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2012 - España

Lo más importante de la Navidad

10 Minutos y 8 Personajes. Los miembros de una familia le dan más importancia a los regalos en Navidad que al tiempo que deberían pasar juntos. Unos ladrones roban sus regalos por la noche y este incidente les hace reflexionar sobre sus prioridades.




LO MÁS IMPORTANTE DE LA NAVIDAD
Héctor Pardo Cano

PERSONAJES

MAMÁ
PAPÁ
PEPE
BRENDA
ESTEBAN
FELIPE
LADRÓN 1
LADRÓN 2

(En escena, el living de la casa de la familia Rodríguez. Los hijos: Pepe, Brenda, Esteban, Felipe y Daniel están en distintas actividades y en continuo movimiento debido al inminente viaje de los papás.)

MAMÁ. (Dirigiéndose a Felipe que está tirado en el sillón escuchando su P.S.) ¡Ya pues Felipe! Ayuda a tus hermanos, si no nos apuramos vamos a amanecernos preparando el equipaje y no disfrutaremos de la noche buena.

FELIPE. (Quitándose los audífonos.) Pero mamá, ¿ya compraron todos los regalos? Mañana viajan muy temprano y no van a alcanzar a comprar nada más. Como es Navidad, mañana va a estar todo cerrado…

PAPÁ. Sí, hijo, ya está todo listo. Tu mamá y yo partiremos mañana, pero no importa, los regalos están todos y hay comida suficiente como para que pasen todo el día súper bien y sin pasar hambre. Ya está todo listo. ¡Uy! Y mira lo tarde que es ya, viejita, vayámonos a acostar luego, mañana tendremos que levantarnos muy temprano.

MAMÁ. Ya niñitos (mientras le da un beso a cada uno) todos a la camita, mañana tendrán que levantarse temprano para despedirnos. Tú, Esteban, vas a quedar a cargo de tus hermanitos. Cualquier cosa me llamas al celular ¿ya?

ESTEBAN. Pucha, siempre tengo que ser yo, por ser el mayor tengo que hacerme cargo de estos cabros que son más porfiados.

BRENDA. Ya, Esteban, hermanito, no te preocupes, aunque soy la menor, te voy a obedecer en todo ¿ya? Lo que a mí me entristece es otra cosa… (Brenda agacha la cabeza y comienza a sollozar.)

MAMÁ. ¿Y a ti qué te pasa, Brenda? ¿Acaso falta tu regalo? ¿Por qué lloras?

BRENDA. Es que ustedes van a viajar justo mañana y no vamos a estar juntos en Navidad, eso me pone muy triste.

PEPE. (Mofándose de su hermana.) ¡¡¡Buh!!!! Ya empezó la llorona, no puede estar sin llorar… ¡¡La llorona, la llorona…!! ¡¡¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja!!!

PAPÁ. (Sin importarle la situación.) Ya pues, ya hablé, a acostarse todo el mundo ya es muy tarde.

MAMÁ. Sí, viejito, ¡ya! Todos a la cama, ya oyeron al Papá, y tú, Brenda, déjate de niñerías, ¿ya? Anda a acostarte luego.

BRENDA. Ya, mamita (secándose las lágrimas), voy al tiro, voy a terminar de ordenar unas cositas aquí y me voy a acostar al tiro, ¿ya?

(Todos desaparecen de escena y queda sólo Brenda, la que al constatar que todos se han ido, se arrodilla y comienza a orar.)

BRENDA. ¡Oh Dios! Tú que conoces mi corazón, sabes cómo me siento. Toda mi familia está tan concentrada en las cosas materiales de esta navidad que han olvidado lo que realmente es importante. Te pido que arregles las cosas para que podamos estar juntos mañana y que mis padres no tengan que viajar. En el nombre de Jesús, amén.

(Brenda se retira de escena y pasan unos segundos. De pronto, se oyen ciertos ruidos y entran dos ladrones vestidos ad-hoc y comienzan a echar los regalos a sus bolsas.)

LADRÓN 1. (En voz baja.) ¡Ey! Apúrate, hombre, que no tenemos toda la noche. Echa luego lo que puedas a los bolsos y nos largamos de aquí.

LADRÓN 2. (En voz baja.) Ya, ya, sí te oí, hago lo que puedo, acuérdate que fue tu idea venir a esta casa.

LADRÓN 1. Sí, sé, pero es que es la papa, mira todos los regalos, con esta casa no vamos a tener necesidad de pasar a otra.

LADRÓN 2. (Después de un rato y con las bolsas llenas.) Ya, compadre, estamos listos; vámonos antes que nos pillen.

LADRÓN 1. Sí, sí, vámonos de una vez.

(Ambos ladrones salen sin ser percibidos. Al otro día, se levanta la familia y quien aparece primero es Felipe.)

FELIPE. (Al ver que no hay regalos y faltan cosas.) ¡¡¡Mamá, papá, chicos, vengan pronto!!! ¡¡Pasó algo terrible!!

(Aparece el resto de la familia, todos arreglándose porque recién se estaban levantando y llegan corriendo a los gritos de Felipe.)

MAMÁ. ¿Qué paso, hijito? (Mira la sala vacía de regalos.) ¡¡¡Ay!!! Dios mío, ¿qué pasó aquí, viejo? ¡¡Mira!! ¡¡Nos robaron!!

(Se arma un griterío entre todos, todos se desesperan y conversan unos con otros, hasta que Brenda interrumpe.)

BRENDA. (Gritando.) ¡¡Ey!! ¡¡¡Paren de gritaaaaaaaaaar!!!

PEPE. (Dirigiéndose a Brenda, enojado.) ¿Y qué quieres que hagamos tonta, si nos entraron a robar anoche? ¡¡Se llevaron todos los regalos!! Tú, sí, tú, Brenda, tú fuiste la última en irte a acostar, seguro que dejaste la puerta abierta... ¿Por qué eres tan tonta? ¡¡¡Por tu culpa ahora nos quedamos sin regalo!!!

PAPÁ. (Con voz autoritaria dirigiéndose a Pepe.) ¡Silencio, Pepe! ¿Cómo se te ocurre tratar así a tu hermana? Tenemos que calmarnos y pensar con la mente fría y no dejarnos llevar por lo molesto de esta situación.

ESTEBAN. (Con voz triste.) Y ahora, ¿qué vamos a hacer? Nos arruinaron la navidad, ¡no podremos tener navidad este año!

TODOS. (Excepto Brenda. Afirman lo que dijo Esteban y se lamentan.) Sí, nos arruinaron la navidad, ¿qué vamos a hacer?

MAMÁ. Viejito, y ahora, ¿qué vamos a hacer con el viaje? Me da miedo salir y dejar a los niños solitos. Esos ladrones pueden volver y si saben que no estamos pueden hacerles daño a nuestros hijos. ¡No! ¡No podemos viajar!

PAPÁ. Tienes razón, viejita, no podemos viajar. A mí tampoco me gusta la idea de dejar a los chicos solos; realmente nos arruinaron la navidad.

(Mientras el papá y la mamá hablan, la cara de Brenda se llena de alegría al punto que no aguanta e interrumpe la conversación.)

BRENDA. ¡Un momento! ¿Quién dijo que nos han arruinado la navidad? ¿Acaso no se dan cuenta? Todo esto es obra de Dios.

PEPE. Ya salió ésta otra vez con sus leseras… ¿Cómo va a ser obra de Dios el que nos hayan arruinado la navidad? Cada día estás más loca…

BRENDA. Pero si está claro. Creo que como familia tenemos que aprender una gran lección. Sin darnos cuenta caímos en el gran error de pensar que la navidad consiste en tener regalos y más regalos, y que sin regalos no hay navidad. Eso es una gran mentira. ¿De cuándo la navidad depende de los regalos? ¿Acaso hemos olvidado el verdadero sentido de la navidad? ¿Qué era más importante? ¿Los regalos o que estemos todos juntos, en familia, disfrutando de las bendiciones de Dios?

MAMÁ. Pero hija, nos costó mucha plata...

BRENDA. (Interrumpe bruscamente.) ¡Qué importa la plata, mamá! (Comienza a llorar.) No tienen idea de lo difícil que resultó para mí saber que viajarían hoy y que pasaríamos la navidad sin tenerlos a ustedes en casa… ¿Cómo pueden pensar que los regalos pueden llegar a reemplazar la compañía de los padres? Gracias a lo que ha ocurrido, ustedes no viajarán y podremos estar juntos. Eso es lo importante: estar juntos en la navidad, en familia, aunque sea un pan pelado que comamos, lo importante es que lo comamos juntos, ése es el verdadero sentido de la navidad, el único regalo que importa aquí es el que hizo Dios a la humanidad dando a su hijo Jesús para que el mundo sea salvo. ¿Por qué no pensar mejor en lo maravilloso que es saber que Jesús vino al mundo y en esta fecha se recuerda su nacimiento? Estamos unidos, eso es lo importante.

PEPE. (El que ha estado escuchando atento las palabras de Brenda y se sintió avergonzado.) Brenda, hermanita, perdóname, creo que tienes razón y yo actué muy mal, me alegro de que esos ladrones se hayan robado los regalos y no a uno de nosotros… Eso sí que no lo hubiera soportado. (Pepe abraza a su hermana y todos se abrazan en un gesto de amor y unidad.)

PAPÁ. Hijos, me siento muy orgulloso de ustedes. ¿Qué les parece si olvidamos lo ocurrido y nos vamos a la cocina a comer alguna cosa entretenida que la mamá nos preparó?

TODOS. ¡¡¡Sí, vamos!!!

(Salen todos de escena contentos y abrazados. Se cierra el telón.)

1 comentario:

Anónimo dijo...

A MI ME GUSTO MUCHO ESTA PARTICULAR OBRA. LA PRESENTAMOS EN MI IGLESIA, LA VERDAD...PARA REFLEXIONAR LAS FAMILIAS EH!!!!LA RECOMIENDO