¿Quieres ver tu foto aquí?

¿Quieres ver tu foto aquí?
2012 - España

Navidad en el desierto

40 Minutos y 2 personajes + Extras. Se trata de una obra de Navidad en la que algunas partes narradas se realizan con luz negra. Un beduino recibe la visita de un amigo y le explica cuál es el motivo de vivir en el desierto: poder ver la estrella que anuncia el nacimiento del Mesías.

NAVIDAD EN EL DESIERTO
Silvia Palos
 
PERSONAJES
BEDUINO
AMIGO
EXTRAS: Animales representados bajo luz negra

1.      PARTE: Presentación

BEDUINO. Hola amigos, bienvenidos a mi humilde morada. Supongo que os resultará extraño vivir unas fechas como éstas, alejados de la nieve y los vientos fríos. Aquí en mi casa ocurre todo lo contrario. La mayor parte del año vivimos rodeados de mucho calor, sobre todo durante el día, cuando el sol cubre toda la arena y la vista no alcanza a ver nada más que el reflejo de su luz. Es incluso difícil encontrar un lugar de sombra en el que poder cobijarse, por eso es tan importante tener un buen lugar donde poder resguardarse.
Yo vivo en un oasis, y aquí he instalado a mi familia, mis animales y mi jaima.
Pero no adelantemos los acontecimientos, os decía que vosotros venís de muy lejos ¿verdad? Venís de una cultura que está de celebración estos días, una celebración en la que tenéis regalos, las familias se juntan y son días de amor y amistad. Bien, bien… pues hoy aquí yo también estoy de celebración, no porque sea un concreto sino porque espero la visita de un buen amigo. Y no me malinterpretéis, en el desierto estamos acostumbrados a vivir solos… o al menos, eso puede parecer. El desierto está lleno de vida y únicamente hay que estar atento para poder descubrirla. Mirad, vamos a quedarnos callados y en silencio, y poco a poco descubriremos a los habitantes de este desierto…

LUZ NEGRA

(APARECEN ANIMALES UNO A UNO CON MÚSICA Y SONIDOS  DEL DESIERTO)

LUZ NORMAL

BEDUINO. ¿Habéis visto? El desierto no es un lugar desolado, simplemente es un lugar donde cada uno tiene su espacio.

Como os estaba diciendo hoy es un día muy especial para mí porque espero la visita  de un amigo en mi Jaima. ¿No sabéis lo que es una Jaima? La Jaima es el nombre de la casa en la que yo vivo. Una jaima está construida con palos y telas para que sea fácil de transportar. Aquí en el desierto solemos viajar a menudo buscando nuevos oasis en los que instalarnos cuando la hierba para el ganado se va acabando o cuando los pozos se secan. Por eso nuestras casas tienen que montarse y desmontarse fácilmente, porque viajamos muy a menudo.

(SE MONTA LA JAIMA CON TELAS)

BEDUINO. (Habla mientras se monta la jaima.) Una jaima es el lugar perfecto para cobijarse cuando el sol baña todas las horas del día y a penas hay una sombra en la que poder resguardarse. Las telas sirven como paredes y dejan pasar las corrientes de aire en su interior para que podamos refrescarnos dentro. Y por la noche, cerramos la entrada y  son una guarida perfecta para resguardarnos del frío y resguardarnos de los animales nocturnos. ¡Como veis aquí, en el desierto las temperaturas son muy extremas! Tenemos calor por el día y frío por la noche… ¡Pero mirad, ya está lista para recibir a mi amigo!

Siempre que tengo un invitado lo recibo con la máxima hospitalidad. Todas mis cosas están a su disposición. Preparo la mejor comida para él, reservo el mejor espacio para que pueda relajarse y ponerse cómodo. ¡Qué ganas tengo de que llegue! Juntos pasamos largas horas hablando y recordando viejas historias. Juntos hemos vivido muchas aventuras.

¡Mirad! ¡Creo que por allí se acerca!

 

2 PARTE. EL ENCUENTRO DE LOS BEDUINOS

 

BEDUINO. ¡Mi querido amigo!

AMIGO. ¡Amigo mío!

(Se abrazan.)

BEDUINO. Espero que hayas tenido un buen viaje sin altercados ni peligros.

AMIGO. He tenido un viaje largo pero tranquilo.  Te traigo un pequeño obsequio en agradecimiento por tu invitación.

(Le entrega un paquete que el primer beduino abre. Dentro hay un par de tazas o vasos.)

BEDUINO. ¡Muchísimas gracias, amigo! Unas tazas perfectas para compartir juntos un té  de menta que te reponga de tan largo viaje. Ven, sentémonos en mi jaima y bebamos un poco.

(Se acercan a la jaima y se sientan. Sirven el té en los vasos. El agua está teñida con pintura para que pueda verse el efecto de servir el té en las tazas.)

AMIGO. Muchas gracias, amigo. Esta bebida caliente me ayuda a recuperarme después de tanto caminar.

BEDUINO. Como ves, me he instalado en este oasis. Estoy muy bien viviendo aquí y quería que vieras con tus propios ojos la zona en la que estamos. ¡¡Es una zona muy rica!!

AMIGO. ¿¿Muy rica?? ¿¿Acaso hay minas de oro cerca de aquí??

BEDUINO. No, no, no… todo el territorio está cubierto únicamente por blanca arena.

AMIGO. Pues, ¿quizás hay por aquí alguna mina donde puedas encontrar piedras preciosas de gran valor?

BEDUINO. No hay ninguna mina cerca en la que poder buscar piedras preciosas.

AMIGO. ¿Sólo arena y ninguna mina cerca? Entonces, ¿quizás nos encontramos en una zona donde es abundante la caza?

BEDUINO. ¡Vuelves a estar equivocado, amigo mío! La caza no es especialmente buena por aquí, ya que todo el territorio es llano y las fieras no tienen dónde ocultarse.

AMIGO. Vaya, vaya… ni oro, ni minas de piedras preciosas, ni buenas piezas de caza… ¡La verdad es que no entiendo cómo puede ser rico este lugar si no hay ninguna cosa que tenga valor por aquí cerca!

BEDUINO. Mi querido amigo, esta zona es la más rica del desierto porque aquí podemos encontrar el bien más preciado de este lugar. Ni el oro, ni las piedras preciosas ni una buena pieza de caza tienen sentido si falta la cosa más importante para sobrevivir en el desierto…

AMIGO. ¡¡¡EL AGUA!!!

BEDUINO. (Riendo.) ¡Eso es! En el desierto es fundamental encontrar una buena zona con agua para poder sobrevivir y plantar la jaima cerca. Yo he encontrado este oasis y estoy muy contento de haberlo hecho.

(Se levantan y se acercan a la palmera y el oasis.)

AMIGO. ¡Tienes razón! Es fundamental encontrar un buen riachuelo lleno de agua o un pozo  para que la hierba crezca alrededor y los animales puedan alimentarse de ella. Y por supuesto, ¡es importantísima para poder beber en un lugar tan seco!

BEDUINO. Eso es. Aquí utilizamos este  riachuelo para beber y para asearnos. Y nos alimentamos de los frutos que dan las plantas y las palmeras de alrededor.

AMIGO. Pero, ¿cómo es posible que hayas encontrado un riachuelo desconocido hasta ahora? Ninguna persona conoce este lugar. ¿Cómo has llegado hasta él?

BEDUINO. Todo es una larga historia…

 

LUZ NEGRA

3  PARTE. El río y los peces.

 (Durante esta escena se representa lo que van contando los beduinos. Con las sábanas se hace el efecto del río. Hay peces que saltan para reforzar el efecto.)

BEDUINO. (Retomando la historia.) Todo sucedió hace algunos meses, cuando todavía vivía en la ciudad. Una mañana estaba comprando en el mercado  cuando escuché a un par de ancianas hablando. Me llamó mucho la atención la conversación que estaban teniendo porque hablaban de una palabra que yo jamás había escuchado antes.

AMIGO. ¿Y qué palabra era esa?

BEDUINO. Hablaban de una INUNDACIÓN.

AMIGO. ¿Cómo? ¿De una IN-UN-DA-CIÓN? ¿Y qué es eso?

BEDUINO. Pues las dos ancianas hablaban de que cuando ellas eran pequeñas viajaban con una caravana por el desierto y un día algo maravilloso sucedió.

AMIGO. ¿Qué fue lo que sucedió?

BEDUINO. Como todas las mañanas se levantaron y salieron  a buscar algo para el almuerzo, cuando de repente… ¡el sol desapareció!

AMIGO. ¿Cómo es posible? ¿No había sol?

BEDUINO. ¡No había sol pues una gran nube negra lo cubría! (Aparecen nubes sobre los beduinos.) Todo el cielo estaba cubierto por una masa gigante de nebulosa, y lo más extraordinario es que en un instante unas gotas de agua comenzaron a caer desde las nubes.

(Comienzan a caer gotitas de confeti o de algún material que brille.)

AMIGO. ¡Estaba empezando a llover!

BEDUINO. ¡¡Eso es!!

AMIGO. Pero, aquí la lluvia es rarísima, muy pocas veces se ve llover en un clima tan seco como éste.

BEDUINO. Pues estas ancianas me contaron que aquel día empezó a llover poco a poco, pero con el paso de las horas, la lluvia se fue haciendo más y más intensa. Llovía como nunca antes lo habían visto, y todas sus ropas y utensilios se empaparon de agua…

AMIGO. ¡Qué extraordinario!

BEDUINO. Pero todavía hay más… Ese día hubo una gran tormenta y la lluvia cayó en grandísimas cantidades. Las ancianas estaban acomodadas en un pequeño oasis en medio de su viaje, un oasis en el que sólo había un riachuelo.

(Efecto del río con la sábana.)

BEDUINO. Pero durante la tormenta, este riachuelo se convirtió en un río, y más tarde en un torrente caudaloso de agua hasta tal punto que toda la caravana en la que ellas viajaban tuvo que huir rápidamente de aquel lugar, porque aquel río había causado una enorme ¡INUNDACIÓN!

AMIGO. ¡Vaya! Así que una inundación es cuando un río sale de su cauce normal por un exceso de agua.

BEDUINO. Así es. Aquella historia de la inundación me dejó maravillado. No podía quitarme de la cabeza la imagen de aquel gigantesco río cargado de agua… Así que decidí buscar aquel lugar para poder instalarme allí.

 

LUZ NORMAL

AMIGO. ¡De modo que este oasis es el de la historia! ¡Lo encontraste!

BEDUINO. ¡Qué listo eres, amigo mío! Éste es el oasis, y el río de aquí es más caudaloso que los de los demás oasis, quizás porque todavía guarda un poco del agua de aquella tormenta.

AMIGO. ¿Pero decidiste dejar  todo lo que tenías para venir a este lugar? ¿Por qué?

BEDUINO. Cuando escuché la historia me di cuenta de que este lugar era un tesoro en la tierra. Así que decidí trabajar duro para conseguir el material necesario para la mudanza y el viaje. Vendí todo lo que tenía en la ciudad para conseguir llegar hasta este tesoro.

AMIGO. ¡Qué afortunado eres de vivir aquí!

 

4. PARTE. EL CAMELLO.

BEDUINO. Sí, la verdad es que me siento muy afortunado. Además quería enseñarte algo más.

AMIGO. Este lugar está cargado de sorpresas. Muéstrame lo que quieras.

BEDUINO. Es otro de los tesoros que guardo en mi oasis… ¡Sulimán ven!

(A la llamada del beduino un camello se acerca hasta los beduinos.)

AMIGO. ¡Qué maravilla de camello! ¡Es un ejemplar fascinante! (Se acerca para acariciarlo y el camello intenta morderlo.) ¡Ay! Oye, ¡qué ha intentado morderme una oreja!

BEDUINO. (Riendo.) Ten cuidado, querido amigo, mi camello no tiene muy buen sentido del humor. Es un animal tranquilo, es cierto, pero prefiere que le dejen a su aire, no serías el primero que recibe un escupitajo si le enfadas.

AMIGO. (Riendo también.) Entonces, le dejo tranquilo y dejo que seas tú el que se acerque a él.

BEDUINO. De acuerdo, de acuerdo. Pero quería contarte que con este camello he vivido muchísimas aventuras.  Un camello puede resistir sin beber agua 10 días y eso me ha permitido hacer largos viajes con él.

AMIGO. El camello es el mejor medio de transporte en estas tierras tan secas, ¿verdad?

BEDUINO. Efectivamente. No hay ningún otro animal que soporte tan bien el calor y la falta de agua. En uno de mis viajes los dos tuvimos que aguantar al límite de nuestras fuerzas debido a la falta de agua. Durante 12 días estuvimos vagando por el desierto perdidos de una ruta que solíamos seguir. Mi compañero se comportó como un compañero fiel y anduvo sin quejarse a penas por la falta de agua. Por los días caminábamos sin cesar y por las noches nos recostábamos juntos para compartir el calor. Fue mi guarida y mi jaima durante todo ese tiempo.

AMIGO. Tuvo que ser un camino largo y difícil, aunque fueras acompañado de un camello.

BEDUINO. Sí. Fue un camino largo y lleno de peligros. Como bien sabrás, el desierto está lleno de animales salvajes y viajar sólo te expone a todos ellos.

AMIGO. Sí, es muy importante quedarte fuera del territorio de todos ellos para no entrar en peligro.

BEDUINO. Sí, tienes razón. Y uno de los animales más peligrosos que podemos encontrar en el desierto es la serpiente cascabel. Es una serpiente pequeña, no muy grande de tamaño. Es  de color marrón y vive escondida en la arena.

AMIGO. La conozco. Es una serpiente venenosa. Su picadura te puede poner en graves problemas. Tiene un sentido del territorio muy marcado y cuando entras en él se puede sentir amenazada. Precisamente se llama serpiente cascabel, porque cuando va a atacar hace sonar una parte dura del final de su cola que tiene un ruido peculiar, como de sonajas.

(Se escucha el ruido.)

BEDUINO. Pues tengo que contarte algo más de mi historia.

LUZ NEGRA

BEDUINO. Como te he dicho, en el viaje con mi camello los días eran larguísimos y las noches tratábamos de dormir para continuar aquel viaje sin agua y soportando el abrasador sol. Un día, la noche nos alcanzó  y todavía no habíamos encontrado un buen lugar para dormir, así que decidí montar nuestro campamento en una zona rocosa en la que estábamos. Mi camello se tumbó y yo  derrotado por el cansancio y la falta de agua caí desplomado a su lado. No podía abrir los ojos por causa del cansancio y apenas podía escuchar lo que pasaba a mi alrededor. Cuando de repente… ¡lo escuché!

AMIGO. ¿Qué escuchaste?

BEDUINO. Era un sonido terrible… un ruido de cascabel, allí, cerca de mí…

AMIGO. ¡Estabais en el territorio de una serpiente!

BEDUINO. Así es, pero yo estaba tan deshidratado que apenas podía mover un dedo de mi cuerpo… Y la serpiente se acercaba y se acercaba cada vez más haciendo sonar su cascabel…

AMIGO. ¡Eso significa que os quería atacar!

BEDUINO. Yo estaba muerto de miedo pero no conseguía hacer que mi cuerpo respondiera para salir de allí…

AMIGO. ¿Pero qué pasó entonces? ¿Cómo sobreviviste a aquello?

BEDUINO. Pues entonces fue cuando mi amigo me salvó. Yo estaba completamente inutilizado por causa de la deshidratación y el miedo… Cuando  mi camello descubrió al enemigo que se acercaba. Se levantó sobre sus patas también con dificultad y se acercó a la serpiente con paso decidido… La serpiente no se esperaba un ataque tan directo, así que al ver a un camello gigantesco huyó con velocidad entre las piedras, y nos dejó tranquilos toda esa noche.

LUZ NORMAL

AMIGO. ¡Caramba! Qué suerte tener a alguien que te salvara cuando apenas podías moverte por ti mismo.

BEDUINO. Fue un regalo maravilloso. Sentí que alguien mucho más fuerte que yo se preocupaba por mí. La verdad es que todo eso me dio mucho qué pensar… Estoy muy agradecido por este acto de amor y amistad.

(Le da una palmadita al camello y el camello sale.)

AMIGO. Es una historia increíble. Me ha cautivado completamente. ¡Mira! Ya se ha hecho de noche, y seguimos aquí charlando sin darnos cuenta de que pasa el tiempo.

BEDUINO. ¡Tienes razón, amigo mío! Se ha pasado el tiempo hablando. Pronto iremos a dormir a nuestra Jaima. Pero antes, sentémonos aquí a descansar un poco.

(Se sientan.)

AMIGO. ¡Qué tranquilidad! Es muy relajante estar aquí con todo en silencio y casi sin luz del sol.

LUZ NEGRA

 

5. PARTE. CACTUS CANTARINES.

BEDUINO. ¡Ah! Pues todavía tengo que mostrarte una cosa más de este maravilloso oasis. Es una de mis aficiones nocturnas.  Después de un duro día de trabajo me siento aquí a escuchar… y miro los cactus que rodean mi jaima. El viento pasa rozando sus púas como un silbido y pienso que los cactus cantan para mí…

AMIGO. ¿Que los cactus cantan? Y, ¿cómo puede ser eso?

BEDUINO. Shhh, calla y simplemente escucha.

(Canto del coro.)

 

6. PARTE FINAL. ESTRELLA.

AMIGO. ¡Qué maravilla de lugar! No me extraña que estés contento de vivir aquí. El agua, tu camello, el viento y los cactus por la noche… Has conseguido encontrar un tesoro de tierra.

BEDUINO. Sí, valió la pena la búsqueda. En esta vida lo importante es buscar sin cesar las cosas buenas.

AMIGO. Sin duda eres una persona sabia. Has conseguido priorizar lo que realmente es importante. En las ciudades las personas viven soñando con acumular cosas, vestidos, joyas… pero son incapaces de reconocer el canto que les puede ofrecer una noche en el desierto. Sin duda nunca olvidaré este viaje.

BEDUINO. Agradezco tus palabras, amigo mío. Como bien sabes, no todo el mundo ha entendido bien mi decisión. En nuestra tierra, yo era una persona con riquezas y con una posición importante, y la vida que llevo ahora dista bastante de todo aquello.

AMIGO. Lo sé, y sé que éste es un lugar maravilloso para vivir. Pero no entiendo, cuál fue el motivo concreto que te hizo apartarte de aquella vida y venir a vivir aquí al desierto, en medio de la soledad y el silencio.

BEDUINO. ¡Tú lo acabas de decir, amigo mío! La soledad y el silencio fueron los principales motivos de mi salida de la ciudad.

AMIGO. ¿Necesitabas acaso meditar, pensar con tranquilidad?

BEDUINO. Qué bien me conoces, amigo mío. Precisamente eso es lo que necesitaba, pero fundamentalmente por una razón en concreto. Hace algunos años, unos manuscritos llegaron a mis manos, y comencé a leerlos con atención. Eran unos manuscritos que venían de occidente, redactados hace cientos de años por el pueblo hebreo, y comencé a estudiarlos profundamente. (Le enseña unos trozos de pergamino.)

AMIGO. ¿Y estos manuscritos qué tienen de especial?

BEDUINO. En esos manuscritos se recoge la historia de un pueblo. Un pueblo que ha sido escogido por Dios y que está esperando que su rey nazca.

AMIGO. ¿Así que decidiste venir al desierto a estudiar cuidadosamente esos escritos?

BEDUINO. En esos manuscritos se encuentra la VERDAD, amigo mío. Una verdad que puede cambiar las vidas de las personas. Estuve años estudiando el sentido de las palabras de aquellos textos, observando la filosofía  y sabiduría de cada idea. Y de repente encontré las palabras de un profeta llamado Balaam.

AMIGO. ¿Qué decía ese profeta  que te impactó tanto?

BEDUINO. Balaam habla del Mesías que tiene que nacer para su pueblo. Y concretamente dice que “Saldrá ESTRELLA de Jacob”.  De modo que al leer esta profecía decidí venir a vivir al lugar en el que mejor se observa el cielo, al desierto, donde todas las estrellas se ven con claridad.

AMIGO. De modo que por eso vives ahora aquí. Para observar el cielo y estudiar las profecías de los textos hebreos.

BEDUINO. Así es, este es un lugar tranquilo para reflexionar y… ¡esperar!

AMIGO. Pero esperar… ¿A qué?

BEDUINO. Pues no lo sé exactamente… únicamente puedo decirte que en los textos se habla de las profecías de Daniel, otro sabio antiguo, y sus escritos dicen que el mesías está cerca… ¡así que estoy esperando algo! Algo… como una señal.

AMIGO. Ciertamente hablar contigo de estas cosas me ha conmovido profundamente. Unos textos que pueden cambiar vidas… ciertamente el rey de este pueblo tiene que ser un tesoro en la tierra.

BEDUINO. Más que un tesoro… las palabras de las que te hablo lo describen como un Salvador.

AMIGO. Amigo, ¡me uno a tu búsqueda! Yo también deseo encontrar a ese Salvador que los profetas esperan. Y no sé si será por la importancia del mensaje que me estás dando… pero la verdad es que esta noche está más estrellada que nunca.

BEDUINO. ¡Tienes razón! Algo está sucediendo esta noche… ¡Hay más luz que ningún día entre las estrellas!

AMIGO. ¡Mira allí! Esa estrella es totalmente desconocida para mí. Es una estrella especial…
(Aparece la estrella.)

BEDUINO. ¡Y tanto que es especial! ¡Es la ESTRELLA de Jacob! ¡Es la señal de la que estábamos esperando!
AMIGO. ¿Y ahora qué hacemos?
BEDUINO. ¡Pues no sé! No podemos perderla  de vista… Debemos ponernos en camino sin tardanza para ver dónde nos lleva esta maravilla.
AMIGO. Pongámonos en marcha entonces. Pero… ¿crees que nos llevará muy lejos? Se dirige hacia occidente.
BEDUINO. (Riendo.) No sé si será cerca o lejos, pero de lo que estoy seguro es de que nos llevará a la verdadera LUZ  de e

La jaula de pájaros

5 Minutos y 4 Personajes. Un hombre compra una jaula de pájaros a un alto precio para dejarlos libres. A este mismo hombre se le ofrece comprar la humanidad por un alto precio: su vida.

LA JAULA DE PÁJAROS
© The Skit Guys

PERSONAJES

NARRADOR
JESÚS
CHICO
SATANÁS



NARRADOR. “Tanto amó Dios al mundo que no dudó en entregarle a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca sino tenga vida eterna.”

JESÚS. ¡Perdona chico!

CHICO. ¿Sí?

JESÚS. ¿Qué tienes ahí?

CHICO. Unos pájaros silvestres.

JESÚS. ¿En serio? ¿De dónde?

CHICO. De ese campo de allá (señalando con el índice). Es un campo precioso con un montón de pájaros silvestres.

JESÚS. Interesante. ¿Qué vas a hacer con ellos?

CHICO. Uh, voy a jugar un poquito con ellos.

JESÚS. ¿Jugar?

CHICO. Sí, me encanta jugar con los pájaros silvestres.

JESÚS. ¿Qué clase de juegos?

CHICO. A veces me gusta meter un palo y golpearlos, y ellos hacen ¡aghh! (moviendo la cabeza imitando a los pájaros). Otras veces, me gusta mover la jaula y que piensen que es un terremoto, eso les encanta.

JESÚS. ¿Qué haces con ellos después de jugar?

CHICO. Normalmente se los doy a mi gato para que se los coma. A mi gato le encantan los pájaros.

JESÚS. ¿Sabes qué? A mí también me encantan los pájaros silvestres.

CHICO. ¿De verdad?

JESÚS. Si, déjame comprártelos (sacándose la cartera del bolsillo del pantalón).

CHICO. ¿Quieres comprar mis pájaros silvestres?

JESÚS. ¡Sí!

CHICO. No valen nada, no saben hacer trucos y cuando abras la puerta, se escaparan.

JESÚS. ¿Cuánto cuestan?

CHICO. ¿Lo dices en serio?

JESÚS. Muy en serio.

CHICO. 5€.

JESÚS. Está bien (mientras busca un billete en su cartera).

CHICO. 10€ (mientras mira la cantidad de billetes que tiene en su cartera).

JESÚS. De acuerdo.

CHICO. 20€.

JESÚS. ¡Son pájaros silvestres!

CHICO. ¡Son pájaros exóticos!

JESÚS. ¡Los encontraste en un campo!

CHICO. ¡En un campo exótico!

JESÚS. Está bien, es todo lo que tengo. (Intercambian la jaula por el dinero. Coloca la jaula encima de un taburete, abre la puerta y libera los pájaros mientras los observa como vuelan).

SATANÁS. Veo que estás mirando la jaula.

JESÚS. Sí, ¿qué tienes dentro?

SATANÁS. Tú ya lo sabes.

JESÚS. La humanidad (mientras asiente con la cabeza).

SATANÁS. Los encontré en el jardín del Edén. Lo gracioso es que ellos solos se metieron dentro, yo no hice nada.

JESÚS. ¿Qué planes tienes con ellos?

SATANÁS. Voy a jugar con ellos.

JESÚS. ¿Jugar? ¿Qué clase de juegos?

SATANÁS. De Todo tipo. Voy a poner muchas distracciones en sus vidas, les proporcionaré todo tipo de placeres y luego pondré su mundo al revés. Haré que lo correcto parezca falso y lo falso parecerá correcto.

JESÚS. ¿Y después?

SATANÁS. Los condenaré por la eternidad.

JESÚS. Mi Padre y yo…. Amamos a la humanidad.

SATANÁS. Lo sé.

JESÚS. Queremos que puedan acceder a nosotros. Así que… voy a pagar por su libertad.

SATANÁS. ¿Quieres a estos humanos?

JESÚS. Sí (asintiendo con la cabeza).

SATANÁS. Sabes que te han prometido tantas cosas antes, te van a abandonar.

JESÚS. Algunos sí… y algunos no.

SATANÁS. ¿Estás hablando en serio?

JESÚS. Muy en serio.

SATANÁS. Te va a costar muchas lágrimas.

JESÚS. Lo sé.

SATANÁS. Tu sangre.

JESÚS. Sí.

SATANÁS. Te va a costar la vida.

JESÚS. Lo sé.

SATANÁS. ¿Quieres dar tu vida?

JESÚS. Estoy dispuesto a dar todo lo que haga falta.

(Satanás da la media vuelta y desaparece.)

NARRADOR. Esto nos recuerda lo que hizo Jesús por nosotros en la cruz, él tomo esa cruz y subió al Monte Calvario. Porque te amo a ti y a mí.

Tienda de identidades

12 Minutos y 8 Personajes. Un hombre sin identidad entra en una tienda de identidades para comprar una. La dependienta le enseña varias opciones hasta que se topa con la del cristiano.

TIENDA DE IDENTIDADES

PERSONAJES

DEPENDIENTA
PERSONA
MALO
PAYASO
ESTUDIOSO
CANTANTE
ACTOR
CRISTIANO

Estamos en una tienda de “identidades”. Las identidades están tapadas con una sábana blanca para que no cojan polvo y no se quiénes son. La dependienta está dando vueltas por la tienda hasta que entra un cliente. Se trata de una persona sin identidad que está buscando una para su vida. El cliente va vestido de un color uniforme, sin destacar mucho (todo gris, o negro oscuro) con capucha y con la cara tapada.

DEPENDIENTA. ¡Hola! ¡Buenos días!

CLIENTE. ¡Buenos días!

DEPENDIENTA. ¿En qué puedo ayudarle?

CLIENTE. Sí, mire, estoy de visita por aquí y al pasar delante de la tienda me llamó muchísimo la atención y decidí entrar a ver qué había ya que quizá alguna de las cosas que tiene por aquí me puedan servir.

DEPENDIENTA. Pues bienvenido. Si quiere echar un vistazo y preguntar algo, aquí estoy para ayudarle.

CLIENTE. Muchas gracias. (El cliente va dando vueltas sin atreverse a levantar las sábanas.) Disculpe…

DEPENDIENTA. ¿Sí?

CLIENTE. Podría enseñarme un poco lo que tiene oculto por aquí.

DEPENDIENTA. Desde luego. Sí, mire, nuestra tienda se ha especializado en la venta de identidades y por lo que veo quizá usted esté interesado en adquirir una.

CLIENTE. Sí, así es.

DEPENDIENTA. Pues ha venido al lugar perfecto.

CLIENTE. La verdad es que he probado tantas identidades que he perdido la mía propia y al ver esta tienda me he animado a entrar y probar suerte. ¿Me podría mostrar algún ejemplo?

DEPENDIENTA. Por supuesto, yo le muestro, venga por aquí. Como no sé el presupuesto que tiene le voy a enseñar desde las más accesibles hasta las más caras y así usted decide cuál se puede ajustar a su vida. ¿Le parece bien?

CLIENTE. Sí, sí, muy bien.

DEPENDIENTA. (Levanta la primera sábana y descubre a un joven con una pistola en la mano apuntando, en actitud agresiva. El cliente se asusta al verla.) Como puede ver, ésta es la identidad del malo. Si usted compra esta personalidad todo el mundo le va a temer. ¿Quién se va a meter con usted? ¡Nadie!

CLIENTE. Esta personalidad es muy interesante. Cuando yo era pequeño, mis compañeros me golpeaban en la escuela, me insultaban y me dejaban todo dolorido… Ojalá hubiera tenido esta identidad antes, me habría ido mejor…

DEPENDIENTA. Si usted hubiera venido entonces, no le habrían tocado ni un pelo…

CLIENTE. Pues sí, yo me habría defendido y les habría asustado. ¿Sabe lo que le digo? Que me quedo con esta identidad.

DEPENDIENTA. Bueno, como quiera, pero quizá haya ahora otras le vayan mejor con su situación actual. Déjeme que le enseñe el resto.

CLIENTE. Bueno, está bien…

DEPENDIENTA. (Levanta otra sábana y aparece un payaso haciendo monerías.) Como puede ver, ésta es la identidad del payaso. Esta identidad es bien interesante también porque con ésta va a ser muy feliz y va a hacer muy feliz a todos los que están a su alrededor.

CLIENTE. Fíjese que tiene razón... ¿Quién quiere ser un malo, asustar a todas las personas para que se venguen de uno cuando se puede ser un payaso y hacer reír a las personas amadas sin que se alejen de ti? Está muy interesante ésta del payaso.

DEPENDIENTA. A usted lo van a querer, lo van a invitar a todas las fiestas y va a ser el centro de atención de todos...

CLIENTE. ¡Qué bien! Cuando yo era pequeño contaba chistes y la única que se reía era mi mamá, nada más… Así que con esta identidad veo que puedo ser feliz, pero ya que estamos me gustaría ver el resto porque cada identidad nueva que me enseña es mejor que la anterior.

DEPENDIENTA. ¡Por supuesto! Es por eso que tienen distintos precios… Déjeme mostrarle otra. (Quita la sábana y aparece la personalidad del estudioso.) Como puede ver ésta es la identidad del estudioso. Si se lleva esta identidad, como graduado de la Universidad de Harvard, todo el mundo va a estar interesado en usted. Su opinión va a ser muy influyente e incluso los presidentes contarán con su consejo.

CLIENTE. Tiene usted mucha razón. Con esta identidad, yo creo que podría hacer hasta dinero con sólo aparentar que tengo mucha sabiduría.

DEPENDIENTA. Claro, claro…

CLIENTE. Atraería a gente más importante, ya no estaría con los amigos de siempre, ¿verdad? Me gusta mucho, creo que me voy a llevar ésta.

DEPENDIENTA. Bueno pero, ¿qué le parece si le enseño el resto? Igual hay otra mejor para usted.

CLIENTE. De acuerdo.

DEPENDIENTA. (Levanta otra sábana y aparece un joven cantante.) Como puede ver, ésta es la identidad del rockero. Con esta identidad va a poder viajar de país en país y todo el mundo va a saber quién es usted. Va a tener fama, dinero, va a ser escuchado por millones de personas. Es una identidad muy interesante. Va a recorrer mundo y las chicas van a estar locas por usted.

CLIENTE. Me gusta, me gusta… Esta personalidad me está gustando. (Lo imita.) Fíjese, parece que ya se me pega algo…

DEPENDIENTA. Le está perfecta.

CLIENTE. Yo siempre he tenido la intención de viajar pero como no tenía dinero me ha sido imposible; pero con esta personalidad creo que voy a poder realizar ese sueño. Las personas se me echarán encima para que les firme autógrafos. ¿Quién no quiere ser una persona reconocida con fama y éxito?

DEPENDIENTA. Claro que sí. ¿Está interesado en ella?

CLIENTE. ¡Sí, sí, por supuesto!

DEPENDIENTA. Pues aún tengo una mejor: la más cara. (Quita la sábana.) Esta identidad es la de actor.

CLIENTE. ¿Un productor de cine?

DEPENDIENTA. Esta identidad es bien interesante. Déjeme decirle… Porque con esta identidad usted va a hacer el papel que quiera. Podrá cambiar de personalidad, de personaje y va a ganar mucho dinero…

CLIENTE. Tiene razón. Siendo productor de cine puedo ser un cantante, aparentar que soy estudioso, hacer tonterías como un payaso y hasta volverme malo, si es necesario. Yo creo que ésta es la personalidad adecuada.

DEPENDIENTA. Pero déjeme recordarle que esta es la personalidad más cara y no sé si usted tendrá tanto dinero para comprar esta identidad… Mire el precio…

CLIENTE. (Mira la etiqueta y se asusta.) ¡Uy! Pues… ¿sabe? Quizá tendría que venir en otro momento… En fin… Gracias por su ayuda, las identidades son interesantes pero no sé si me convencen al 100% ya que algunas de ellas ya las he probado en parte en otros momentos de mi vida y no me han llenado… Yo pensaba que esta vez iba a ser diferente pero quizá no sea así… Bueno, de todas formas, gracias, ha sido muy amable pero todo esto es como muy complicado.

DEPENDIENTA. Bueno, espere, no se vaya todavía. Permítame un segundo. Por aquí tengo otra identidad que no la muestro mucho porque no suele interesarse a la gente. Sólo échele un vistazo, tampoco pierde nada. Si ya ha probado algo de las otras identidades y no se ha sentido cómodo como para adoptarlas como su identidad personal fija, quizá algo distinto le haga pensar. ¿Qué le parece?

CLIENTE. Bueno, sí, tiene razón. No tengo nada que perder.

DEPENDIENTA. (Quita la sábana.) La tengo aquí tan aparcada, sin vender desde hace tanto tiempo, que si a usted le interesa se la regalo.

(Se trata de la identidad del cristiano. Un hombre vestido normal, sin nada llamativo.)

CLIENTE. (Mirando la identidad.) ¿Y esta qué identidad es?

DEPENDIENTA. Es la identidad del cristiano. Fíjese, lo interesante de esta personalidad es que viene con un manual de instrucciones que se llama la Santa Biblia.

CLIENTE. ¿Con un manual de instrucciones?

DEPENDIENTA. Así es…

CLIENTE. La verdad es que aparte del manual no tiene nada llamativo ni interesante…

DEPENDIENTA. Desde luego, lo que distingue a esta identidad del resto es este manual. Algunos clientes que se la llevaron vinieron a decirme luego que lo interesante de la identidad era precisamente ese manual. Que les sirvió de muchísima ayuda y que no entendían cómo podía ser tan barata con el valor que tenía ese manual…

CLIENTE. Bueno, pues no sé… En sí no me dice mucho pero quizá el manual traiga un poco de luz a esta identidad. He probado muchas identidades en la vida pero nunca me había planteado ésta… Quizá debería probar…

DEPENDIENTA. ¿Quién sabe? Quizá encuentre su verdadera identidad ahí.

CLIENTE. Entonces, ¿de verdad que me la da?

DEPENDIENTA. Sí, así es…

CLIENTE. No sé qué decirle, se lo agradezco mucho… Espero encontrar mi verdadero yo en las letras de este manual.

DEPENDIENTA. De nada. Mucha suerte y por favor, venga a contarnos su experiencia cuando la conozca mejor.

CLIENTE. Así lo haré. (Coge a la identidad y se la lleva.)

FINAL ALTERNATIVO

(Se apagan las luces para expresar el paso del tiempo.)

CLIENTE. (Entra de nuevo en la tienda vestido de forma normal y con la Biblia en la mano.) De todas las identidades que he tenido esta es la única identidad que ha llenado el vacío de mi corazón. Con esta personalidad he sido yo el que ha escogido su propia personalidad. (Se marcha de la sala.)

DEPENDIENTA. (Al público.) ¿Qué identidad están comprando ustedes? ¿Están escogiendo la identidad correcta?