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2012 - España

Musical de Noé

15 Minutos + Canciones y 13 Personajes + Extras: Niños. Representación musical del Diluvio. (No se incluyen las canciones.)


MUSICAL DE NOÉ

Escrita por Karen Guerra

PERSONAJES

NARRADOR
NOÉ
DIOS (VOZ)
CIUDADANO 1
CIUDADANO 2
CIUDADANO 3
ESPOSA DE NOÉ
SEM
CAM
JAFET
ESPOSA DE SEM
ESPOSA DE CAM
ESPOSA DE JAFET
EXTRAS: Niños para los animalitos

ESCENA 1

(Noé está cultivando la tierra.)

NARRADOR. Hace mucho, mucho tiempo atrás, cuando el planeta Tierra vivía sus primeros años y todavía existían personas de gran estatura y animales de gran tamaño, un hombre llamado Noé recibió un mensaje de Dios.

DIOS. ¡Noé, Noé!   ¡Noé, Noé!

NOÉ. (Se asombra y mira a su alrededor.) ¡Hummm! ¿Quién es?

DIOS. Soy Yo, tu Padre.

NOÉ. (Se postra reverentemente.) Mi Señor…

DIOS. Noé…  He visto que la maldad de los hombres es mucha en la Tierra. Todos sus pensamientos son de continuo solo al mal; ya no me respetan ni a mí, su mismo Creador. Por lo tanto, he decido raer de la Tierra a toda esta raza de hombres perversos.

NOÉ. (Sigue inclinado pero levanta la cabeza. La expresión del rostro debe ser de asombro y confusión.) Mi Señor, ¿destruirás  todo?

DIOS. Noé, será necesario. Solo tú y tu familia sois leales a mí. La violencia es extrema y va en aumento.

NOÉ. Pero… Pero… ¿y si alguien se arrepiente de sus malos caminos?

DIOS. ¡Noéééé…! Mi amor por todos ustedes es demasiado grande y ya saben que siempre que uno de ustedes se vuelve a mí, no puedo más que vaciar mi gracia y misericordia sobre él. Así que presta atención, tu misión es…

NARRADOR. Dios le encomendó una gran tarea a Noé. Debía preparar un barco enorme que pudiera resistir el diluvio que se aproximaba. Además, debía hablar a todo el pueblo para que se arrepintiera de sus malos caminos y decidieran entrar en el arca, porque era el único medio para salvarse.


ESCENA 2

(Noé está predicando. Cuando termina, algunas personas lo llaman “loco”. Los ciudadanos se dan cuenta de que “Ahí vienen los animales”. Todos los niños vestidos de animales deben pasar en esta escena mientras que la familia de Noé los acomoda.)

CIUDADANO 1. (Gritando.) Noé está loco, ¿cómo se le ocurre semejante mentira?

CIUDADANO 2. Nunca ha llovido y él dice que toda la tierra se va a llenar de agua. Es imposible.

CIUDADANO 3. Se volvió loco….

(Canción: “Ahí vienen los animales”.)

CIUDADANO 1. ¡Miren allá! ¿Qué es eso?

CIUDADANO 2. (Señalando el cielo.) ¡Miren esa nube oscura…! ¡Parecen aves…! ¡Imposible!

CIUDADANO 3. (Señalando por donde aparecen los niños vestidos de animales.) ¡Miren allá! ¿Quién los dirige?

CIUDADANO 1. No sé, pero ahí vienen los animales.

(Los animalitos se van acomodando en la plataforma, cerca de la estructura del arca. Cuando están dentro del arca Noé, su esposa, sus hijos y sus nueras irán acomodando a cada animalito en su lugar. La familia de Noé puede estar temerosa con los primeros animales, pero después ven que son inofensivos.)


ESCENA 3

(Noé y su familia entran en el arca. El ángel del Señor cierra la puerta. Mientras pasan los 7 días, la gente se burla de ellos desde afuera del arca y luego empieza a llover.)

DIOS. ¡Noé! ¡Entra tú y tu familia al arca también!

NOÉ. (Dirigiéndose a su familia.) Querida, hijos míos, llegó el momento. Entremos.

(Entran todos, abrazados y un poco asustados.)

NARRADOR. Noé y su familia entraron en el arca un poco temerosos, pero confiando en Dios, el mismo que había dado la orden a Noé y el mismo que había dirigido tan grandiosa caravana de animales de toda especie hasta el arca. Entonces, un ángel de Dios cerró la puerta.

(Incluir el sonido de una puerta cerrándose.)

NARRADOR. Ahora la familia de Noé se encontraba dentro de aquel enorme barco junto con muchos animales.  Mientras tanto, afuera, la multitud rodeó el arca y esperó a que algo sucediera. Pasó un día, dos días, pero nada. Tres días y no había señal de lluvia, el sol seguía brillando tal y como lo hacía todos los días. Dentro del arca, la familia de Noé se impacientaba un poco y, afuera, la gente se burlaba.

CIUDADANO 1. (Riendo a carcajadas.) ¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡Noé! ¡Noé! Aquí afuera vieras qué lindo está al día. ¡Ja, ja, ja, ja, ja! y ¿el diluvio que vendría?

CIUDADANO 2. Noé está loco; él y su familia deben estar ahogándose de calor dentro de ese barco…

CIUDADANO 3. ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Qué dicha que no le hicimos caso a semejantes disparates que decía…!

NARRADOR. Noé y su familia escuchaban con tristeza lo que la gente les gritaba. Llegó el sexto y el séptimo día.

ESPOSA DE NOÉ. Dios nos ama y siempre ha sido fiel con nosotros, no debemos dudar.

SEM. Pero mamá, ya ha pasado una semana y no llueve…

ESPOSA DE NOÉ. Hijo, no dudes de Dios como todas esas personas de ahí afuera.

CAM. ¡Escuchen, escuchen! La gente está gritando asustada.

(Se oyen sonidos de truenos. Hay efectos de luz para similar los relámpagos.)

CIUDADANO 1. ¡Noé, Noé! Ábrenos la puerta. El cielo se puso negro

CIUDADANO 2. ¡Tengan compasión de nosotros, por lo menos dejen entrar a mis hijos!

JAFET. Papá, ¿no podemos ayudarlos?

NOÉ. Ya no podemos hacer nada, ellos tomaron su decisión y, además, la puerta está cerrada, nosotros no podemos abrirla.

(Todos gritan desesperados y se oyen grandes gotas caer. La lluvia cada vez es más fuerte. Se oyen truenos y como golpes sobre madera.)

ESPOSA DE SEM. ¡Escuchen, escuchen…! Se escuchan gotas… ¡La lluvia cae!

(Cantan el corito: “La lluvia cae, muchas gotitas caen”. Simular que el agua con una tela azul grande.)


ESCENA 4

NOÉ. (Gritando desde un extremo del arca.) ¡Semmmmmm! ¡Caaaaammm! ¡Jafeeettt! Traigan alimento para los elefantes, ya se la comieron.

SEM. Ahí vamos, papi.

ESPOSA DE NOÉ. (Caminando con las nueras por otro lado.) ¡Miren, miren…! ¡Qué ternura…! Esta gata tuvo 3 gatitos. Están tan lindos…

ESPOSA DE SEM. ¡Oh! ¡Qué ternura!

ESPOSA DE CAM. ¡Miren allá! Los pollitos ya picaron los huevos… Hay que llevarles comida.

ESPOSA DE JAFET. Vamos, vamos…

JAFET. (Caminando con Noé.) Padre, ¿crees que ya bajó el agua? Hace días que no escucho lluvia.

NOÉ. Es cierto, ya hace bastante que no se escucha la tormenta, pero llovió bastante, la tierra debe haber quedado llena de agua.

SEM. (Interrumpe.) ¿Y cómo hacemos para saber si ha bajado el nivel del agua?

NOÉ. ¡Humm! Déjenme pensar…

CAM. Bueno, papá, ojalá se te ocurra algo pronto porque el alimento se está acabando.

NOÉ. ¡Ya sé! Enviemos un cuervo. Saquémoslo por la ventana de allá arriba. (Señalando una ventanita.)

ESPOSA DE NOÉ. ¿Un cuervo? ¿Para qué quieren un cuervo?

NOÉ. Miren, si el cuervo encuentra algún árbol dónde pararse o qué comer se quedará ahí afuera y eso será una señal de que la tierra está seca, pero si vuelve, significa que todavía hay agua.

CAM. Bueno, hagámoslo. Manos a la obra. Yo voy a ir por el cuervo.

NARRADOR. Así toda la familia puso en marcha el plan del padre. Sacaron el cuervo por la ventana. Esperaron y esperaron pero el cuervo volvió a entrar por la ventana. Toda la familia se entristeció porque eso significaba que el agua no había bajado. Pasaron los días y decidieron enviar una paloma. Esta vez, el avecilla volvió con una ramita de olivo en su pico. Qué alegría se sintió en todo el arca. Una vez más enviaron la paloma y esta vez no volvió. Ahora sí era tiempo de celebrar porque el agua había bajado completamente. Cantaron y se gozaron porque muy pronto saldrían de aquel barco, en el que habían estado tanto tiempo.

(Mientras el narrador habla, la familia toma al cuervo y lo envía. Después envían a la paloma y van haciendo lo que el narrador dice. Cuando el narrador está terminando de hablar puede empezar la música del siguiente canto: “Canten y brillen”.)

Subieron al arca todos los animales, subieron al arca leones, jirafas, camellos y todos, sin faltar una de las criaturas de Dios.

La lluvia cayó por cuarenta días, la lluvia cayó el arca  se movía, todos se mecían, seguras todas las criaturas de Dios. 

Canten y brillen y denle a Dios la gloria, amen y brillen y denle a Dios la gloria, todos juntos…. Demosle a Dios la gloria, niños del Señor. Niños del Señor. Niños del Señor. 


ESCENA 5

(La puerta fue abierta y ellos también abrieron el techo. Todos salieron. Se hace la oración de agradecimiento, porque aparece el arco iris.)

NOÉ. ¡Qué bueno ha sido Dios con nosotros! Creo que es hora de salir. ¡Sem, Cam, Jafet! Ayúdenme a abrir el techo… quizá podemos ver desde arriba cómo está la tierra.

NARRADOR. Al abrir el techo pudieron observar la tierra que estaba un poco desordenada y destrozada, pero Dios los había salvado a ellos. Las aves volaron libres. Se oyó un chillido y la enorme puerta del arca fue abierta. Todos los animales empezaron a salir: los corderitos corrían mientras que las cabras jugueteaban. ¡Estaban vivos!

NOÉ. (Salen todos abrazados.) Mi querida familia, Dios nos ha salvado por eso creo que debemos agradecerle. Arrodillémonos aquí mismo y oremos.

DIOS. Noé, Noé. Fuiste fiel, creíste en mí y por eso fuiste salvo tú y tu familia. Mira hacia arriba. (Todos ven el cielo y aparece el arco iris.) Pongo el arco iris en el cielo. Será una señal perpetua para siempre. Es mi promesa de que nunca volveré a destruir la Tierra con agua. Hago hoy un pacto con ustedes y con todos los que vendrán. Recorran la tierra, multiplíquense y cuiden su hogar. Vivan conforme a mis mandatos, porque ellos garantizarán su felicidad.

(Todos los niños se unen y cantan “Los colores del arco iris”.)

Entre bastidores

40 Minutos y 18 Personajes. Un grupo de actores espera entre bastidores para representar una obra de Navidad. Mientras entran y salen a un escenario imaginario, se van dando unos diálogos entre los diferentes personajes sobre problemas personales, de amor, religiosos, etc. 

ENTRE BASTIDORES
Escrita por Loida Somolinos

PERSONAJES

ÁNGEL 1
ÁNGEL 2
ÁNGEL 3
BALTASAR 
DIÁCONO
DIRECTORA
ELÍSABET
GABRIEL
GASPAR
HERODES
JOSÉ
MARÍA
MELCHOR
MESONERO
PASTOR 1
PASTOR 2
PASTOR 3
ZACARÍAS

(La obra se desarrolla entre los bastidores de un teatro en el día del estreno de una representación teatral de Navidad. Todos los personajes están en escena excepto Zacarías y Gabriel porque se supone que ya están actuando delante del público imaginario. Los actores están visiblemente nerviosos porque el Ángel 3 no ha llegado y han tenido que empezar la representación sin él. Los personajes están ensayando en grupos.)

ÁNGEL 3. (Entra alterado al escenario, arreglándose el disfraz y los complementos de ángel.) ¡Ya estoy, chicos! ¡Perdonad! He tenido un problema de última hora y encima no podía aparcar. ¿Habéis empezado ya?

(Los personajes muestran una mezcla entre alivio y disgusto, con algún comentario por lo bajo.)

MESONERO. ¡Pues claro! ¿Qué te pensabas?

ELÍSABET. ¡Shhh! ¡Bajad la voz que nos van a oír! (Señalando al escenario imaginario.)

ÁNGEL 2. ¿No has oído el móvil?

ÁNGEL 3. Me he quedado sin batería…

ÁNGEL 1. (Con ironía.) ¡Qué raro…! (Pone cara de disgusto.)

ÁNGEL 3. Lo siento, de verdad… ¿Por qué escena van?

ÁNGEL 2. La obra acaba de empezar. Están en la escena de Zacarías y Gabriel en el templo.

ÁNGEL 3. Ah, bueno, pues aún nos queda tiempo para repasar un poco. ¿Podríamos practicar el canto una vez más?

ÁNGEL 1. Pero, ¿no ves que está toda la gente allí y nos van a oír? (Señala al escenario imaginario a sus espaldas).

ÁNGEL 3. Bueno, pues los diálogos y las entradas, que no estoy muy seguro…

ÁNGEL 1. (Aparte.) Claro, si hubieras venido a todos los ensayos…

ÁNGEL 2. ¡Venga, va…! No perdamos más tiempo. Vamos a este lado para no molestar…

(Los tres ángeles se van a un lado del escenario para repasar su diálogo.)

MESONERO. Prepárate, Elísabet, que te toca ahora.

ELÍSABET. (Con cierto enfado.) ¡Qué sí, que ya lo sé! (Aparte.) ¡Qué pesado que es…! Ya se podría estar calladito un poco… Y, además, ¿por qué le han dado un papel a este que ni siquiera viene a la iglesia? ¡Yo flipo con estas cosas…! ¡Me ha quitado toda la espiritualidad que llevaba dentro…!

(Entra Gabriel al escenario y todos los personajes le hacen gestos de aprobación con el pulgar hacia arriba, con “bien” en murmullos y aplausos sin sonido. Gabriel se pone a hacer el tonto y a mostrar su alegría con algún bailecito tipo break-dance o imitando a Michael Jackson.)

GABRIEL. ¡Qué bien me ha salido la representación! ¡Soy un hacha!

MESONERO. ¡Elísabet, que Zacarías está a punto de irse a casa para decirte que vais a tener un niño…!

ELÍSABET. ¡Gracias!

(Elísabet pone una cara de querer matarlo pero a él le sonríe con una sonrisa hipócrita. Después sale de escena para hacer que entra al escenario imaginario.)

GABRIEL. (Se dirige a MARÍA, pero usa su nombre real.) ¡Ey, ________! ¿Qué te parece si ensayamos la anunciación?

MARÍA. De acuerdo, vamos.

(María, que estaba con José, lo deja y va a ensayar con GABRIEL. Se hacen a un lado del escenario.)

JOSÉ. (Se acerca a Mesonero.) ¡Ey! ¿Cómo lo llevas? ¿Estás nervioso?

MESONERO. Nervioso es poco… Mira cómo me va el corazón... (Le coge la mano y se la pone en su pecho.)

JOSÉ. ¡Tranquilo, chico! ¡Que te va a explotar! ¡Ja, ja!

MESONERO. Sí, sí, tú ríete de la desgracia ajena…

JOSÉ. Que noooo,  que estaba bromeando… (Pequeña pausa. Mira los papeles como que está repasando pero prefiere hablar con MESONERO) ¿Sabes? Yo me acuerdo de ti cuando eras un crío…

MESONERO. Anda que no ha pasado tiempo…

JOSÉ. Hombre, no tanto, ni que fueras un abuelo… ¡ja, ja, ja!

MESONERO. Quizá es porque todo ha sido muy intenso estos años en los que dejé de venir a la iglesia…

JOSÉ. ¿Y aún siguen tan intensos?

MESONERO. No, gracias a Dios…

JOSÉ. Tu madre ya me contó un poco… ¿Estás mejor ahora?

MESONERO. Aún me estoy recuperando, pero vamos por el buen camino.

JOSÉ. ¡Me alegro mucho, muchacho!

MESONERO. Además, me estoy animando a leer más la Biblia y a orar… Y me ha hecho bien que me dieran este papel en la obra…

JOSÉ. La directora es muy maja, ¿verdad?

MESONERO. Sí, mucho. Me la encontré un día por la calle y me dijo que si quería participar… Y no sé qué me habría fumado antes pero le dije que sí. ¡Ja, ja, ja!

JOSÉ. (Se ríe con él.) Bueno, sea lo que sea, me alegro de que estés aquí. (Pausa.) ¿Sabes? El Mesonero de Belén que representas tú no sabía a quién estaba alojando en su casa pero tú sí que sabes quién es el que quiere habitar en ese corazón alborotado que tienes (tocándole el pecho a la altura del corazón). ¿Te has fijado en el diálogo de Gabriel y Zacarías? Gabriel le dice que su hijo iba a tener la misión de preparar el camino del Señor porque este estaba a punto de nacer. Tío,______________ (Nombre real del MESONERO), no te lo pienses más, mira cómo está el mundo, estamos a las puertas de que Jesús vuelva a venir otra vez. No pierdas más el tiempo.

(El MESONERO asiente.)

JOSÉ.  ¡Ánimo! ¿Qué te parece si oramos un poco para tranquilizarnos?

MESORO. Sí, por favor…

(Los dos se ponen a orar. Mientras tanto entran Zacarías y Elísabet y todos los personajes hacen los mismos gestos de aprobación y ánimo.)

HERODES. ¡Muy bien ese matrimonio de Judea! ¡Lo habéis hecho muy bien!

ZACARÍAS. (Dirigiéndose a María y a Gabriel.) ¡A vosotros, chicos! ¡Mucha suerte!

GABRIEL. ¡Venga, María, que entro a darte un notición!

(Sale María al escenario imaginario y Gabriel la sigue unos segundos después por la dirección opuesta a la que ella ha salido.)

(Elísabet se ha percatado de que JOSÉ y el MESONERO estaban orando y se acerca sorprendida a ZACARÍAS. Estos, seguido, terminan de orar, se abrazan y continúan preguntándose los papeles.)

ZACARÍAS. Me alegro mucho por ___________ (nombre real del MESONERO). Hacía años que no venía a la iglesia… (Pausa.) ¿Te has fijado que sus padres estaban en la primera fila?

ELÍSABET. No, la verdad. Estaba muy nerviosa con la actuación y no he querido mirar al público…

ZACARÍAS. Pero si lo haces muy bien, mujer… ¿Cuántas veces lo hemos ensayado en casa antes de acostarnos?

ELÍSABET. Todos los días durante dos meses.

ZACARÍAS. Pues eso, que te lo sabes muy bien. No te preocupes… (La coge de las manos, enfrente de él.) Respira, (ella respira); respira otra vez, (ella vuelve a respirar); más fuerte… Brazos extendidos (ella extiende los brazos)… y ahora aprovecha y abraza al guapetón de tu marido…

ELÍSABET. (Aún abrazados.) Gracias, cariño, lo necesitaba.

(Entran MARÍA y GABRIEL. Gabriel vuelve a hacer el mismo bailecito, brazos extendidos como de victoria mientras los demás personajes les dan los vítores cada vez que entran a escena después de haber representado su papel en la obra imaginaria.)

ZACARÍAS. ¡Venga, que nos toca, que te viene a visitar María!

(ELÍSABET se dirige al escenario y ZACARÍAS la para.)

ZACARÍAS. ¡____________ (menciona el nombre real de ELÍSABET)! ¡Que te olvidas del niño! (Le muestra un cojín.)

ELÍSABET. ¡Ay, madre! (Se echa las manos a la cabeza, se mete el cojín para hacer que está embarazada y sale de escena para entrar al escenario imaginario.)

GABRIEL. Ahora te toca a ti (dirigiéndose a MARÍA.)

MARÍA. Sip.

GABRIEL. Lo haces muy bien, no te preocupes.

MARÍA. Gracias.

(MARÍA se prepara, se acerca al escenario imaginario y sale.)

MESONERO. (A José y mirando el programa.) Según el programa, después de la actuación de Elísabet y María, hay un canto y luego vendrás a pedir habitación a mi posada…

JOSÉ. Sí, ya queda poco.

MESONERO. (Como recordando algo y preocupado.) Oye, ¿llevas hora?

JOSÉ. (Sorprendido.) No, ¿dónde se ha visto que en los tiempos de Jesús llevaran reloj? ¿Y para qué necesitas saber la hora?

MESONERO. (A los Reyes Magos.) Chicos, ¿lleváis hora?

(MELCHOR y GASPAR niegan con la cabeza pero BALTASAR lleva.)

BALTASAR. Sí, yo, las 7:55.

MESONERO. Gracias. Un momento, _____________, (menciona el nombre real de JOSÉ) ahora vengo. (Se marcha de escena.)

MELCHOR. (A BALTSAR.) Pero, ¡quítate eso, hombre! (Le da con la obra en la cabeza.)

BALTASAR. Que sí, que no me había dado cuenta… Ahora me lo quito. (Se lo quita y se lo mete en el bolsillo.) Es la primera vez que salgo en una obra de teatro y no me había dado cuenta…

GASPAR. ¡Ainsss! Si es que… ¡Que vejez más mala nos espera! ¡Je, je, je…!

BALTASAR. (Refiriéndose por GASPAR.) Sí, a unos antes que a otros…

MELCHOR. ¡Ja, ja, ja! ¡Toma esa, Gaspar! ¡Je, je, je!

GASPAR. (Se lo toma a bien.) ¡Eyyyy! ¡Choca esos cinco!

(Chocan los cinco.)

GASPAR. ¡Melchor! Chócalos tú también…

(Chocan los cincos todos.)

MELCHOR. ¿Así que es la primera vez que sales en una obra de teatro?

BALTASAR. ¡Efectiviguonder! Cuando era pequeño me las ingenié para no salir en ninguna: o era el apuntador o estaba liado con los decorados… pero actuar, ¡nunca!

GASPAR. ¿Y cómo te han engañado para salir ahora?

BALTASAR. Pues muy simple: me estaba quejando en la directiva de que no hacíamos nada en la iglesia, de que si patatín, que si patatán… total, que salí de la reunión con un papel en la mano.

(MELCHOR y GASPAR se echan a reír.)

MELCHOR. ¿Y qué opinas de este programa?

BALTASAR. Pues que se ha hecho con mucha ilusión y que __________ (nombre de la DIRECTORA) ha dirigido muy bien las cosas.

GASPAR. Sí, tienes razón. Menos mal que alguien le ha echado ganas porque últimamente me siento que vengo a calentar banco en la iglesia.

MELCHOR. Sí, yo también.

BALTASAR. Así es como me sentía y, si os digo la verdad, al principio quería darme de cabezazos contra la pared por haber abierto la boca y cogido el papel pero, luego, cuando me calmé un poco, me dije: “A ver, ___________ (menciona su nombre real) ¿cómo quieres cambiar las cosas en la iglesia si no estás dispuesto a participar?”. Además, acababa de leer un libro que se titula “La oración Radical” y que básicamente dice que cómo vamos a orar al Señor pidiendo por obreros para su obra, si no somos capaces de ofrecernos nosotros antes. Por lo que aquí estoy: dispuesto a ser un obrero más en su obra de teatro.

GASPAR. Vaya… Voy a tener que leerme el libro. Lo he visto en la librería pero no le he hecho mucho caso. Todos los libros me parecen iguales…

BALTASAR. Pues este libro es uno de esos libros que merece la pena leer y encima se lee muy rápido…

MELCHOR. Yo no me lo he leído pero igual me lo leo… Porque siento que esta iglesia necesita un cambio y, sí, tienes razón, el cambio solo puede empezar por mí mismo.

(Entran en escena MARÍA, ELÍSABET y DIRECTORA y todos los saludan con los mismos gestos. ELÍSABET lleva mala cara.)

DIRECTORA. ¿Cómo va todo, chicos? ¿Ha venido ya… (buscando con la mirada al ÁNGEL 3)? Sí, ya te veo… ¡Menos mal! Ya estaba volviéndome loca pensando en cómo iba a sustituirte... Bueno, que sepáis que la iglesia está llena y que parece que a la gente le está gustando. Así que… (señala con las dos manos el signo de “muy bien”, “positivo” y todos lo secundan.) ¡Ánimo, y al toro! Me salgo que están terminando de cantar…

(Todos se despiden con susurros. Entra de nuevo MESONERO en escena y se acerca a JOSÉ.)

MESONERO. ¿Qué pasa?

JOSÉ. Nada, que todo va muy bien. ¿Y tú dónde has ido?

MESONERO. Al baño, a tomarme la medicina. Secuelas de la mala vida…

JOSÉ. Ah, vale. Bueno, prepárate que sales después de mí. ¡Gabriel! No me asustes mucho, ¿vale? Pórtate bien… (Se acerca al escenario imaginario y sale de escena.)

(GABRIEL espera un poco y sale después de él.)

ZACARÍAS. (A Elísabet.) ¡Ey! ¿Qué te pasa? ¿Por qué llevas esa cara?

ELÍSABET. Nada, que me he quedado un poco mal…

ZACARÍAS. Pero, ¿por qué? Si lo has hecho muy bien.

ELÍSABET. Porque cuando le he dicho a María: “Bendita tú entre las mujeres y bendito sea el fruto de tu vientre” he mirado sin querer a la madre de ___________ (nombre real del MESONERO) y la mujer se ha echado a llorar…

ZACARÍAS. ¿Y por eso te has quedado mal?

ELÍSABET. No, por eso, no… Me he quedado mal porque me doy asco…

ZACARÍAS. (Sorprendido.) Pero, ¿por qué dices eso?

ELÍSABET. Porque soy una insensible al dolor ajeno. Cada vez que abre la boca el MESONERO me pone de los nerviosos, y, y... Cariño, ¿qué tipo de cristiana soy? No le llego a la suela del zapato a la mujer que represento…. ¿Sabes lo que dice la Biblia de ella? “Que era íntegra” y que “obedecía de manera irreprensible al Señor”. “De manera irreprensible” (pone énfasis en la palabra “irreprensible”), ¿entiendes? Así que ahí estaba yo, en el escenario, representando a Elísabet, la mujer irreprensible, haciendo que llevaba en mi vientre a un niño al que tenía que educar para preparar el camino del Señor y veo a la madre de este chico llorando como una magdalena. ¿Sabes cómo me he sentido?

ZACARÍAS. Pues me imagino que muy mal.

ELÍSABET. Fatal…

ZACARÍAS. Pero eso es bueno porque como a Elísabet, el Espíritu Santo ha hablado a tu corazón para hacerte ver que algo no estaba bien y te está diciendo que tienes que arreglando.

ELÍSABET. ¿Crees que debería ir a hablar con él?

ZACARÍAS. Sí, creo que es lo correcto.

ELÍSABET. (Reflexiona. Asiente con la cabeza.) Tienes razón… Espera un momento, voy a hablar con él. (Se acerca al MESONERO.) ¡___________ (menciona el nombre real del MESONERO)!

MESONERO. ¿Sí?

ELÍSABET. (No sabe muy bien cómo hacerlo.) Esto… Mira… quería disculparme por mi comportamiento contigo en los ensayos y pedirte que me perdones si te he ofendido en algo.

MESONERO. (Como sorprendido.) Vaya… bueno, gracias… la verdad es que a veces me he quedado un poco cortado contigo porque no sabía qué te había hecho para que me hablases así…

ELÍSABET. Nada, no has hecho nada. En realidad, soy yo la que tiene el problema y tiene que cambiar… (Como que le cuesta soltar lo siguiente.) ¿Sabes? Así como Zacarías y Elísabet, nosotros tampoco pudimos tener hijos… Esto no es una excusa pero…

MESONERO. (Corta a ELÍSABET.) No te preocupes que…

ELÍSABET. (Le corta a MESONERO de buen rollo.) No, no, déjame terminar. Quería decirte que tendría que haber demostrado más cariño y preocupación por los jóvenes o niños de la iglesia como tú... Y ahora pienso que he dejado escapar una valiosa oportunidad de ejercer como “madre, tía o abuela” (hace la señal con la mano de las comillas) con todos los bebés, niños y jóvenes que hay en nuestra iglesia. Perdona, ___________, me hubiera gustado que hubieses encontrado en mí una madre y no una vieja bruja gruñona…

MESONERO. ¡Ja, ja, ja! ¡Qué exagerada, mujer! Disculpas aceptadas y, si quieres, podrías empezar a ejercer de madre postiza ahora poniéndome bien el turbante… Que me acabo de ver en el baño y tengo unas pintas horribles.

ELÍSABET. Con mucho gusto, caballero. (ELÍSABET le ayuda a hacer el turbante y a ponérselo en la cabeza.)

(Entra GABRIEL al escenario. Todos lo felicitan por haber hecho el papel. Se acerca a MARÍA y le dice algo al oído y los dos se echan a reír.)

HERODES. __________ (menciona el nombre real de MARÍA), ¡que te toca! Que te vas de viaje a Belén y tienes a José en el escenario esperándote.

MARÍA. ¡Ay, ay, ay! (Se pone rápido la barriga de embarazada y sale del escenario.)

HERODES. (Se dirige a GABRIEL.) ¿Qué le decías a ___________ (menciona el nombre real de MARÍA) que casi no sale al escenario?

GABRIEL. No, nada… Cuatro tonterías…

HERODES. ¿Te gusta esa chica, verdad?

GABRIEL. ¿Por?

HERODES. Por cómo la miras y cómo le hablas… Hasta un ciego se daría cuenta…

GABRIEL. Pues ella debe estar ciega porque no se da por aludida…

HERODES. Igual es que no quiere verlo…

GABRIEL. ¿Y por qué no iba a querer verlo?

HERODES. No sé, quizá busca más seguridad en un chico…

GABRIEL. ¿Y yo no se lo puedo dar?

HERODES. No sé, dímelo tú…

GABRIEL. Pues soy cristiano, asisto cada sábado a la iglesia, participo en la sociedad de jóvenes, como puedes ver, canto en el coro, estudio en la universidad… y, oye, que no estoy tan mal, que tengo a varias chicas detrás de mí…

HERODES. Pero todo eso no vale de nada si tu amor no es sincero, si te gusta solo para pasar un rato divertido y luego dejarla.

GABRIEL. ¡Qué dices! ¡Noooo! Yo realmente estoy loco por ella y creo que ella es el amor de mi vida.

HERODES. Mira _________ (nombre real), si ella es lista, que lo es, no va a querer tener ningún tipo de relación contigo hasta que cambies. Ella sabe cuántas novias has tenido y el tiempo que te han durado. Si esta chica te importa, tienes que madurar emocionalmente porque venir a la iglesia, ser un líder y participar en todo no te convierte en un novio fiel. La confianza y el amor de una chica se consiguen de otra forma, ¿me entiendes?

GABRIEL. (Pensativo.) Ya…

(Herodes le echa la mano por el hombro.)

GABRIEL. El problema es que no sé estar solo y necesito… Pero es que a _________ (nombre real de MARÍA) realmente la quiero, nunca he sentido esto por nadie. Quiero pasar toda mi vida a su lado... como tú con tu esposa. ¿Cuántos años lleváis casados?

HERODES. Más de 20 años.

GABRIEL. Fíjate, 20 años… y parecéis una pareja de novios. ¿Cómo lo hacéis? ¿Es posible, con tanto fracaso sentimental a nuestro alrededor, tener un amor por la eternidad?

HERODES. ¡Claro que es posible! Amo a mi mujer más que el primer día. La clave del éxito está en tu relación con Dios. Si tienes esta relación diaria con Dios, no necesitarás mujeres en tu vida, sino LA MUJER, la que Dios tiene preparada para ti y no habrá ojos para ninguna más. Cuánto más cerca estéis los dos de Dios, más unirá vuestro amor y vuestras vidas.

GABRIEL. ¿Qué hago ________ (nombre real de Herodes)? No quiero perderla.

HERODES. Espera, ten paciencia, no des el paso todavía. Comienza con una sincera amistad, conócela mejor para estar seguro de que no solo te atrae su físico sino también su carácter, su personalidad. Ora para que Dios te muestre su voluntad y te guíe. Si realmente ya no hay otra mujer en tu vida, podrás esperar a que ella te conozca, vea el cambio y se enamore del nuevo _____(Nombre verdadero de Gabriel). Y después estaréis listos para empezar una relación sincera y responsable que os haga enormemente felices…

GABRIEL. (Pensativo.) Gracias por hablar conmigo y por tus consejos…

HERODES. De nada, ha sido un placer.

GABRIEL. ¿Sabes? No te puedes imaginar lo bien que me ha hecho…

HERODES. _____ (menciona el nombre real de GABRIEL), en Dios tenemos “nuevas oportunidades”, aprovéchalas.

(Sale del escenario MESONERO porque le toca actuar. Está visiblemente nervioso.)

ÁNGEL 2. Está bien (dirigiéndose al ÁNGEL 3.), si así te quedas más tranquilo lo repasamos.

ÁNGEL 3. Sí, por favor, aunque sea susurrando…

ÁNGEL 2. (Al ÁNGEL 1.) Vamos, ________ (menciona el nombre real del ÁNGEL 1).

(El Ángel 3 canta un solo acapella y en los coros le acompañan los ángeles 1 y 2. Cuando terminan de cantar entran en el escenario JOSÉ, MARÍA y el MESONERO. Todos los animan como siempre. JOSÉ y MESONERO se quedan cerca, se abrazan y se quedan juntos hablando pasando a un segundo plano. GABRIEL se acerca a María para felicitarla y de igual forma, se quedan en un segundo plano.

ÁNGEL 1. (A HERODES.) Herodes, pórtate bien con los Reyes Magos…

HERODES. (Al ÁNGEL 1.) ¡Descuida, solo les voy a hacer unas preguntitas…! (Les da unas palmadas en el trasero con la espada mientras salen.)

(Salen de escena los Reyes Magos y Herodes.)

PASTOR 1. ¡Qué voz tiene ____________ (menciona el nombre real del ÁNGEL 3.)! ¡Lástima que lo oigamos tan poco!

PASTOR 2. El pobre va muy liado…

PASTOR 1. Como todos…

PASTOR 2. Sí, bueno, como todos, pero algunos tienen más jaleo que otros…

PASTOR 3. (Cambiando de tema.) ¡Venga, chicos! ¡Vamos pastores, vamos, vamos a Belén! A ver en ese niño, la gloria del Edén.

(Mientras cantan esta última frase, el PASTOR 3 hace como si los estuviera dirigiendo con una batuta.)

PASTORES 1 y 2. A ver en ese niño la gloria del Edénnn.

PASTOR 3. De las montañas de Belén venimos corriendo.

PASTOR 2. Para ver a este niño que duerme en silencio.

PASTOR 1. ¿Que cómo lo supimos?

PASTOR 3. Ángeles cantando nos sorprendieron en el campo.

PASTOR 2. Y el camino supieron, cómo indicarnos.

PASTOR 1. No, por favor, no se levanten.

PASTOR 3. Nosotros traemos lo poco que tenemos.

PASTOR 2. Para celebrar con ustedes este momento de amor.

PASTOR 1. Miel, nueces, jabón y un poquito de requesón.

PASTOR 3. ¡Niquelau! ¡Nos sale perfecto!

(Entran los REYES MAGOS y HERODES y todos hacen los mismos vítores cuando alguien ha terminado de representar su escena. A continuación salen de escena MARÍA y JOSÉ porque les toca actuar. Seguido entra DIRECTORA.)

DIRECTORA. ¿Todo bien?

PERSONAJES. ¡Sí, sí, todo bien! (Hacen señas de ok.)

DIRECTORA. ¡Pastoresss! Cuando termine de cantar el coro de la iglesia apagarán las luces y vosotros tenéis que estar ya en el escenario. ¡Por favor! Echaos todo lo que podáis hacia la izquierda que el árbol de Navidad nos ha quitado mucho espacio. ¡Venga, venga! ¡Que ya queda poco!

(Sale DIRECTORA y los pastores se preparan para salir.)

PASTOR 2. ¡Chicos, al loro, (a los ángeles) que después vais vosotros!

ÁNGEL 2. ¡Guardadnos un poco del quesito que os vais a comer, anda…!

PASTOR 1. ¡Ahhhhh, se siente! El quesito es solo para los pastores… que estamos trabajando a la intemperie con las ovejitas.

(Los pastores y los ángeles se ríen de buen rollo. Salen los pastores a escena. El ÁNGEL 1 los está mirando como detrás de las cortinas y va anunciando lo que hacen.)

ÁNGEL 1. (Espera un rato.) ¡Qué cara tiene la tía…! ¡Me acaba de guiñar un ojo mientras se estaba comiendo el queso…!  ¡Tendrá morro…! (Sigue mirando al escenario imaginario.) Venga, chicos, es nuestro turno, que DIRECTORA acaba de hacerme señas para que salgamos. ¡Vamos a darles un buen susto para que se les atragante el quesito! ¡Ja, ja, ja!

(Salen de escena los ángeles. Los que quedan -GABRIEL, HERODES, MESONERO, ZACARÍAS, ELÍSABET, MELCHOR, GASPAR y BALTASAR- se reúnen para hablar en grupo.)

BALTASAR. Bueno, esto está llegando casi a su fin. Me alegro de haber participado en la obra.

ZACARÍAS. Yo también, me he reído mucho en los ensayos.

ELÍSABET. (Mirando en especial a MESONERO.) Y además nos hemos conocido un poquito más…

HERODES. Lástima que no hagamos esto más a menudo…

MELCHOR. Ni que lo digas, solo hacemos cosas así en Navidad…

BALTASAR. Y ni siquiera todos los años…

(Asienten todos con las cabezas y hacen sonidos de afirmación.)

MESONERO. El caso es que todo esto no se tendría que quedar únicamente en la iglesia… porque ahí afuera (señala) hay mucha gente que está mal, que está mal de verdad…

GASPAR. ¿Qué propones __________ (menciona el nombre real del MESONERO)?

MESONERO. Que parece que solo hay dos momentos especiales en los que nos centramos: en su nacimiento y en su muerte, pero, ¿y de su vida? Deberíamos celebrar y dar a conocer la labor de Jesús a otras personas…

ELÍSABET. No te sigo…

MESONERO. Pues que solo celebramos fiestas de Navidad, con turrones, villancicos de peces en el río… o, o… representaciones de su muerte, con procesiones, encapuchados y toda la pesca… ¡Que entre tanta tradición perdemos de vista al protagonista! Y repito: ahí (señalando fuera) e incluso aquí (señalando a la iglesia), hay mucha gente sufriendo.

GABRIEL. ¡Hombre, tampoco es para tanto! Que las Navidades o la Semana Santa son muy bonitas y por lo menos hacen que la gente piense en Jesús.

MESONERO. Sí, bueno, tienes razón…, perdonad, no quiero ser un extremista, pero es que las cosas me han ido tannnn (no le sale la palabra) tan mal… que lo que menos necesito son unos polvorones o unas torrijas… Necesito soluciones reales.

BALTASAR. Y aquí estamos medio dormidos, ¿verdad? Lo siento __________ (menciona el nombre real de MESONERO). Siento que lo hayas pasado mal…

HERODES. Hay que anunciar como los ángeles (señalando al escenario imaginario) que están ahí afuera que hay solución para esta horrible crisis…

ZACARÍAS. Y que Jesús viene otra vez.

MELCHOR. La verdad es que hemos escuchado tantas veces esa frase que me parece un cliché típico de la iglesia.

GASPAR. Pues sí… ¿de verdad creemos que Jesús va a volver otra vez? ¿Estamos todos atentos a las señales como lo estuvieron los Reyes Magos a la estrella o, o… estamos como el pueblo judío que no se enteró de que había llegado su Rey?

(Entran los ÁNGELES.)

ELÍSABET. ¿Qué tal chicos?

ÁNGEL 2. Creo que nos ha salido muy bien.

ÁNGEL 3. (A los REYES MAGOS) Acabamos de anunciar a unos pastores que ha nacido Jesús y van pa’Belén…

ÁNGEL 1. Así que si no os dais prisa, va a haber overbooking en el pesebre…

(ÁNGEL 3 se ríe del comentario con una risa falsa y exagerada y todos se echan a reír.)

MELCHOR. ¡Vamos, sus majestades! Sigan a la estrella (señalándose y dando una vuelta sobre sí mismo) que les lleva al escenario…

GASPAR. ¡Anda, payaso!

(Salen de escena los Reyes Magos y entran los pastores.)

ÁNGEL 2. (A PASTOR 1) ¿Y mi queso? ¿Estaba bueno?

PASTOR 1. ¿Cómorrr? Hace un viento por aquí…

PASTOR 2. (Al ÁNGEL 3) ___________ (menciona su nombre real), gracias por cantar en el programa, parecías un ángel de verdad…

ÁNGEL 3. De nada, ha sido un placer. Perdonad que haya llegado tarde pero he ido muy justo de tiempo.

PASTOR 2. Sí, me imagino. No te preocupes, lo importante es que has llegado.

ÁNGEL 3. Por supuesto, no os iba a dejar colgados.

PASTOR 2. Sí, ya lo sé…

ÁNGEL 3. (Pausa.) ¿Te has enterado, no?

PASTOR 2. (Cara de tristeza.) Sí, me encontré con ella el otro día por la calle y me presentó a su nueva pareja.

ÁNGEL 3. (Con resignación.) ¡Vaya…! Entonces ya es oficial…

(El PASTOR 2 asiente y no dice nada.)

ÁNGEL 3. En fin… aún no me lo creo pero así es la vida…

PASTOR 2. Si necesitas ayuda con los niños o… con lo que sea, ya sabes que puedes contar con nosotros. (Como que se le ha ocurrido una brillante idea.)

ÁNGEL 3. Gracias.

(El PASTOR 2 hace que se va pero vuelve porque se le ha ocurrido alguna idea.)

PASTOR 2. ¿Oye?

ÁNGEL 3. ¿Sí?

PASTOR 2. ¿por qué no os venís algún día a pasar la tarde con nosotros? Además mis hijos se llevan muy bien con los tuyos…

ÁNGEL 3. Sí, es cierto, aunque los míos son un poco salvajes y no quiero que te destrocen la casa…

PASTOR 2. ¿Y los míos unos angelitos? ¿O qué?

(Los dos se ríen.)

PASTOR 2. Bueno, lo dicho, cuando quieras, os pasáis un rato. Y que sepas que seguimos orando por vosotros para que el Señor os dé fuerzas.

ÁNGEL 3. Gracias, ___________ (menciona el nombre real del PASTOR 2).

(Se dan un abrazo ÁNGEL 3 y PASTOR 2.)

(Entran los Reyes Magos y todos saludan como acostumbran. Seguido entra DIRECTORA.)

DIRECTORA. ¡Muy bien, chicos! ¡Os ha salido muy bien! ¡Sois unos fenómenos!

(Todos se alegran, se abrazan o muestran alegría como saben.)

DIRECTORA. ¡Muchas gracias a todos por haber participado en la obra!

GABRIEL. ¡Jefa! Faltan José y María que están en el escenario.

DIRECTORA. Sí, sí, aún los tenemos en el portal con el director de jóvenes que está cerrando el programa… pero es que si no os pillaba ahora, luego no os iba a pillar a todos reunidos. Así que lo dicho, MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS. ¡Ha sido un placer trabajar con todos vosotros! Y espero que podamos repetir al año que viene.

GASPAR. O quizá mucho antes.

MELCHOR. Para celebrar la vida de Jesús.

(Todos los que estaban en la conversación sobre la celebración sonríen y asienten.)

BALTASAR. ¡__________ (nombre de la directora)! Tenemos que hablar… Por aquí han salido algunas propuestas que deberías escuchar.

DIRECTORA. Por supuesto, estaré encantada de trabajar en lo que sea.

ELÍSABET. (Al MESONERO) Contamos contigo, ¿no?

MESONERO. ¡Claro!

DIÁCONO. ¡Ey!, que os están llamando para que salgáis al escenario. Que vamos a cantar todos juntos “Noche de Paz”.

(Se oyen los murmullos y movimientos de personajes que se están preparando.)

DIRECTORA. (Dando prisa.) ¡Vamos, vamos!

(Salen del escenario y vuelven a entrar de forma ordenada para formar en escena una imagen de un Belén mientras cantarán “Noche de Paz”.)