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2012 - España

Heme aquí


10 Minutos y 5 Personajes. Marta espera el llamado de Dios para servir pero en esa espera desatiende otras necesidades que surgen a su alrededor en la iglesia. María atiende esas necesidades y al final es ella la que recibe el llamado.


HEME AQUÍ

PERSONAJES

MARTA
MARÍA
LÍDER DE ALABANZA
ENCARGADA DEL CUNERO
ENCARGADA DE LIMPIEZA

(El drama se desarrolla en la oficina de la iglesia, donde Marta, la actriz principal, se encuentra hablando con María y cerca del teléfono.)

MARTA. María, María, el Señor me ha hablado y me dijo que estuviera preparada porque Él me va a usar y me va a llevar a las naciones, dijo que siempre estuviera lista para cuando él me llamara. Aleluya, qué bendición. Estoy tan emocionada de lo que Dios me dijo, por eso no me muevo de este lugar, ni me voy a distraer porque si no me llama y yo no voy a estar listar, ¿qué me faltará? Biblia, lentes para el sol, cámara fotográfica, creo que ya tengo todo. (Marta se ve muy afanada, vestida como turista y con su equipaje a su lado.)

MARÍA. (Muy tranquila y contenta por su amiga.) ¡Ay, Marta! Gloria a Dios, espero que te vaya muy bien, voy a estar orando por ti, felicidades.

(De repente aparece el líder de alabanza.)

LÍDER DE ALABANZA. Marta, marta, qué bueno que te encuentro, fíjate que tenemos una actividad de evangelismo y tenemos que cargar las bocinas y no tenemos suficiente apoyo, ¿nos podrías ayudar?

MARTA. Pero este... mira, la verdad tú sabes que puedes contar conmigo para cuando sea, pero la verdad en esta ocasión no puedo, pues estoy esperando una llamada muy importante del Señor y no quisiera quedarle mal, así que por favor para la próxima puedes contar conmigo, ¿sí?

LÍDER DE ALABANZA. Claro, te comprendo entonces... ¡María! Nos puedes ayudar.

MARÍA. Claro, es un placer. Marta, en un momento regreso. (Sale María con el líder.)

(Después de un momento llega María donde está Marta.)

MARTA. ¿Cómo te fue, María?

MARÍA. Muy bien, fue muy fácil. No pesaban mucho las bocinas.

MARÍA. ¿Y a ti, Marta?

MARTA. Pues aquí al pendiente de la llamada del Señor, tú sabes que en estas cosas no hay que descuidar nada pero ya es hora de que me llame el Señor, estoy tan feliz.

(En ese momento llega la encargada del cunero de la iglesia.)

ENCARGADA DEL CUNERO. Marta, qué bueno que te encuentro. Fíjate que los hermanos que se fueron a la campaña de evangelismo dejaron a sus bebés y tenemos muchos y no hay suficiente apoyo, ¿crees que nos puedes ayudar unos minutos?

MARTA. ¡Ay, hermana, por supuesto que sí! Ya sabe que me encantaría hacerlo solo que ahora estoy esperando una llamada del Señor, ¿verdad María? Y la verdad no quisiera fallarle al Señor.

ENCARGADA DEL CUNERO. Claro, te comprendo. ¡Ah, María! ¿Nos podrías ayudar?

MARÍA. Claro, hermana. (Salen.)

(Pasa un momento y regresa María Junto a Marta.)

MARTA. ¿Cómo te fue, María?

MARÍA. Muy bien, fue muy fácil, sólo cambié pañales y dormí a los niños.

MARÍA. ¿Y a ti, Marta?

MARTA. Pues aquí, al pendiente de la llamada del Señor, ya se me hizo raro que no hable, tal vez está un poco ocupado con otros misioneros en China o África pero aquí sigo fiel a su llamado.

(En ese momento se acerca el encargado de limpieza.)

ENCARGADO DE LIMPIEZA. ¡Hola, Marta! Fíjate que ya se fueron los hermanos y dejaron el templo muy sucio y no hay quien me ayude por ser ya muy tarde y mañana es domingo, ¿crees que me puedes ayudar?

MARTA. Hermano, la verdad no puedo porque en estoa momentos me va a hablar el Señor porque me quiere usar y no voy a perder la oportunidad, así que mire aquí está María y ella no le va a decir que no.

ENCARGADO DE LIMPIEZA. ¿Es verdad María que me vas a ayudar?

MARÍA. Claro, hermano, no hay problema. (Salen.)

MARTA. ¿Cómo te fue, María?

MARÍA. Muy bien, fue muy fácil. Sólo lavé pisos, acomodé sillas y hasta le compartí del Señor a una persona que se acercó.

MARÍA. ¿Y a ti, Marta?

MARTA. Yo fiel y aun muy dispuesta a servir al Señor pero creo que se le olvidó la llamada, espero que algún ángel le recuerde porque ya esperé demasiado. (Marta se ve molesta o impaciente.)

(En ese momento suena el teléfono y Marta contesta emocionada y muy rápido.)

MARTA. ¡Señor, qué bueno que hablaste! ¡No sabes cuánto te extrañé! Aquí he estado esperando en vela, mira ya estoy lista. Creo que también estoy preparada como me dijiste y además muy dispuesta a ser usada por ti, mi Señor. También quiero que sepas que para mí no hay nada como servirte, Señor, y fíjate que... (Guarda silencio un momento y pone cara de sorprendida.) ¿Qué? ¿Cómo, Señor? ¿Que te pase a María...? Pero, Señor...

(Le pasa el teléfono a María con la boca abierta.)

MARÍA. ¿Qué, Señor? ¿Que te has agradado de mi servicio? ¿Que has visto mi corazón y mi disposición? Pero, ¿cómo es Señor que te fijaste en mí? Señor, tengo menos tiempo de conocerte que muchos, sí Señor, claro que sí, HEME AQUÍ, ENVÍAME A MÍ.

(En ese momento le da un abrazo a su amiga y sale corriendo al llamado del Señor y Marta se queda con la boca abierta y los brazos cruzados sin poder decir palabra.)