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2012 - España

El camino de la vida

15 Minutos y 9 Personajes. A lo largo de su vida Carlos no encuentra el momento de entregarle su corazón a Jesús. Cuidado no sea demasiado tarde.


EL CAMINO DE LA VIDA

PERSONAJES

CARLITOS NIÑO
CARLITOS JOVEN
CARLITOS ADULTO
CARLITOS VIEJO
DIABLO
DIOS
MADRE
NOVIA
ESPOSA




PRIMERA ESCENA

Intervención del niño

(En el primer escenario, en el suelo se encuentran algunos juguetes de Carlitos. El niño está ubicado de espaldas al público, la madre se encuentra en la misma posición dentro del escenario. Al comenzar la música, Carlitos y la mamá se dan la vuelta mirando al auditorio.)

CARLITOS. (El niño juega con los carritos y muñequitos, hablando solo, metido en el juego) Ñiuuuuu, va Montoya ganando la carrera, Shumaker se quiere adelantar, atraviesa un espectador y Puuuuuuu se lo lleva por delante, va por la caracas se voltea en la Boyacá y salta y llega a los Estados Unidos, y se estaciona en la casa del presidente de Colombia y en ese momento…

MADRE. (Interrumpe el juego con un grito.) ¡Carlitos! ¡Carlitos!

CARLITOS. (Se asusta por el grito de la mamá y responde bruscamente.) ¿Qué mamááá?

MADRE. ¿Cómo así “qué”? Que venga para acá ya.

CARLITOS. Señora, ¿para qué me necesita?

MADRE. Papito, ¿ya hizo las tareas?

CARLITOS. (Responde sabiendo que dice mentiras, lo refleja en la cara.) Sí, mamá, ya las terminé. (Va caminando hacia adelante, y a la misma vez levantando los hombros sin que la mamá se dé cuenta.) No, no las he terminado. ¡Ahhh! Y tampoco las voy a terminar. (El niño vuelve a lugar donde estaba jugando y continúa su juego.) Supermán va volando por encima de España y llega a donde está Montana; - ¡Hola Supermán!- - ¡Hola Juancho! - ¿Has visto a la mujer maravilla? Es que tengo una cita con ella y, nada, que llega- - ¡No! No la he visto pero sí pude ver a flash que estaba de afán y que iba para donde Robin - - ¡Ahhh, bueno! Chaoo- Entonces todos se van y llega…

DIOS. ¡Carlitos!, ¡Carlitos!

CARLITOS. Señora mamá, ¿me está llamando?

MADRE. No, hijo, yo no lo estoy llamando

DIOS. ¡Carlitos!, ¡Carlitos!

CARLITOS. ¿Me necesita, mamá?

MADRE. ¡Que no! (La madre responde bruscamente.)

DIOS. Carlitos, soy yo, Dios, te escogí desde que estabas en el vientre de tu madre, yo quiero que me sirvas, ¿lo deseas hacer?

DIABLO. (Está de espaldas mientras que trascurre la escena. Al terminar de hablar Dios él se da la vuelta y le empieza a hablar a Carlitos.) No, chino, no le crea en nada de lo que él dice; mire, usted hasta ahora es un niño, nooo y si lo sigue a él tiene que dejar todo lo que a usted más le gusta, la televisión, los juguetes y otro poco de cosas, nooo, dígale que no.

CARLITOS. Señor, puessss, es que tan sólo soy un niño, si me diera un poco más de tiempo, yo quizás le serviría más adelante, ¡dale!

MADRE. (Interrumpe la conversación con Dios.) ¡Carlitos! Vamos pa’ la tienda a traer lo del almuerzo.




SEGUNDA ESCENA

Intervención del joven


(En el segundo escenario, al comenzar la música, entra Carlos y se sienta en una silla ubicada allí. Carlos entra con unos audífonos y moviéndose al ritmo de la música. El muchacho está en su habitación escuchando música en los audífonos tratando de leer un libro, moviendo la cabeza.)

MADRE. (La voz de la madre lo interrumpe. Con un grito le quita la concentración.) Carlos, hijo, llegó su novia, Jimena.

CARLOS. Dígale que suba, mamá.

JIMENA. ¡Hoooolaaaa baby! ¿Cómo estás, nene? (La novia de Carlos es una niña gomela.)

CARLOS. (Se quita los audífonos y la saluda de beso.) ¡Hola, cariño! ¿Cómo vas?

JIMENA. (Responde emocionada.) Bien, pero imagínate que Renata, ¿a qué no adivinas con quién se cuadró? Pues con el loco de Fernando, ese degenerado, y si los vieras dándose un beso al frente de todos los de la cuadra, eso parecía como si se la fuera a comer a picos.

CARLOS. Amor, no lo puedo creer, pero bueno, eso era de esperarse, al otro le gustaba Renata, bueno hasta que se decidieron.

JIMENA. Gordo vine a recogerte, ¿al fin vamos a salir con los muchachos?

CARLOS. Pues, no, mami, no tengo muchas ganas de salir; hoy tuve examen y estoy un poquito cansado, pero diles que mañana nos vemos, que mañana sí salimos y nos vamos todos para la disco TK.

JIMENA. ¡Ay, papi! Vine a recogerte hasta aquí, ¿y ahora me sales con esto? Dale, papi, no seas tan amargado… Vamos, gordo, mira que nos vamos a divertir un montón.

CARLOS. Pues mami, tampoco puedo salir porque ahorita más tardecito mi papas van a salir, se van para la iglesia y se demoran, y tampoco puedo dejar la casa sola. En serio, diles que mañana nos vemos.

JIMENA. Listo, papi, entonces nos vemos. Me voy porque tengo un poquito de afán, ya nos están esperando. Te amo. (Sale de la habitación, se despide de Carlos con un beso y con la mano.)

CARLOS. Yo también te amo. (Se despide con la mano.)

DIOS. ¡Carlitos!, ¡Carlitos!

CARLOS. (Pensando que es Jimena.) ¿Me hablas, mi amor? (Jimena no le responde nada, pues ya se encuentra lejos.)

DIOS. Carlitos, soy de nuevo yo, Dios, ¿recuerdas que te llamé cuando eras tan sólo un niño? Tú en esa ocasión me respondiste que esperara a que crecieras un poco, y ya ha pasado un tiempo prudente para que me respondas; ¿ya te has decidido?

DIABLO. Nooo, ahora menos, usted está estudiando y eso le quita mucho tiempo, luego pierde el año y ¿qué? ¿Y su novia? No la va a dejar por ese Dios, además, usted está en la etapa más vacana de la vida, en la que disfruta de todo. No la vaya a desperdiciar con ese loco, dígale que no, que más adelante, sí.

CARLOS. Pues Dios, no lo había vuelto a pensar, y ahora que me acuerdo, me puse a analizar y en realidad ésta es la etapa más chévere de la vida, y no la puedo dejar pasar por alto, pues todo esto no se repite de nuevo nunca, ¿quizás si me espera un poquito a que salga del colegio y consiga trabajo? En ese momento sí estaré listo.

MADRE. ¡Carlos! Baje a cerrar la puerta que ya nos vamos para la iglesia.

CARLOS. Bueno, ya bajo.





TERCERA ESCENA

Intervención del adulto

(Carlos entra al escenario cogido de la mano con Jimena, su novia, y en el centro del escenario comienza a desarrollarse la escena.)

CARLOS. Amor, ya está todo listo para nuestra boda, ya hablé con el padre para cuadrar la hora, y tamb…

JIMENA. (Le interrumpe.) ¡Ay, amor! ¿Ya fuiste a donde el señor del salón para firmar eso?

CARLOS. Ya amor, hoy quedé de pasar por allá para eso, y ¿ya te llevaron el vestido a la casa?

JIMENA. Nooo, si me toca pasar por él ahorita, por eso es que necesito que me regales plata para ir y llevarlo a la casa.

CARLOS. Y ¿cuánto necesitas?

JIMENA. Pues regálame $20.000 pesos, que con eso me alcanza.

CARLOS. (Saca la billetera y saca un billete de $20.000 y se lo entrega.) Bueno, toma amor y entonces nos vemos más tarde, ¿listo? (Se despide de beso y en ese momento el teléfono celular timbra y es de la empresa.)

JIMENA. (Le habla en voz baja) Chao mi amor, te amo, nos vemos más tarde, listo.

CARLOS. (Se despide de ella de igual forma y continúa respondiendo la llamada.) Sí, Susana, dígales que hasta la próxima semana nos podemos ver, que esta semana ya no alcanzamos… ¡Ah! ¿Y qué pasó con el paquete que llegaba esta semana? ¿Ya averiguaron por él? A ver si ya llegó. Entonces le encargo que esté pendiente de eso… listo, entonces estamos hablado… sí, gracias. Chao.

DIOS. Carlos, ¿te acuerdas de mí? Soy Dios, ya saliste de estudiar, ya tienes trabajo, hasta te vas a casar, lo único que quiero es que me des tu corazón, no te pido nada más.

CARLOS. Pues mira, yo creo que puede que ya sea hora de que verdad te entregue mi… (En ese momento timbra de nuevo el celular) –haló- … -sí, con él , ¿con quién hablo?- … -sí, sí, la conozco, es mi novia, ¿por qué? ¿Pasó algo? ¿Qué sucede? ¡Díganme!- … -¡No, no puede ser! Esto no puede estar pasando, yo sé que ella está bien, no me digan mentiras, esto es una broma, ¿cierto? Por favor, díganme -pero, ¿cómo fue? ¿Cómo paso? ¿Dónde está?- - sí, sí, claro, yo ya voy para allá- (Carlos se arrodilla, con lágrimas en su rostro mira para el cielo, y le reclama a Dios.) Dios, ¿por qué?, ¿por qué a mí me tiene que pasar esto? Señor, yo creía que en verdad estabas conmigo, pero con esto compruebo que no es así, que no es cierto nada de lo que tú me dices. Ella era todo para mí, yo por ella daría hasta la vida, ¿por qué te la llevaste? Señor, te quería entregar mi corazón y, ¿es de esta manera como me pagas? ¡Oh, Dios! Ayúdame, te lo suplico. (Carlos estalla en llanto, y Dios habla a su corazón.)

DIOS. Carlos, así no lo notes yo estoy contigo todo el tiempo, te quiero ayudar, lo único que tienes que hacer es entregar tu corazón de una forma sincera. Yo estoy siempre que lo necesites, yo estoy para extenderte la mano en todo momento, vuelve tu corazón a mí y yo te ayudaré.

CARLOS. ¿Como que quieres ayudarme? Si así fuera, no te la hubieras llevado, si en verdad quisieras extenderme tus brazos de amor, los habrías extendido para salvarla a ella, pero no lo hiciste. ¿Cómo puedo confiar en ti? (Se pone en pie y se marcha en busca de su novia.




CUARTA ESCENA

Intervención del viejo


(Entra Carlos a escena, quejándose, encorvado, con un bastón y se ubica en el centro del escenario.)

CARLOS. (La edad que muestra ya es muy avanzada, las años han hecho que se encorve, su voz es más trajinada y el pulso ya no es el mismo, lo tiene alterado por causa de los años) ¡Ay, Dios! Estos años ya me tienen vuelto nada. ¡Ay! Yo quisiera que ya pasara todo. En realidad ya me siento solo. Quisiera que Dios no se hubiera llevado a Jimena, pero bueno, todo ya pasó. Pero en verdad ya me siento muy solo, siento que algo me falta, como si algo muy mío me lo quitaran. Hoy en realidad ya me doy cuenta de que es hora, sí, ya es hora de que entregue mi corazón a Dios. Ya me hice muy viejo, es tiempo que dialogue con Dios ¡Señor! Ya llegó la hora de entregarte mi corazón.

DIOS. Pues bien, Carlos, ya te has tomado un tiempo bien largo, como tú dices, ya llegó la hora de que te arrepientas de todos tus pecados y de que me entregues el corazón. Ahora haz una oración y arrepiéntete de todos tus pecados.

CARLOS. Pues Señor, yo te pido que con todo lo que hice en estos años, tú seas… (Carlos en ese momento se le empieza a ir la voz, se coge el corazón demostrando mucho dolor, se sienta en una silla y empieza a quejarse fuertemente por el dolor, pidiendo ayuda, llamando a alguien para que lo socorra. Después de este intento fallido, su corazón no da para más y muere.)