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2012 - España

¡Buenas noticias!

25 Minutos y 7 Personajes. Marta una mujer que ama con pasión a Dios y goza de llevar las buenas nuevas a todo aquel que necesita conocerlas, sin importarle el grupo social al que pertenezcan. En las calle, a través de un folleto invitacion a un evento que dice: ''BUENAS NOTICIAS'' es la forma que usa para llevar el mensaje a las personas. Les dirá que conoce a una persona muy especial que le ha ayudado y que tambien les puede ayudar a ellos. En el lugar del evento , Marta les contará la historia de Jesús y el sacrificio en la cruz por nosotros.


¡BUENAS NOTICIAS!


Luis Vallín
La Pasión de Cristo


(Muerte y resurrección de Cristo)




PERSONAJES

MARTA
ISABEL
AMANDA
ANITA
VAGABUNDO
ROSARIO
SINNOMBRE



ACTO I – MARTA EVANGELIZANDO EN LA CALLE

Marta quien es una mujer que le gusta evangelizar a todo tipo de personas en la calle, de tal forma que disfruta lo que hace para Dios; que no le importa cómo la traten la mayoría de las personas, muchas veces con rechazos e insultos.

(Marta aparece en la calle repartiendo volantes, en ellos aparece como título con letras grandes: ¡BUENAS NOTICIAS! haciendo una invitación general a cierto evento donde se regalaran oportunidades para una vida mejor.)

MARTA. Disculpe señor, ¿me regala un minuto de su tiempo? Mire, estamos haciendo una invita...

(Todos rechazan la invitación, ahí se acerca el primer personaje Amanda, ama de casa.)

AMANDA. Pues, ¿de qué se trata esto? ¿Está regalando algún paquete de beneficencia o algo por el estilo? Porque con esta situación económica donde todos necesitamos, no creo que alguien regale algo.

MARTA. ¡Sí tiene razón!, hoy en día este mundo está de mal en peor; cada vez se vuelve más egoísta. Pero si hay algo de cierto en lo que usted dijo, de hecho sí se está regalando algo...

AMANADA. ¿De verdad? ¡Eso sí que es una buena noticia! ¿Y qué es lo están regalando?

MARTA. Bueno... dígame, ¿cuál es su prioridad en esta vida?

AMANDA. Que nada les falte a mis hijos, que en mi hogar siempre haya alimento para toda mi familia y sobre todo salud.

MARTA. Eso me parece muy bien, y creo que usted no puede rechazar esta invitación, esto le va a hacer de mucha ayuda.

AMANDA. Y, ¿dónde es el lugar al cual tengo ir por... la ayuda?

MARTA. Aquí está la información (mostrando el volante).

AMANDA. Ok. Ahí estaré sin falta. (Se despide apresurada.)

MARTA. Ahí la espero, ¡no falte!

(Cuando Amanda desaparece de la escena, luego aparece el segundo personaje: ISABEL la ejecutiva.)

MARTA. Hola, ¿cómo está? ¿Me regala un minuto de su tiempo?

(Isabel no contesta porque está demasiado ocupada con el teléfono, pero luego hace un intento y contesta.)

ISABEL. ¡Perdón! ¿Qué es lo que decía?

MARTA. Que si me regalaba un minuto de su tiempo.

ISABEL. Tiempo, tiempo, tiempo es lo que necesito para cubrir todos mis compromisos del día ¡y usted me pide que le regale de mi tiempo! Es el colmo, ¿no cree?

MARTA. Es que creo que hay alguien que le puede ayudar con su agenda general de su vida.

ISABEL. ¡Sería genial! Solo que sería alguien que le agregue más horas al día, ¡eso sí sería una buena ayuda!

MARTA. ¡Buenas Noticias hay para usted! Este es el día perfecto para recibir una gran ayuda.

ISABEL. Ok. Y, ¿qué tipo de ayuda es? Porque para la ayuda que yo necesito, debe ser mejor que el equipo de trabajo que tengo. ¡Ver para creer!

MARTA. No se preocupe, que le aseguro que no se arrepentirá. Encontrará la mejor ganancia que jamás haya recibido de cualquier negocio. Aquí está la información, no falte, le estaremos esperando.

ISABEL. Pues tratándose de negocios y ganancias, eso es lo mío y no se hable más del asunto, ¡ahí estaré!

MARTA. Ahí la espero, y muchas gracias por regalarme su tiempo.

ISABEL. De nada. Y espero que sea en vano y perdida de tiempo. Hasta luego.

(Siguiente personaje es: SINNOMBRE un vagabundo que ha vivido toda su vida en la calle.)

SINNOMBRE. Oiga, ¿le pregunto algo?

MARTA. Sí, dígame en qué le puedo ayudar.

SINNOMBRE. La he estado mirando desde lejitos, y pues veo que está como que invitando o dando algo,... y me dije: “pues voy a preguntar quién quite y ¡a mí también me den algo!”

MARTA. ¡Pues le tengo buena noticia! Estamos haciendo invitaciones a todos aquellos que estén necesitados, para presentarle a una persona muy especial que quiere conocerle a usted.

SINNOMBRE. ¡A mí! Pero, ¿quién quiere conocer a un pobre muerto de hambre como yo?

MARTA. No diga eso, usted es especial para él e incluso conoce su nombre.

SINNOMBRE. ¡Ja, ja, ja, ja, si ni nombre tengo! ¿Cómo me va a conocer?

MARTA. ¿No tiene nombre? Entonces, ¿cómo lo llaman?

SINNOMBRE. ¡Sinnombre! Así es como me llaman, y es que es la purita verdad porque yo nunca conocí a mis padres, me crié en la calle y pues cuando me preguntaban como me llamaba, yo les decía que no tenía nombre, y acabaron llamándome así: Sinnombre.

MARTA. Entonces, sí tiene nombre y sí es importante. Mire, yo me llamo Marta y aquí está la dirección y horario para que usted vaya, y ahí le voy a presentar a esa persona.

SINNOMBRE. Bueno ya que insiste, voy a ir, y usted, Martita, ¿ahí va estar también? Le pregunto por si... tal que no me dejen entrar.

MARTA. No se preocupe, ahí voy a estar. Ahí lo espero.

SINNOMBRE. Gracias, y ahí nos vemos, Martita.

(Siguiente personaje es ANITA un una niña con padres problemáticos.)

ANITA. ¡Hola Señora! ¿Está regalando pases para el cine?

MARTA. No exactamente, pero es algo parecido, es muy emocionante.

ANITA. ¿Y qué es? ¿Habrá popcorn? Dígame, dígame, por favor.

MARTA. Es algo tan emocionante y tan bueno que puede cambiar tu vida por completo.

ANITA. ¿Y también la de mis papas? ¡Eso sería fantástico! ¿Los puedo llevar?

MARTA. Claro que puedes, si ellos quieren. Y dime, ¿ellos tienen muchos problemas?

ANITA. Sí, muchos, parece que se quieren divorciar, pero yo creo que aunque viven juntos ya están separados, casi ni se hablan y cuando se hablan es para pelear.

MARTA. ¡Pues hay buenas noticias para ti y tu familia! Mira en este lugar al cual te estoy invitando, estará una persona muy importante que te va ayudar.

ANITA. ¿A mis papas también?

MARTA. ¡Por supuesto que a ellos también! Aquí tienes la dirección.

ANITA. ¡Gracias, señora! Se lo agradezco tanto, ahí estaré.

(Siguiente personaje: ROSARIO, una mujer adicta a las drogas.)

ROSARIO. Disculpe, ¿podría ayudarme?

MARTA. Dígame en qué puedo ayudarle.

ROSARIO. Hace ya casi dos días que no he comido, ni dormido.

MARTA. En realidad no tengo efectivo ahora pero te puedo invitar de lo que tengo para comer, mira te invito (mostrar alguna fruta).

ROSARIO. Sería mejor si me ayudara con dinero.

MARTA. Lo siento pero no tengo. ¿En dónde vive usted?

ROSARIO. En la calle; ese es mi hogar.

MARTA. ¿Tiene familia o amigos que puedan cuidar de usted?

ROSARIO. ¡No y tampoco la quiero tener! ¡No puedo cuidarme yo sola, mucho menos cuidar alguien más!

MARTA. ¿Cómo? ¿No tienes a nadie?

ROSARIO. Tuve una familia, pero la perdí, y todo por culpa de esta horrible adicción, lo perdí todo.

MARTA. Siempre hay una forma de salir de cosas que nos dañan mucho, aun de cualquier tipo de adicción.

ROSARIO. Usted no entiende; lo mío es una paradoja; mi adicción me hace mal, pero al mismo tiempo dependo de ella.

MARTA. Yo conozco a alguien que puede ser tu nueva adicción para que dependas de él, con la diferencia que ésta sí es una adicción que te hará bien.

ROSARIO. ¿Y quién puede ser más fuerte que la misma cocaína y heroína?

MARTA. Solo ven aquí, a esta dirección y lo conocerás.

ROSARIO. ¡Si tú lo dices!

(Se apagan la luz para entra al segundo acto.)



ACTO II – LA REUNIÓN

Empiezan a llegar uno a uno (en el orden que se desee). Marta los va recibiendo conforme van llegando y los va acomodando, sentándolos en varias sillas alrededor de una mesa, preparada para una sesión de algo. Una vez ya sentados los invitados, empezarán a cuestionar a Marta acerca de esa persona que supuestamente les va a ayudar. Cuando Marta empiece a dar respuestas, será con la historia de la Pasión de Cristo. Una vez que conteste algunas preguntas de ellos, ella empezará a redactar la historia de Jesús. Conforme va hablando se apaga la luz para que a sus espaldas se proyecte la obra o película de la Pasión de Cristo.

SINNOMBRE. ¡Hola! ¡Ya llegué! ¡Como siempre! Todo el mundo llega tarde, siempre soy el que llega temprano, ¡qué falta de educación!

(Entra gritando, pero nadie contesta porque Marta no llegará hasta que estén todos. Aparece ISABEL, la ejecutiva.)

ISABEL. ¡No! ¡Ya le dije que no puedo! ¿No entiende español? ¡No! No podemos, si usted no nos firma el contrato no podemos pagarles nada etc., etc. (Isabel hablando con su cell.)

SINNOMBRE. ¡Oh! Disculpe la pregunta; ¿usted es la que me va ayudar? (Extiende su mano en forma de recibir algo.)

ISABEL. ¡Váyase para allá, mugroso, apestoso!

(En eso aparece AMANDA, la ama de casa.)

AMANDA. ¡Buenas tardes! ¡Espero no haber llegado tarde luego no alcanzo nada de lo que dan!

SINNOMBRE. ¡Buenas tardes, señora! ¿Usted es la que me va ayudar?

AMANDA. ¡Ah no! ¡Ya me cansé de darles a ustedes! ¡Siempre se la pasan pidiendo, ya mejor póngase a trabajar!

SINNOMBRE. ¡Uh, perdón!

(Aparece Rosario sin decir nada, con brazos cruzados como si tuviera frío. Los demás solo la observan, Sinnombre es el único que habla ahí.)

SINNOMBRE. ¿Tú... tú eres la que va ayudar?

ROSARIO. ¿Acaso tengo cara de que te quiero ayudar? ¡Idiota!

SINNOMBRE. ¡Oh, qué canción! Entonces, ¿quién es el supermán que se supone que nos va ayudar?

(Por último aparece ANITA, la cual llega saludando de mano a todos, y le dará una golosina a SINNOMBRE.)

ANITA. ¡Hola, hola, hola, hola, hola!

SINNOMBRE. ¿No me digas que tú me vas ayudar, niña?

ANITA. No sé, pero sí te puedo dar una de mis paletas, ten.

SINNOMBRE. ¡Muchas gracias, princesita! ¡Tú sí que tienes clase y educación y no como este bola de urracas viejas!

(Por fin aparece MARTA.)

MARTA. Buenas tardes ¡qué bueno que vinieron! Pero siéntense, por favor. (Una vez sentados.) Primero quiero decirles que les agradezco mucho que hayan venido...

ISABEL. (Interrumpe.) ¡Al grano, señora, por favor! ¡No tengo todo el tiempo del mundo!

MARTA. Ok. ¿Ustedes han escuchado acerca de Jesús el Hijo de Dios?

(Todos dicen que no con sus cabezas, solo Anita contesta.)

ANITA. Yo, pero solo un poquito, mi abuelita dice que nosotros celebramos la navidad porque él nació ese día.

AMANDA. Algo así es lo que cuentan, pero en realidad nadie nunca se ha tomado el tiempo en contar su historia.

SINNOMBRE. Y, ¿quién fue el? En realidad no creo que ninguno sepamos mucho de él.

ISABEL. ¿No me digas que ese tal Jesús es la ayuda que nos prometiste?

MARTA. ¡Pues sí! ¡Es él!

ROSARIO. ¿Y qué tiene mágico? ¿En qué me beneficia a mí?

MARTA. En realidad él nos ha ayudado en todo, e incluso aún sin conocerlo él siempre ha estado cerca de nosotros.

ROSARIO. ¡Ah, sí! ¿Y por qué no me ha ayudado a mí?

MARTA. ¡Quizás está esperando que tú se lo pidas!

ANITA. Marta, mejor díganos más acerca de Jesús.

MARTA. Jesús es Dios hecho hombre aquí en este mundo, y vino para pagar por nuestros pecados, él fue rechazado y juzgado como si fuera un criminal...

(Se apaga la luz y se empieza a proyectar la película, desde que lo juzgan hasta la crucifixión. Después se enciende la luz para pasar al tercer acto.)




ACTO III – EXPLICAC IÓN DE LA RESURRECCIÓN

Una vez encendida la luz los invitados han cambiado su actitud hacia Marta y su forma de pensar después de haber escuchado esta historia. Ahora preguntarán acerca de la resurrección, para luego después explicarles que Jesucristo es el único camino para llegar a Dios y vivir una vida eterna.

AMANDA. Entonces, ¿es por eso que Jesús lo tienen en una cruz en casi todas las iglesias?

MARTA ¡No! Jesús no quedé en la cruz.

ROSARIO. Entonces, ¿está muerto?

MARTA. No, nada de eso, permítanme contarles el resto de la historia. Después que Jesús murió...

(Se apaga la luz, proyección de la escena: bajando a Jesús de la cruz y de la resurrección. Una vez terminadas las escenas se enciende la luz para la explicación del propósito de la resurrección, y ahí termina.)

(NOTA. Los actores, en nuestro caso se quedan en sus lugares, para que el pastor o líder de la iglesia cierre la obra con una pequeña reflexión o predicación para hacer la invitación al plan de salvación, recuerde que esta obra es meramente herramienta para evangelizar.)