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2012 - España

Navidad en poema

13 Minutos y 8 Personajes. Narración poética de la historia de Navidad.



NAVIDAD EN POEMA





PERSONAJES

NARRADOR
ÁNGEL
MARÍA
JOSÉ
ELIZABET
SEÑOR
PASTOR
SABIO


NARRADOR

Hace muchos años atrás
En un pesebre nació
El que al mundo le daría
La eterna Salvación.

Su historia es asombrosa
Y esta noche la contaré
Cómo fue que nació
Aquel niño en Belén.

Pongan mucha atención
No pierda la concentración
Porque hoy recordaremos
El nacimiento del Redentor.

Todo comenzó años atrás
Cuando se profetizó
Que un Salvador vendría
A rescatar lo que se perdió.


ESCENA MARÍA Y ÁNGEL

ÁNGEL
Salve, muy favorecida
El Señor está contigo
Llena has sido de gracia
Y concebirás un hijo

MARÍA
¿Un hijo concebiré?
Pero, ¿cómo ha de ser?
Virgen soy yo todavía
Aún no sé cómo podré.

ÁNGEL
María, no te preocupes
Sierva eres tú de Dios
Su Espíritu descenderá
Y un hijo concebirás.

Será llamado Hijo del Altísimo
Y sobre la casa de Jacob reinará
Rey de reyes El será
Y su reino no terminará.

MARÍA
Sierva soy yo del Señor
Y en Él siempre confiaré
Hágase conforme has dicho
Porque no me resistiré.

NARRADOR
De esta manera fue
Cómo María aceptó
Ser la progenitora
De Jesús, el Redentor.

Su valor fue admirable
Primero puso al Señor
Y aun siendo señorita
A un hijo concibió.

No pensó en los problemas
Ni en las dificultades
Su corazón se exaltaba
Porque en Dios ella confiaba.

Pero sigamos la historia
Que apenas está comenzando
Y veamos lo que pasó
Sin demora y con atención.


ESCENA DE JOSÉ Y EL ÁNGEL

ÁNGEL
José, José, no dudes
A María recibir
Buena esposa será
Y un hijo concebirá.

Su procedencia no es de hombre
Y de eso no debes temer
Lo que ella engendrará
Del Espíritu Santo será.

Y cuando nazca aquel niño
Del que ha sido profetizado
Dios con nosotros será
Y Jesús lo has de llamar.

JOSÉ
Gracias por relevarme
Mi querido Creador
Estos planes que tienes
Para tu humilde servidor.

Ayúdame, oh buen Padre
Y como has dicho será
Seré un padre terrenal
Para el niño que nacerá.

NARRADOR
Así también José
Aceptó la gran misión
Fue el esposo de María
Y padre del Redentor.

José demostró valor
Y una gran entereza
Al confiar en el Señor
Como su Dios Creador.

Dios es maravilloso
Y nos dejó en su Palabra
Otro bonito suceso
De todo este acontecimiento.

María viajó a Judá
A su prima visitar
Elizabet también en cinta
Con ella habló al llegar.

Llena del Espíritu Santo
Pronunció lindas palabras
Que aún en nuestros días
Es agradable recordarlas.


ESCENA ELIZABET Y MARÍA

ELIZABET
Bendita tú entre las mujeres
Y bendito el fruto de tu vientre
Bienaventurada la que creyó
Porque cumplirá Señor.

Cada palabra que ha dicho
Se podrá verificar
Y el niño que llevas dentro
Nuestro libertador será.



MARÍA
Engrandece mi alma al Señor
Mi espíritu se alegra en mi Salvador
Que ha visto a su humilde sierva
Desde el fondo del corazón.

Me dirán bienaventurada
Y me alegro yo en Jehová
Santo, Santo es su Nombre
E infinita su piedad.

Con su mano hizo proezas
Y mostró misericordia
A todos los que le temen
Les guardó con poder y gloria.

NARRADOR
Ya hemos repasado
Lo que hasta aquí sucedió
Cuando el ángel de Dios
Se les apareció
A José y María
En su habitación
Y vimos también
Cuando llena del Espíritu
Elizabet respondió
Llena de mucho gozo
Al saber del Salvador.

Y continuamos la historia
Con un viaje agotador
Pues el edicto del Cesar
A José un día llegó.

Debían ir a censarse
Y viajar hasta Belén
Saliendo de Nazaret
Con María, su mujer.


ESCENA EN BELÉN

JOSÉ
¿Cómo te sientes, María?
Te ves muy agotada
Buscaré ya un lugar
Para poder descansar

(Toca la puerta de una casa)

Discúlpeme, buen señor
Estoy buscando un lugar
Donde pueda descansar
Por una noche o más.

Mi esposa en cinta está
Y muy agotada se encuentra
Quisiera pronto acostarla
Para que reposara

SEÑOR
En mi casa no hay lugar
Donde los pueda hospedar
Solo queda el pesebre
Y allí no los voy a dejar

JOSÉ
No importa, buen señor
No conseguimos más lugar
Llévenos hasta su pesebre
Que allí nos vamos a quedar.

NARRADOR
De esta manera aconteció
En aquel pueblo de Belén
Que encontraron un lugar
Donde poder descansar.

Pero ya cumplido el tiempo
El alumbramiento llegó
Y nació aquel pequeño
Del que se profetizó.

Y en algún otro lugar
Se encontraban los pastores
Vigilando sus ovejas
Desde una verde pradera.

Y en medio de la noche
La tranquilidad terminó
Cuando apareció ante ellos
El mismo enviado ángel del Señor.

ÁNGEL
No temáis, no temáis
Porque buenas nuevas les doy
Que ha nacido en un pesebre
El Cristo, El Salvador.

Y les doy esta señal
Para que puedan llegar
En pañales lo han de ver
Así lo reconoceréis.

NARRADOR
Y se escuchó decir
A la hueste angelical
Unos cantos de alabanza
Para Dios, el Eternal.

“Gloria a Dios en las alturas
Y en la tierra sea la paz
Para todos aquellos hombres
Que tienen buena voluntad”.

PASTORES
Pasemos hasta Belén
Y veamos lo que ha sucedido
Porque el mismo Dios nos ha dicho
Que ha nacido nuestro Cristo.

NARRADOR
No solamente ellos
Fueron a visitar
Al eterno Salvador
Que en un pesebre nació.

Unos sabios del oriente
A las señales ver
Fueron en busca del niño
Con la estrella de Belén.

Día y noche los guiaba
Por aquel largo camino
Donde encontraron al niño
Como se había predicho.

SABIOS
Hemos venido a adorar
Al Salvador del mundo
Con estos pequeños obsequios
Que demuestran nuestro afecto

Oro, incienso y Mirra
Presentamos ante usted
Ante nuestro redentor
El Cristo, el Salvador.

NARRADOR
Mucho después aconteció
En la vida de aquel niño
Que en un pesebre nació
Para nuestra Salvación.

Siendo Dios se hizo hombre
Únicamente por amor
Rescatando lo perdido
Que el pecado destrozó.

Y murió por ti y por mí
Colgado de un madero
Pero al llegar el tercer día
Resucitó entre los muertos.

Y ahora esta sentado
A la derecha del Padre
Esperando por la hora
De su regreso triunfante.

Cuando volverá a la tierra
A establecer su reino
Rescatando a las personas
Que aceptaron su ofrecimiento.

“Por amor a ti nací
Y crucificado morí
Pagando aquella deuda
Que te tocaba a ti”.

Porque de tal manera
Ha sido Mi amor por ti
Que he enviado a mi Hijo
Para que muera por ti.

Y si crees en su sacrificio
Y lo aceptas como Salvador
El vendrá a rescatarte
Y te dará el galardón.

A la final trompeta
Y por siempre vivirás
En la nueva Jerusalén
Junto a Cristo, nuestro Rey.