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2012 - España

Conociendo a Jesús


7 Minutos de obra + el tiempo de 10 cantos y 4 Personajes + Extras. Testimonio y alabanza de Jesús.

CONOCIENDO A JESÚS

PERSONAJES

MADRE
RODOLFO
RAQUEL
ELENA


(Aparece un joven caminando lentamente mientras ojea un libro.)

NARRADOR. Rodolfo era un joven que cuenta con 20 años de edad. Pero a pesar de esto nunca había oído hablar de Jesús. Cierta mañana mientras caminaba por la calle vio en un hogar cercano una escena muy hermosa. Una joven madre reunida en torno a sus hijos en una amena charla; al acercarse más a ellos pudo escuchar una hermosa canción infantil.

(Canto: “Cuando leo en la Biblia”.)

MADRE. (Desde atrás.) Sí, mis niños, Jesús nos ama mucho, Él es nuestro mejor amigo y quiere que cada uno de los habitantes de este mundo lo busquen y se entreguen a Él de todo corazón.

NARRADOR. Esto impresionó grandemente su corazón. Jamás había oído palabras tales.
¿Quién era Jesús? ¿Cómo conocerlo? Ahora una enorme preocupación se apoderó de él.

RODOLFO. ¿Quién será Jesús? ¿Quién lo ha visto? ¿Cómo será…? No sé... Pero... Me parece que ha de ser encantador. Si encontrara a alguien que lo conociera…

(Entran dos muchachas conversando.)

RAQUEL. ¿Qué hermoso estuvo el tema del pastor?

ELENA. Sí, en verdad ha sido maravilloso, sin dudas Jesús es el personaje excelso, es el poseedor de todas las buenas cualidades.

RODOLFO. (Ha estado escuchando y poniéndose de pie interrumpe.) ¿Y Uds. lo conocen? Yo quiero conocerlo. ¿Cómo puedo verlo?

RAQUEL. No, a Jesús no puedes verlo todavía pero sí puedes conocerlo.

ELENA. Si lo deseas podemos contarte algo de Jesús. (Se sientan.) En estos momentos regresábamos de la Iglesia, después de escuchar el hermoso tema del pastor. Él nos contaba de las grandes virtudes de Jesús. Raquel, ¿recuerdas por cuál comenzó?

RAQUEL. Habló de la bondad de Jesús, a pesar de que Él nació y vivió humildemente en este mundo fue bondadoso para con nosotros, no tuvo a menos dar su propia vida con el fin de que todo hombre en este mundo pueda gozar de felicidad.

RODOLFO. Algo parecido a esto escuché hace algún rato y ahora al escuchar estas palabras podría llamarlo como el bondadoso Jesús.

(Canto: “Bondadoso Jesús.”)

ELENA. ¿Te has detenido alguna noche a contemplar un cielo estrellado? (Él afirma) ¿Has contemplado la belleza de las flores? ¿No te has admirado al ver la perfecta armonía que rige en todo el universo? Sin duda alguna una mano muy poderosa es la que lo ha creado todo. Y viendo esto no vacilaríamos en descubrir a su autor. ¿Puedes decirlo tú?

RODOLFO. Sí, ese es Jesús, el autor supremo.

(Canto: “Los Cielos Cuentan.”)

RAQUEL. Pero observa esto, no solo fue poderoso para crear el universo, sino que es poderoso en todo momento. En una ocasión Jesús vivió entre nosotros, y a cada paso de sus sandalias errante iba proporcionando la sanidad a las dolencias humanas, devolviendo la sanidad, felicidad y alegría a cada corazón. Cuando se acercaba a alguna aldea la expresión de los que esperaban por Él era proclamar llenos de regocijo: “Llegó Jesús.”

(Canto: “Llegó Jesús.”)

ELENA. A todos nos gusta encontrarnos con alguna persona a quien podamos acudir a depositar todas nuestras angustias cuando nos encontramos en momentos difíciles. Tener un protector que nos defienda y que nos libre de nuestros enemigos. Este protector podemos encontrarlo en Jesús, de quien el salmista dijo: Jehová es mi luz y mi salvación... (Lee parte del salmo 27.)

(Canto: “Jehová es mi luz.”)

RAQUEL. Jesús nos protege y a su vez es comprensivo con nosotros. Cuando estamos contentos, él ríe junto a nosotros, pero cuando estamos tristes o en dificultades, también Él sufre con nosotros, pues siempre está a nuestro lado.

RODOLFO. Esto quiere decir que Él conoce y comprende todas nuestras tristezas.

(Canto: “Dios sabe tus tristezas.”)

ELENA. A pesar de todo lo que te hemos hablado de Jesús quiero decirte que Él es un buen amigo, un amigo paciente. Él soporta tanto que si tratamos a otros amigos terrenales como lo tratamos a Él, nos abandonarían. ¿Cuánto tiempo nos son fieles nuestros amigos, si nunca les escribimos ni les hablamos? Con todo, por mucho tiempo que hallamos estado separados de Jesús, en cuanto vayamos a su lado y le hablemos en un lugar tranquilo Él nos recibe; nos brinda una acogida tan cálida como si nunca hubiese pasado nada entre nosotros. Podemos acudir a Él en cualquier momento o lugar, sin preocuparnos de lo que hayamos hecho en el pasado o en nuestra vida interior, y lo hallaremos tan amigo nuestro como antes.

RAQUEL. La mayoría de nuestros amigos terrenales nos abandonan cuando les ofendemos, pero Jesús no hace esto. Podemos agraviarlo con el mal que hacemos, pero si confesamos y dejamos nuestros pecados, Él nos da sobrado perdón, luego con amor incomprensible hecha al olvido nuestros pecados y los sepulta en el fondo del mar.

(Canto: “La Sangre de Cristo.”)

ELENA. Me imagino que alguna vez has escuchado el relato del barco que naufragó en un mar tempestuoso: siempre en esas ocasiones los náufragos tratan de encontrar un lugar de refugio; un sitio donde encontrar seguridad igualmente en nuestras vidas también naufragamos y tenemos necesidad de encontrar un sitio de refugio y solaz. Y en este mundo quien único puede servir de refugio y roca eterna es Jesús.

(Canto: “Encontraré Refugio.”)

RAQUEL. Por último te podríamos decir que es un amoroso salvador. Lo admiro por su amor incomparable, pues se ofreció a salvar nuestra raza humana que perecía en las tinieblas del pecado. Y hoy lo único que nos pide es que le entreguemos el corazón, y que dejemos a un lado los placeres de esta vida para marchar por la senda de la salvación.

ELENA. Jesús dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados que yo os haré descansar.” Tal como eres, Jesús te ama, y tiernamente te llama para que vayas junto a Él. No demores, este es el momento oportuno, tal vez mañana será demasiado tarde.

RODOLFO. (Puesto en pie.) En verdad, frente a tal personaje, ¿quién resiste a su llamado? Yo también quiero unirme a Uds. Vivir para Jesús. Lo haré todo por Jesús, les hablaré a todos de Jesús. Le entregaré mi corazón para que reine en él, pues sin Jesús la vida será nada para mí.

(Canto: “Tierno Jesús.”)