEN
PORDIOSERO
LUZ DE SIMPATÍA
ALEGRÍA DE VIVIR
PASTOR 1
PASTOR 2
PASTORA 1
PASTORA 2
GRUPO NIÑOS
GRUPO PASTORES
GRUPO ÁNGELES


(Vísperas de Nochebuena. En una ciudad como tantas otras, todo el mundo va y viene de compras. A la puerta de una casa se encuentra un niño andrajoso en actitud mendigante. Algunos bien pocos, son los que dan limosna al niño pobre. Hace un frío gélido que llega a los huesos.)

(Entre los viandantes pasa un grupo de chavales cantando canciones de Navidad. Se paran, cantan y marchan al terminar.)

MARTINILLO. Una limosna, por amor del Niño Jesús que nació en Belén. Una limosna por compasión.

(Pasan por allí unos niños, portando cosas necesarias con las que hacer un Belén. Apenas reparan en la presencia de Martinillo. Se le acerca un niño bien vestido, que por su apariencia denota que es de familia acomodada.)

NIÑO BIEN. Toma, Martinillo. No insistas más, que dentro de casa nos molestas con tus voces lastimeras. No nos dejas hacer el Belén. Vete a otra parte.

MARTINILLO. No pido por gusto, lo hago por necesidad. Mi padre se murió y mi madre está enferma. ¿Quien atenderá a mamá y a mis dos hermanos menores?

(El niño bien se marcha sin inmutarse. Martinillo sigue insistiendo.)

MARTINILLO. Una limosna, en nombre de Jesús que nació en Belen. Una limosna por compasión.

(Los viandantes son insensibles a las demandas de Martinillo. Pasa un grupo de niños con su maestro al frente. Van cantando un villancico. Se paran hasta terminarlo y se marchan.)

(De pronto pasa por allí un pordiosero, que por los gestos que hace, se nota que es ciego.)

PORDIOSERO. Una limosna para este pobre indigente que por no tener, no puede ni ver. ¡Una limosna para este pobre!

(Martinillo se queda asombrado al ver al pobre ciego. Empieza a rebuscarse por los bolsillos y reúne en sus manos todo cuanto había conseguido durante el día y la noche.)

MARTINILLO. (Observando atentamente al pordiosero pero lleno de amor y comprensión.) Tome, buen señor. Yo, aunque soy pobre, os doy estos mendrugos de pan y algunas monedas que me han dado durante todo el día. Usted lo necesita más que yo.

PORDIOSERO. (Extendiendo las manos, en actitud de tocar a Martinillo.) ¿Cómo te llamas, muchacho?

MARTINILLO. Señor, desde pequeño me llaman Martinillo, y tengo que pedir porque papá murió y mama se puso enferma de tanto trabajar. Así es que tengo que mendigar para que coman mis hermanos menores y mamá.

PORDIOSERO. En verdad eres pobre y tienes un gran corazón, Jesús dijo en una ocasión "lo que hiciereis con uno de estos pequeños, a mí me lo hacéis". Martinillo, Dios te dará a conocer el Misterio de la Tierra del Pan. ¡Martinillo, queda con Dios!

MARTINILLO. ¡Id con Dios!

(Pasa otro grupo de niños que cantan villancicos. Al igual que los otros, se marchan al terminar.)
(Aparecen en escena dos ángeles: Alegría de vivir y Luz de Simpatía. Van en actitud de buscar a alguien.)

ALEGRÍA DE VIVIR. Este debe ser el muchacho que andamos buscando.

LUZ DE SIMPATÍA. No cabe duda que es; Dios nos lo ha descrito de esta forma.

(Como presentándolo al público.)

LUZ DE SIMPATÍA. Somos dos Ángeles de la Corte Celestial, que Dios envía para auxiliar a éste zagal. En aquella Nochebuena fuimos los encargados de anunciar a los pastores el nacimiento del Niño Dios.

ALEGRÍA DE VIVIR. Venimos a traerle la curación de su madre.

LUZ DE SIMPATÍA. Y para mayor alegría suya, le vamos a mostrar el nacimiento de Jesús, tal y como ocurrió hace muchos años, muchísimos años, en pago de su buena acción.

ALEGRÍA DE VIVIR. (Dirigiéndose a Martinillo.) Despierta, que te traemos buenas noticias.

LUZ DE SIMPATÍA. Vas a conocer cosas maravillosas, que les están vedadas a los soberbios y poco generosos.

MARTINILLO. (Asombrado.) ¿Qué veo? ¿De dónde habéis salido? ¿Quiénes sois?

LUZ DE SIMPATÍA y ALEGRÍA DE VIVIR. Somos ángeles enviados por el Señor. Venimos a recompensarte de la buena acción que has tenido con el pobre ciego.

MARTINILLO. (No saliendo de su asombro.) ¡Qué sueño tan bonito al oír hablar a los ángeles! Debo estar soñando o enfermo.

LUZ DE SIMPATÍA. Tu humildad te hace creer que sueñas, pero es realidad. Dios se manifiesta a los humildes y generosos dándoles el ciento por uno por las buenas obras que hacen.

ALEGRÍA DE VIVIR. Vamos a hacerte participe del hecho más maravilloso que ha podido ocurrir a la Humanidad...

(Los dos ángeles al mismo tiempo: “El nacimiento del Salvador”.)

(Suena un villancico sin letra. Se abre la parte del fondo y aparecen la Virgen y San José.)

JOSÉ. María, estoy asombrado de ver que mis primos no han querido darnos aposento en su casa.

MARÍA. No te aflijas José, confía en Dios que querrá para su hijo un lugar apropiado para nacer.

JOSÉ. Tan sólo un pariente anciano, descendiente de mi abuelo Eleazar, el tahonero, me ha dicho que podemos ir a una cueva de su propiedad que hay por aquí.

MARÍA. José, vayamos presto, ha llegado la hora.

(Se retiran despacio al fondo. Pasan unos pastores, que van cantando un villancico, Al terminar salen.)

(Aparecen los ángeles y cuatro pastores y pastoras.)

PASTOR 1. He aquí donde ha nacido el Niño. Por fin hemos llegado.

PASTOR 2. Demos humildemente nuestras ofrendas. Aun que son modestos nuestros regalos, los hemos conseguido cuidando el ganado.

JOSÉ. Aquí tenéis a Jesús, pastorcillos. Contemplad, a quien no cabe en el cielo, reclinado en humilde cuna.

MARÍA. Dichosos vosotros, pastores. Habéis sido los primeros en llegar. Los humildes y limpios de corazón, contemplan a Dios.

PASTORA 1. Recibid este presente. Es cuanto he podido traer.

PASTORA 2. Tomad este queso que traigo recién hecho. Es tanta la emoción que tengo, que me parece estar en el cielo.

JOSÉ. Gracias, pastores. Sabemos valorar vuestras ofrendas.

PASTOR 1. (Lleno de alegría, se dirige a un grupo de niños que van llegando.) ¡Adoremos al niño y cantémosle!

(Van pasando cantando villancicos o haciendo sus respectivos números, grupos de alumnos.)

PASTORES. ¡Una estrella se acerca! ¡Una estrella que viene de Oriente!

LUZ DE SIMPATÍA. Son sabios que vienen de tierras extrañas, estudiosos de los astros. Una vez que han visto esta nueva estrella, han interpretado que Jesús ha nacido en este lugar.

ALEGRÍA DE VIVIR. ¡Venid sabios prudentes, y contemplad este bello acontecimiento! ¡Dios en pobre pesebre nos alecciona con tanta humildad!

(Todos se postran adorando al Niño. Entregan los reyes sus ofrendas. Unos niños tapando la escena anterior canta Noche de Paz, mientras cantan salen todos a escena menos Martinillo y los Ángeles.)

LUZ DE SIMPATÍA. (Se dirige a Martinillo, quien se levanta lentamente.) Martinillo, has visto Belén, cuna del pan, porque lo poco que has dado como pobre, Dios lo mide con mucho.

ALEGRÍA DE VIVIR. Eleazar, el abuelo de José, también pasó la vida socorriendo a cuantos pobres acudían a él, gastando buena parte de su hacienda.

LUZ DE SIMPATÍA. Alégrate, Martinillo, pues por tu buena acción el Señor te premia con la curación de tu madre.

ALEGRÍA DE VIVIR. Y así damos por concluida la misión que Dios nos encomendó. ¡Corre, Martinillo, a tu casa! Tu madre te espera. ¡Adiós!

(Martinillo sale aprisa, diciendo adiós con las manos.)

ÁNGELES. ¡Adiós!

1 comentario:

Anónimo dijo...

W HWRMOSO MENSAJE Q DIOS LOS BNDIGA A QUIENES CREAN Y HACE POSIBLE D Q OTROS LEAMOS ESTA HERMSAS HISTORIAS