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2012 - España
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Plan de salvación

15 Minutos y 6 Personajes. Dios prepara un plan de salvación para que Adán, Eva y sus descendientes no se pierdan en una muerte eterna. Inspirado en la siguiente predicación (AQUÍ).


PLAN DE SALVACIÓN
loidasomo@gmail.com


PERSONAJES

JESÚS
ÁNGEL 1
ÁNGEL 2
ÁNGEL 3
ÁNGEL 4
ÁNGEL 5
VOZ DE DIOS




(Los ángeles van nerviosos de un lado a otro del escenario. Algunos ángeles están llorando mientras que otros los consuelan. Aparece un ángel que no sabe qué pasa.)

ÁNGEL 1. (Asombrado.) ¿Qué ha pasado? ¿Por qué estáis todos así?

ÁNGEL 2. ¿No lo sabes?

ÁNGEL 1. ¿Satanás de nuevo?

ÁNGEL 2. Sí y no.

ÁNGEL 1. ¿Qué quieres decir?

ÁNGEL 2. También están implicadas las nuevas criaturas de Jesús.

ÁNGEL 1. ¿Adán y Eva?

ÁNGEL 2. Sí, los dos. Eva tomó del… del… (le cuesta continuar.)

ÁNGEL 3. Del árbol de Dios.

ÁNGEL 1. ¿Cómo? (Muy afectado por la noticia.) ¿Qué… qué ha pasado? ¿Cómo ha sido esto?

ÁNGEL 3. Eva se alejó de Adán y empezó a merodear por el recinto del árbol.

ÁNGEL 1. ¿No se marchó enseguida?

ÁNGEL 3. No, sino que empezó a acercarse más y allí le tentó Lucero.

ÁNGEL 1. ¿Cómo que le tentó Lucero? ¿No le extrañó ver a ese ángel que no conocía?

ÁNGEL 2. Lucero no se presentó como un ángel sino como una serpiente.

ÁNGEL 3. La serpiente le empezó a hablar y ella…

ÁNGEL 1. (Le interrumpe.) ¡Que le empezó a hablar? ¿No le pareció raro que un animal hablase? ¿No sintió el peligro?

ÁNGEL 2. ¿Quién sabe qué es lo que pasó por su mente? Pero su curiosidad la llevó muy lejos.

ÁNGEL 1. No, amigo, no solo la curiosidad sino el poco respecto a su Padre. Pero, ¿Adán?

ÁNGEL 3. Adán estaba trabajando en el huerto y no se enteró de nada.

ÁNGEL 2. La serpiente empezó a cuestionar las advertencias de Dios respecto al árbol.

ÁNGEL 1. Pero, ¿qué le dijo?

ÁNGEL 3. Le dijo que si comía no moriría sino que se haría como Dios.

ÁNGEL 1. (Con tristeza.) ¿Por qué no se fue corriendo?

ÁNGEL 2. La serpiente empezó a halagarle y su cara mostraba la satisfacción que le producía.

ÁNGEL 1. Y al final comió, ¿verdad?

ÁNGEL 2. Sí, y como vio que no le pasaba nada fue a darle también a Adán.

ÁNGEL 1. ¿Y Adán qué hizo? ¿Qué le dijo?

ÁNGEL 2. El semblante de Adán reflejaba la batalla interior que estaba atravesando.

ÁNGEL 1. Entonces, ¿no comió?

ÁNGEL 2. No, también comió. Tomó el fruto y se lo comió deprisa y corriendo, con profunda amargura.

ÁNGEL 2. Y desde entonces están escondidos entre los arbustos intentando tapar su desnudez.

ÁNGEL 1. Siempre han ido desnudos…

ÁNGEL 2. Pero el manto de luz que los revestía se ha esfumado.

ÁNGEL 3. “Serán abiertos vuestros ojos”- dijo la serpiente.

ÁNGEL 1. Y así ha sido… ¡Qué tristeza para nuestro Dios! ¿Y Jesús? ¿Dónde está Jesús?

ÁNGEL 3. Está reunido con su Padre. Llevan bastante rato hablando.

ÁNGEL 2. Todos los ángeles estamos esperando a que salgan.

ÁNGEL 1. Adán y Eva son merecedores de muerte. Dios les advirtió de las consecuencias de la desobediencia a su ley.

ÁNGEL 2. ¿Crees que Dios cambiará de opinión?

ÁNGEL 1. Dios buscará una solución.

ÁNGEL 3. Mirad a la pareja…

ÁNGEL 2. ¡Se han hecho unos trajes de hojas de higuera!

ÁNGEL 1. ¡Qué imagen tan patética! ¡Qué ridículos están!

ÁNGEL 4. ¡Amigos! ¡Ángeles del país amado! ¡Jesús ha salido!

ÁNGEL 5. ¡Silencio! ¡Silencio! Viene hacia aquí.

(Todos los ángeles se postran en reverencia.)

JESÚS. ¡Ángeles amados! Levantaos, quiero compartir con vosotros lo que hemos hablando en santa reunión. Por favor, no os entristezcáis porque hemos encontrado una solución.

(Se escuchan exclamaciones de júbilo por parte de los ángeles.)

JESÚS. Es tan inmenso el amor que sentimos por Adán y Eva que pensar en su muerte eterna nos parte el alma. Pero el pecado ha abierto una brecha entre Dios y sus hijos, que desgraciadamente solo conduce a la muerte.

ÁNGEL 5. Entonces, ¿van a morir?

JESÚS. Sí, tendrán que morir, pero no morirán de muerte eterna.

ÁNGEL 4. ¿Cómo es posible eso? La muerte se opone al concepto de eternidad. Dios es la fuente de la vida y si no están con la vida, están en la muerte.

JESÚS. A no ser que la fuente de la vida misma decida entregarla.

ÁNGEL 1. Señor, ¿qué es lo que quieres decir?

ÁNGEL 2. ¿Estamos entendiendo lo que estamos entendiendo?

JESÚS. Mis ángeles, mis amados, Adán, Eva y todos sus descendientes van a poder vivir para siempre si ellos quieren y eso es lo único que importa.

ÁNGEL 3. ¿Y tú, Señor? Tú eres esa fuente. ¿Cómo vas a morir?

JESÚS. Porque los amo, los amo infinitamente y he decidido ofrecer mi vida para salvar la suya. Le he ofrecido mi vida al Padre como puente que los una de nuevo a Dios.

ÁNGEL 4. Mi señor, tú no puedes morir. ¡Toma mi vida!

(Los ángeles se contagian de la idea de este ángel y comienzan a ofrecer sus vidas: “Sí, toma la mía”, “o la mía”, “toma la de todos”, etc.)

JESÚS. Gracias, muchas gracias. ¡Alabado sea Dios porque su amor mora en vuestros corazones!

(Los ángeles responden: “alabado sea por siempre”.)

JESÚS. Pero no puede ser. La vida de todos los ángeles no sería suficiente para cerrar esa brecha.

(Los ángeles se echan a sus pies, compungidos, y Jesús trata de consolarlos como un Padre amante.)

JESÚS. No os entristezcáis.

ÁNGEL 2. Señor, tu amor escapa de todo entendimiento.

ÁNGEL 4. Y, ¿cómo va a ser esto?

JESÚS. Cuando llegue el tiempo iré a la tierra y tomaré la vida en el mismo punto en que Adán la tenía antes de pecar.

JESÚS 3. Pero Señor, para entonces la tierra estará habitada con descendientes de la pareja que habrán pecado desde su cuna. ¿Cómo vas a sufrir el pecado?

JESÚS. Por amor, solo por amor. (Pausa.) Quiero que sepáis que Satanás intentará hacerme pecar para que el plan de salvación no tenga lugar.

ÁNGEL 1. Estoy seguro de que Satanás intentará cualquier artimaña para apartarte de Dios.

ÁNGEL 2. Igual que hizo aquí en el cielo.

JESÚS. Seguramente y con más ahínco porque habrá mucho en juego.

ÁNGEL 3. ¡Qué plan! ¡Cuánto amor! ¡Alabado sea Dios!

(Todos los ángeles responden: “Alabado sea por siempre”.)

ÁNGEL 4. Un salvador… qué bien suena…

JESÚS. Mis amados, el pecado desaparecerá un día y volveremos a vivir en santa armonía con Adán y Eva y sus descendientes.

(Los ángeles responden a coro: “Amén”.)

JESÚS. No volveremos a saber lo que es sufrimiento, ni pena, ni rodará jamás por nuestras mejillas una lágrima.

(Los ángeles responden a coro: “Gloria al Salvador”.)

ÁNGEL 1. Jesús, ¿qué va a pasar ahora con la pareja?

ÁNGEL 4. ¿Has visto que se han escondido y se han hecho unos trajes de hojas?

JESÚS. Sí, lo sé. Me hubiera gustado ahorrarles las consecuencias del pecado pero ya es demasiado tarde. Adán y Eva fueron creados completamente libres; libres de decidir sus actos y sus pensamientos pero ellos han decidido desobedecer a Dios. Mi Padre hablará con ellos y les mostrará las duras consecuencias de sus erróneas decisiones. Pero no los va a desamparar porque va a compartir con ellos el plan de salvación que hemos diseñado. Hoy no morirán ellos, sino un corderito inocente.

ÁNGEL 2. Señor, qué duro es el pecado, qué tristes las consecuencias… La obediencia a tu palabra nos hace vivir en paz.

ÁNGEL 1. ¡Qué grande y profunda es tu ley!

ÁNGEL 5. Cuánto amor hay en ti.

ÁNGEL 3. ¡Mirad! (Señalando al suelo, como si fuera la tierra.) ¡Dios está llamando a la santa pareja! ¡Silencio! ¡Guardad silencio!

VOZ DE DIOS. (Voz majestuosa.) ¡Adán! ¡Eva! (Pausa.) ¡Hijos míos! ¿Dónde estáis?

ÁNGEL 4. ¡Están temblando!

(Los ángeles le mandan guardar silencio con los dedos en los labios.)

ÁNGEL 4. (En aparte.) ¿Jahvé preguntando dónde están? Él sabe todo y aún así los está interrogando para que puedan explicarse….

(Los ángeles escuchan conmovidos y con respeto la voz de Dios. Después de un rato.)

ÁNGEL 4. ¡A Lucero no le ha preguntado! Le ha dado su sentencia…

(Los ángeles le mandan guardar silencio.)

VOZ DE DIOS. Y habrá enemistad entre la mujer y tú; entre tu simiente y su simiente. Tú le herirás en el talón pero su simiente te herirá en la cabeza.

(Los ángeles muestran alegría.)

ÁNGEL 5. ¡Gracias, Señor, por este grandioso Plan de Salvación!

(Todos los ángeles responden “Amén”.)

El sustituto

8 Minutos y 3 Personajes. Adán y Eva reflexionan sobre su situación después del asesinato de Abel y le dan gracias a Dios por darles otro hijo. Inspirada en la siguiente predicación AQUÍ


EL SUSTITUTO
loidasomo@gmail.com



PERSONAJES

ADÁN
EVA
BEBÉ


(Adán y Eva están mirando al bebé.)

EVA. Es bonito, ¿verdad?

ADÁN. Sí, mucho.

EVA. ¿Crees que se parece a él?

ADÁN. No lo sé, pero es tan manso como él.

EVA. ¡Cuántas gracias debemos darle a Dios!

ADÁN. Ha sido misericordioso con nosotros y nos ha dado otro hijo.

EVA. Yo pensaba que íbamos a perder toda esperanza cuando murió Abel.

ADÁN. Y yo. (Pequeña pausa.) Ninguno de nuestros hijos era como él y ha dejado un vacío en mi vida que a veces me cuesta llenar; su obediencia y mansedumbre me llenaban de felicidad. Desde pequeños los observaba y aunque veía que eran distintos, jamás pensé que esto fuera a pasar. (Pausa.) ¿Sabes? A veces no culpo a Caín por lo ocurrido sino a mí mismo. ¿En qué he fallado como padre? ¿Cómo no he sabido enseñarle mejor? Cuantas veces pienso que si no hubiera desobedecido a Dios viviría libre de esta congoja que me oprime el pecho a todas horas. ¿Qué hemos hecho, Eva? ¿Qué hemos hecho?

EVA. Desobedecer a Dios. (Pausa.) Durante mucho tiempo me sentía víctima de un engaño: “La serpiente” me decía, “ella me engañó”, “ella era la instigadora, la culpable y no yo” pero me engañaba, porque el único causante del desastre fue MI codicia, el querer ser como Dios. ¿No nos enseñaba Él lo que era pecar? ¿No nos enseñó entre sus preceptos que la codicia no era buena? Pues no sólo codicié, sino que robé lo que no era mío, os mentí a los dos y deshonré a mi Padre celestial. En un momento, un pecado desencadenó otro y me enredé en un círculo vicioso en el que Dios no tenía cabida.

ADÁN. ¡Ojalá pudiera retroceder atrás! ¡Ojalá! Pero esas son sólo vanas ilusiones.

EVA. Ahora sólo podemos seguir adelante y reflexionar en lo ocurrido para no volver a caer en los mismos errores. Debemos seguir y obedecer fielmente las instrucciones de Dios en nuestras vidas.

ADÁN. Tienes razón, Eva. Sólo obedeciendo su palabra podemos vivir en perfecta armonía. ¿Cómo no lo puede ver el maligno?

EVA. Él odia a Jesús.

ADÁN. ¿Cómo puede odiar al Hijo de Dios? Sólo hay amor en su mirada. Su presencia nos llenaba de una alegría y paz interior que no he vuelto a tener desde Edén. ¿Por qué todo esto? No lo llego a entender…

EVA. Yo tampoco alcanzo a entenderlo todo…

ADÁN. ¿Sabes? Muchas veces pienso en Caín y me pregunto dónde estará, qué hará y sobre todo si se habrá arrepentido. ¿Crees que se habrá arrepentido? ¿Será consciente del daño que nos ha causado?

EVA. No lo sé, Adán. Supongo que si se hubiera arrepentido habría venido para pedirnos perdón y desde que se fue, jamás ha vuelto a casa.

ADÁN. Me duele tanto no haber sido un padre mejor; no haberle sabido transmitir el amor hacia Dios y su ley. ¿Te acuerdas cuántas veces los llevaba a las puertas del Edén para mostrarles todo lo que habíamos perdido?

EVA. Claro, ¿cómo olvidar sus caras al ver las maravillas que las puertas dejaban ver?

ADÁN. ¿De qué han servido las lágrimas que derramábamos en los sacrificios?

EVA. No lo sé, cariño, pero cada día que pasa veo más y más el alcance de nuestro pecado.

ADÁN. Y yo. Cuando veo caer las hojas de los árboles cada otoño se me parte el corazón y por más que pasen los años, no logro acostumbrarme.

EVA. Yo me sentí así cuando los animales se empezaron a matar entre sí y a comerse…

ADÁN. Y lo peor estaba por llegar: la muerte de Abel.

EVA. (Pausa.) ¿Cómo crees que se sentirá Dios?

ADÁN. Me imagino que peor que nosotros.

EVA. Desde que tuvimos a los niños, comprendo mejor el amor de Dios hacia nosotros.

ADÁN. Cuando Caín mató a Abel, tuve sentimientos encontrados: sentía repulsa, dolor, pero lo seguía queriendo… ¿Será parecido el amor de Dios hacia nosotros?

EVA. ¡Cuánto me gustaría volver a hablar con Dios como lo hacíamos antes! ¡Cara a cara! (Hacia el Cielo.) ¡Padre!, aunque ahora no te vemos sé que nos escuchas… (Con los brazos extendido.) Gracias por tu infinito amor…

(Adán la toma de las manos y la invita a orar.)

ADÁN. Gracias por darnos otra oportunidad.

EVA. Señor, cuida a Caín, sólo tu puedes cambiarle su corazón y hacerle que vuelva a ti.

ADÁN. Padre, danos sabiduría para educar a nuestros hijos y en especial a Set.

EVA. ¡Amén!

ADÁN. ¡Amén!

EVA. Dios es grande, Adán, pensaba que Abel derrotaría a la serpiente, como Dios nos dijo en Edén y al morir él pensé que todo se iba a acabar allí pero Dios nos ha dado un sustituto: “Set”.

ADÁN. Ahora comprendo más su amor; aunque somos pecadores, Él nos ama tanto que no nos abandona en nuestras miserias y busca soluciones para librarnos del malvado. (Coge al bebé en sus brazos.) ¡Oh, pequeñín! (Lo besa.) ¡Cuánto te queremos! Pero tienes un Padre que te quiere aún más que nosotros. Él te ha creado con un propósito. ¡Alabado sea Dios!

EVA. Por siempre, amén.

El Jardín

15 Minutos y 5 Personajes. Obra de mímica. Después de que Adán peca, los diablos se alegran porque es encontrado culpable de muerte. Cuando su sentencia de muerte se va a llevar a cabo Jesús toma su lugar.


EL JARDÍN




PERSONAJES

ADÁN
DIOS
SATANÁS
SOLDADO/DEMONIO
ÁRBOL

El drama empieza con Adán de rodillas sin vida. Dios está atrás de Adán. Dios sopla el aliento de la vida indicando esta acción con las dos manos y Adán abre sus ojos y se pone de pie. Los dos caminan juntos, y Dios le muestra a Adán todas las maravillas del jardín de Edén. Cuando llegan al árbol, Dios le dice que no puede comer de este árbol, pero con las manos indica que todo el resto del jardín puede disfrutar.

Adán anda en el jardín feliz. Satanás entra y también le muestra a Adán todas las cosas del jardín. Al llegar al árbol, Satanás le invita a Adán a comer de la fruta del árbol. Adán le dice que no puede comer de éste porque Dios lo prohíbe (indicando con las manos hacia el cielo.) Pero Satanás sigue tentándolo, entonces arranca un fruto y lo come, disfrutándolo. Después de resistir un rato, Adán comienza a dudar, y trata de que nadie lo vea, come también del árbol.
En el instante que Adán muerde la fruta, Adán cae de rodillas y actúa como si tuviera dolor y estuviera enjaulado. Satanás grita y empieza a bailar y marchar alrededor de Adán con sus brazos levantados en victoria. El árbol sale. (Estas acciones ocurren simultáneamente.)

Después de un tiempo de celebración para Satanás, el soldado viene y le ayuda a tirar a Adán al suelo. Lo tiran con fuerza, y toman sus brazos y piernas para crucificarlo. Cuando está acostado Adán en esta forma, Satanás toma un martillo y el soldado un clavo y Satanás levanta el martillo para clavar una mano. En este momento viene Dios (ahora Jesús) y detiene el brazo a Satanás antes de que dé el martillazo. Satanás y el soldado se quedan congelados en sus posiciones con el martillo y el clavo. Jesús le dice a Adán que se levante, y Jesús toma su lugar. Adán se sale. Cuando Jesús está en posición, Satanás y el soldado continúan clavando (tres veces cada mano y los pies). Tomándole de sus hombros, lo ponen de pie. Después Satanás y el soldado celebran un poco más y se salen.

Adán regresa, ve que Jesús ha muerto en su lugar, y se arrodilla ante su Dios y Señor.

Opcional: para no dar la impresión que el hombre debe adorar un Jesús crucificado, después de unos momentos en la cruz, Jesús puede "romper" el poder de la cruz y empezar a andar victoriosamente, entonces el hombre lo adora.)