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2012 - España
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ESCENA 1

10 Minutos y 6 Personajes. Un hombre se deja atrapar por distintas tentaciones mundanas sin prestar atención a las advertencias de Jesús. El protagonista llega a un punto en el que está completamente atrapado y tiene que pedir ayuda a Jesús para que le libere de sus cadenas. (La obra es perfecta para realizarla en mímica)


 
ESCENA I
© Carlos Plaza
 
PERSONAJES

PERCE
TENTA 1
TENTA 2
TENTA 3
DE NEGRO
JESÚS

 

ACTO I

Una persona camina alegre, desprevenida y saludando. De repente, se oscurece (se apagan las luces generales) y se enciende una luz que ilumina al personaje: Perce. Se asombra al ver la luz  y al instante otra luz ilumina a Tenta 1. Tenta 1 es una mujer que seduce a Perce con coquetería y que lleva en sus manos una botella de alcohol. Al ver esto, Perce se acerca con cara de gustarle y trata de alcanzar todo, pero otro personaje, De Negro, le pone cadenas sobre el cuerpo. Cuando Perce mira las cadenas que le han puesto se apaga la luz de Tenta 1 y se enciende otra que ilumina a Jesús con los brazos extendidos hacia Perce.

  

Acto II

Perce le da la espalda a Jesús y seguido, se apaga la luz donde está Jesús. A continuación, trata de ir a donde estaba Tenta 1 pero no está e inmediatamente se enciende otra luz que ilumina a Tenta 2. Tenga es un personaje que le invita a ser famoso y a hacerse millonario de manera fraudulenta. Perce trata de acercar a Tenta 2 pero De Negro le coloca más cadenas a Perce. Nuevamente Perce mira las cadenas que le atan y desaparece Tenta 2. Cuando éste desaparece, aparece Jesús otra vez con las manos extendidas hacia él.

 

Acto III

Otra vez Perce le da la espalda a Jesús y Jesús desaparece. Perce  intenta ir donde estaba Tenta 2, pero ya no está. De repente, aparece una persona con los pelos parados y los ojos rojos de llevar 15 días en internet sin dormir, ni descansar. Éste invita a Perce a que se pongan en contacto permanente. A Perce no le parece mal y se acerca a este nuevo personaje que se llama Tenta 3 pero De Negro aparece y le coloca cadenas en las piernas. Al intentar caminar cae de rodillas e inmediatamente después desaparece Tenta 3. Perce dirige su mirada hacia donde había visto a Jesús, pero esta vez no aparece  y grita desesperado: “¡QUIERO SER LIBRE!”

 

Acto IV

En medio de la oscuridad, se oyen las voces de los Tentas burlándose, incitándolo a ir hacia ellos. Luego aparece Jesús, esta vez como crucificado y Perce se arrastra de rodillas hacia Él. Al llegar a Jesús se apagan las luces.



Acto V

Aparece Jesús abrazando a Perce, que ya no tiene las cadenas, porque éstas están en las manos de Jesús.

Atrévete a avanzar

5 Minutos y de 3 a 8 Personajes. Dios puede dirigirnos en sus propósitos a pesar de nuestros temores; sólo hay que confiar en Él y a pesar de no ver el futuro con claridad el Señor irá abriendo paso. Obra de mímica.






ATRÉVETE A AVANZAR






Esta obra requiere de un escenario oscuro (o se puede representar por la noche) con focos movibles. Los nombres, sexos, edades y grupos étnicos de los actores se elegirán de forma que se adapten a las culturas y situaciones locales. El propósito de la obra es alentar a caminar hacia lo desconocido en un ministerio nuevo de evangelismo, y cuando empezamos a dar esos pasos, la luz (la ayuda y guía de Dios) irá con nosotros. Se podría modificar para representarse el paso de la incredulidad hacia la fe, en este caso, el punto fijo de los actores estará de un color enfermizo y el que se mueve podría llevar un color alegre. El sketch necesita de unas buenas cualidades mímicas y no se debería hacer con prisas.

Opcionalmente, una secuencia más lenta de versículos apropiados de la Biblia se podría proyectar en una pantalla antes, durante o después del sketch.

El grupo de actores está de pie en un círculo estrecho y defensivo a la derecha del escenario. Una luz los ilumina así como al círculo del suelo en el que están de pie, pero el resto del escenario permanecerá en oscuridad.

Se mueven dentro del círculo, se relacionan juntos hablando o gesticulando en silencio entre ellos y ocasionalmente mirando afuera, hacia la oscuridad, con temor.

Una voz fuera del escenario llama desde el ala izquierda a uno de los actores: "Raquel" (o cualquier otro nombre.)

"Raquel" mira fuera del círculo hacia la voz con temor, después niega con su cabeza, se tapa las orejas por unos segundos y continúa en silencio conversando con el resto del grupo.

Después de un rato, la voz habla de nuevo gentil y cariñosa pero un poco más fuerte. Esta vez no se tapa los oídos pero mira afuera, hacia la oscuridad, con mucho miedo, hacia la voz que la llama.

Finalmente la voz llama de nuevo. "Raquel" empieza a hacer una pequeña tentativa de salir fuera del círculo, hacia la oscuridad. Tan pronto como ella lo hace, un segundo foco empieza a moverse con ella, iluminando el suelo enfrente de ella. Unos segundos después, mientras va a hacer otra tentativa de caminar, se sorprende de que la luz se esté moviendo con ella. Con cada paso lento, ella muestra un aumento de confianza y alegría y su miedo desaparece.






El primer asesinato

12 Minutos y 4 Personajes. Caín mata a su hermano Abel cuando su sacrificio no es aceptado por Dios. Obrita para ilustrar un sermón sobre la lucha de Satanás con la simiente. El final es abierto y depende de una explicación posterior. Inspirada en Génesis 3:15 y en el siguiente sermón (aquí).



EL PRIMER ASESINATO
loidasomo@gmail.com



PERSONAJES

AYUDANTE
SATANÁS
ABEL
CAÍN

(Es una obra en la que los personajes de Caín y Abel no hablan sino que van realizando de forma mímica, todo lo que Satanás y el Ayudante dicen de ellos. Se han obviado, por tanto, todas las referencias mímicas de su parte.)

AYUDANTE. ¿Has observado a los dos jóvenes?

SATANÁS. Sí, al milímetro.

AYUDANTE. ¿Has visto su actitud?

SATANÁS. ¿De quién?

AYUDANTE. De Abel.

SATANÁS. Sí, he puesto especial énfasis en él.

AYUDANTE. ¿Crees que podría ser él?

SATANÁS. Es posible.

AYUDANTE. Se deleita en hacer el bien, además, obedece a sus padres en todo lo que le piden y ofrece sinceros sacrificios a Dios.

SATANÁS. Sí, Abel ha resultado un joven muy difícil de persuadir.

AYUDANTE. No así su hermano…

SATANÁS. (Sonrisa irónica.) No, Caín es muy manejable.

AYUDANTE. Tanto como la tierra que ara.

SATANÁS. Habéis hecho un trabajo muy bueno con él.

AYUDANTE. Gracias, ha sido muy fácil: desde joven ya apuntaba maneras. Cuando sus padres trataban de explicarles lo que sucedió en Edén y de prevenirles de nuestros ataques, siempre lográbamos distraerle con cualquier cosa: un gusanillo juguetón, los aleteos de una mariposa, el canto de un pájaro…

SATANÁS. ¡Qué bien os han servido las criaturas de Ése! ¡Alabadas sean las criaturas del Señor!

(Los dos se ríen.)

AYUDANTE. Se esmera bastante en su trabajo.

SATANÁS. Sí, ¿os habéis fijado en el brillo de sus ojos cuando mira su huerto?

AYUDANTE. No, nos habíamos percatado.

SATANÁS. Por eso hay que estar siempre al tanto. Ese brillo bien encaminado puede derivar en orgullo. Mira, observa… (Se acerca a Caín que está labrando la tierra y le habla al oído.)

SATANÁS. Pasa la mano por los frutos. ¡Qué buen color tienen! ¡Qué aroma! ¡Y cómo pesan…! No hay otro huerto como el tuyo. Tu padre no sabe tanto como tú. ¡Claro! Él no lo ha aprendido de niño, lo ha tenido que hacer como un castigo y ha perdido la ilusión del Edén. ¡Prueba uno! ¡Hum! ¡Qué bien sabe! Seguro que son tan buenos como los que comían tus padres en el Jardín. Míralo otra vez. ¡No, no! Este es mucho mejor que los del Edén… ¡Seguro!

(Caín se queda extasiado y con cara de orgullo.)

SATANÁS. Ya está.

AYUDANTE. ¡Ahí viene Abel!

(Entra Abel; habla con su hermano, observa sus frutos.)

AYUDANTE. De todos los hijos de la pareja, éste es el único que se ajusta a la profecía de Dios.

SATANÁS. Abel, Abel, ¿vas a aplastarme tú la cabeza? Ya veremos quién aplasta a quién el qué.

AYUDANTE. Dios dijo que sería un descendiente de la mujer: su simiente y éste es el que…

SATANÁS. (Le corta enfadado.) De este me encargo yo.

AYUDANTE. ¡Mira! Están construyendo unos altares.

SATANÁS. Perfecto para mis planes… (Se acerca a Caín y le habla al oído mientras construye el altar.) Ya sabes que a Dios hay que ofrecerle lo mejor y qué mejor que tus frutos, ¿verdad? Sí, esos frutos que superan a los del Edén.

(Caín se queda pensativo a medida que escucha las palabras de Satanás.)

SATANÁS. Seguro que Dios se enorgullece de ti y le das una lección al santurrón de tu hermano. ¡Qué poco original es este Abel!

(Los hermanos terminan de construir los altares y cada uno coloca sus ofrendas. Cuando Abel ve la ofrenda de Caín se acerca a él para intentarle convencer de su error.)

AYUDANTE. Abel, Abel, ahórrate el discursito, ¿no ves que el brillito de sus ojos le impide ver la realidad? ¿Le estás contando otra vez la experiencia de vuestro padre?

SATANÁS. Abel, que no, que no se acuerda del sufrimiento de vuestro padre cuando tuvo que degollar a esa pobre ovejita, ni de cómo le escurría la sangre por sus manos y sentía la inercia del cuerpo muerto. No, tampoco recuerda cómo experimentó por primera vez las lágrimas, ni de cómo, sorprendido, al sentírselas brotar se tocó la cara y se la cubrió de sangre. No, Abel, no, no se acuerda… Ahora solo ve gusanillos y maripositas… ¡Que canten todos los pájaros ahora!

(Se escuchan cantos de pájaros y Abel desiste de convencer a su hermano. Realizan el sacrificio y el sacrificio de Abel es aceptado porque desciende fuego del cielo y lo consume. No ocurre nada con el de Caín y el semblante de Caín se desvanece.)

SATANÁS. Lo que pensabas: que Dios es poco agradecido con tus ofrendas… ¡Con lo que has trabajado en la Tierra! Y Abel… Con esa carita de ángel… Pero bien que se ríe de ti. No es tan santito como parece.

(Abel se acerca a su hermano e intenta consolarlo. Le empieza a explicar la cuestión del sacrificio.)

AYUDANTE. ¡Hombre, Caín! Aunque no quieras reconocerlo, tu hermano tiene razón y sin derramamiento de sangre no hay perdón de los pecados.

SATANÁS. Tenías que saber que el pecado no es algo para tomárselo a la ligera y que éste desagrada a Dios.

AYUDANTE. Sí, id a dar un paseo, a ver si de una vez por todas se calla Abel…

(Van caminando y Abel sigue hablando.)

SATANÁS. ¡Qué pesado es tu hermano, verdad? Y además, ¿no eres tú el mayor? Tú tendrías que estar al mando y no él. ¿Qué se ha pensado?

AYUDANTE. Y ahora te dice que te sientes, que va a buscarte un poco de agua fresca.

SATANÁS. ¡Basta ya! ¡Que no eres un muñeco! ¡Levántate! Que se entere de quién eres tú… Aquí y ahora… ¡TÚ DECIDES!

(Caín enfadado y alterado, agarra una piedra y golpea a su hermano que cae muerto al suelo. Aún con la piedra en la mano…)

SATANÁS. Perfecto, Caín, yo no lo habría hecho tan bien. ¿Quién iba a aplastarle la cabeza a quién?

Encuentros en Navidad

25 Minutos y 10 Personajes + Extras. Se trata de un cuento navideño que se irá representando a medida que el Narrador cuente lo que va sucediendo. De vez en cuando los personajes tomarán la palabra. Una mujer que está embarazada está sola en Navidad. Su marido está trabajando y sus familiares y amigos están lejos de allí. Le pide a Dios que pueda pasar la Navidad con ellos y su oración es contestada. El cuento está salpicado de varios cantitos.


ENCUENTROS EN NAVIDAD


Margarita Ouwerker
Cuento breve para representar la Navidad




PERSONAJES

MARIANELA
JUAN
COMPAÑERO DEL COLEGIO 1
COMPAÑERO DEL COLEGIO 2
COMPAÑERO DEL COLEGIO 3
TÍO
TÍA
VECINO
VECINA
NARRADOR
EXTRAS: Coro de niños, de jovencitos



ACTO 1 - La soledad

(Una mesita, varias sillas, algún mueble que permita poner fotos, etc. Que parezca el living de una casa. Música de Cd sobre la soledad por apenas unos segundos)

NARRADOR. Esta es la historia de Marianela, una saludable y cariñosa futura mamá, que vive la mayor parte del tiempo sola, ya que su esposo trabaja en la pesca. Él suele estar largos días en alta mar, en un buque pesquero. (Marianela barre un poco.) Unos pocos días antes de Navidad, Marianela se siente muy sola. No sabe si su esposo estará con ella en esta Navidad, y tampoco sabe si llegará para cuando nazca el bebé, que espera para fines de diciembre (Marianela acaricia su panza). Siente una nostalgia que le quita su sonrisa de siempre (limpia una repisa y mira las fotos de unos portarretratos). Al pasar por la repisa donde tiene fotos de sus seres queridos, se queda mirándolas. Ahí están sus tíos tan queridos, los que la criaron desde pequeña y ahora están tan lejos, cuidando de sus animales, en el campo en el que ella vivió su infancia... También, en otra foto, está su esposo junto a ella. Ella lo acaricia y pasa a mirar la tercera foto, en la que están sus tres ex compañeros de colegio y a la vez, sus mejores amigos. Ellos también están lejos, en otra ciudad, siguiendo con sus estudios, tratando de forjarse su futuro.

“Quizá esta nostalgia se nos pase pronto”, piensa, mientras se acaricia la panza. Una sonrisa se dibuja en sus labios y muy suavemente tararea una canción de cuna, caminando hacia su sillón preferido. “No, mi pequeña criaturita, no vamos a estar solos esta Navidad. Dios ha de querer que algo pase y que vos y yo estemos rodeados de gente en esta Navidad, (mirando su pancita), ¿no es cierto?”

Mientras suena una música suave, por ejemplo “Dios entre tus manos”, Marianela se pone en actitud de oración, inclinando su frente y juntando sus manos. (Acá se puede escribir una oración: “Ay, Señor, vos sabés que me siento sola en estos días. Claro que sé que mi bebé me acompaña, si hasta ya siento sus pataditas... Pero, es que el resto de la gente que quiero está tan lejos… etc., etc.)

Después de haber orado, la casa quedó en silencio. Pero la tristeza había desaparecido. Una sensación de profunda paz lo llenaba todo. También la vida de Marianela, que siente renacer su ánimo. (Lentamente ella levanta su rostro, dibujando una sonrisa). “Claro”, se dice, “¿cómo no se me había ocurrido antes?” (Marianela se levanta y busca en diferentes lugares de la casa). “¡Acá están! ¡Con estas cartulinas voy a preparar unas tarjetas! Y voy a invitar a mi querida gente y no voy a estar sola esta Navidad. ¡Gracias, Dios, por responder a mi oración!” Con una felicidad desconocida, Marianela prepara las tarjetas, recordando nombres de personas que desea invitar. Una luz nueva baña su rostro y la tristeza desaparece de sus ojos.

Era entrada la tarde cuando se levantó de su silla para ir al correo a depositar todas esas tarjetas. "“Allá vamos, bebé. Vas a ver qué linda fiesta vamos a tener”. (Deja una tarjeta en el portarretrato de su marido ya que no se la puede mandar).

(Marianela sale con la tarjetitas en sus manos, pasea entre la gente y las reparte).




ACTO 2 - La primera sorpresa

(Desperezándose, Marianela aparece en escena, con un mate en la mano).

NARRADOR. Otro día estaba empezando. Y con la primera luz del sol, como lo hacía cada mañana, Marianela se dispone a tomar su primer mate. Ya no se siente sola. Pensar en la fiesta y en la gente que vendrá y en todos los preparativos cambia su humor y la llena de expectativas.

De repente, un toc-toc en la puerta la sacude de la modorra y la obliga a gritar: “¿quién es?” (Camina hacia la puerta.) Mientras se acerca a la puerta, piensa: “A esta hora, ¿quién podrá ser? Espero que no sea mi vecina, porque todavía ni desayuné...” (Abre apenas un poco la puerta.) Para su enorme sorpresa, un ramo de flores aparece cuando abre la puerta. Y una sonrisa grande y pícara la saluda. “Me dejaron volver”, dice su esposo. (Mientras entra en escena Juan.) “¿Cómo podía perderme los últimos días de embarazo de mi esposa?” (Juan y Marianela se dan un abrazo.) Pero Juan no solamente trae flores. Trae regalos para el bebé y el mayor de los regalos: ¡podía quedarse un mes entero en su casa! ¡Qué inmensa alegría! Marianela casi se desmaya de la emoción. Ella había pedido con todas sus fuerzas a Dios que este milagro sucediera. Y ahora que Juan está allí, casi no lo puede creer. ¿Sería un sueño? ¿No estaría despierta todavía? Por las dudas, le da un pellizco a Juan (al pellizcarlo, Juan se queja). ¡Sí, era Juan y era cierto! Estaba allí, como ella lo había pedido. ¡Qué enorme bendición! Apenas pudiendo contenerse, ella le cuenta a su esposo todo lo que le pasó en las últimas semanas, su soledad, su oración a Dios, y la idea de organizar una fiesta para los amigos y la familia. Le cuenta que envió tarjetas de invitación a muchas personas. (Le muestra la que hizo para él, que está en la repisa) Y Juan, casi tan entusiasmado como ella, quiere empezar YA con todos los detalles.

(Música: 3ra canción del Cd ”Busquemos la paz”, mientras Marianela y Juan adornan, hacen arbolito, pensar algo más).

Por la noche, satisfechos por el trabajo, se van a descansar (salen de escena). Bien merecido tenían el reposo. Pero, luego de un rato, Marianela se levanta de la cama (y entra nuevamente en escena) porque no puede dormir. Está tan agradecida a Dios porque llegó su esposo. Ya no va a estar sola cuando nazca el bebé. Y además la fiesta va a ser doble. Porque estarían los amigos y la familia, pero también su querido Juan. Para sus adentros, susurra: “Dios, realmente siento que estas acá. Quiero que lleguen los invitados para contarles qué cerca estás de nosotros.” Sonriendo toma en sus manos la tarjeta que había preparado para su esposo. Con ella en sus manos se va a dormir. (Sale de escena.)



ACTO 3 - Los preparativos

(Marianela y Juan están poniendo la Mesa y arreglando los detalles previos a la llegada de los invitados: mantel, vasos, cosas ricas, un centro de mesa, etc.)

Finalmente había llegado el día. Marianela y Juan se mueven de aquí para allá organizando los últimos detalles: la mesa, la comida, los adornos, los lugares para cada uno... Querían que todo estuviera perfecto para cuando llegaran los invitados. Una buena fiesta siempre tiene que estar bien preparada. (Encienden una velita del centro de mesa.)

En eso, suena el timbre. Queriendo ser los primeros en llegar a la puerta, casi se chocan entre sí. Riendo, Juan deja que Marianela abra la puerta. ¡Eran los tíos! Recién llegados del campo, ellos traen ese aire de paz y de tranquilidad que solamente se puede cosechar en la inmensidad del campo, a la luz de las estrellas, cerca de la naturaleza. Las palabras brotan a borbotones, tratando de ponerse al día de todas las novedades. Claro, si cada vez que nos juntamos siempre vuelve a suceder, ¿no? La alegría de los reencuentros nos hace nuevos y afloja los sentimientos y las emociones. ¡Qué bueno es poder compartir, abrazar, sonreír, saludar, estrechar una mano, dar un beso, pronunciar un “te quiero”! ¡Cuánta falta hace que las personas nos encontremos y nos reencontremos para celebrar la vida, la amistad, la fe, las esperanzas! Marianela no se había equivocado y aquella loca idea ya se estaba convirtiendo en una verdadera fiesta. Marianela estaba feliz con la llegada de los tíos, que le prodigaban mimos repartidos a ella y su pancita que anunciaba una nueva vida. (En todo este tiempo, la tía puede tocar la pancita de Marianela, Juan puede servir algo para tomar, pueden darle algún regalito para el bebé, una ropita tejida por la tía, una cuna hecha por el tío, una ovejita de peluche para que se vaya acostumbrando para cuando vaya al campo, abrazos espontáneos y risas).

Un nuevo timbrazo interrumpe la animada conversación. Y ésta vez es Juan quien se arrima a la puerta. ¡Marianela estaba demasiado ocupada con los tíos! Los compañeros del colegio también se suman a la reunión. Y otra vez el rito de los abrazos y los besos se repetía sin perder su magia ancestral. Cada persona ocupa su sitio alrededor de la mesa y la charla fluye como el agua cantarina del arroyo.

De pronto, Juan se pone de pie, levanta la copa y propone un brindis (estas palabras las pronuncia el mismo Juan): “propongo que brindemos por esta posibilidad que tenemos de estar juntos” (todos los demás corean ruidosamente la sugerencia) “y además que saludemos con otro brindis la pronta llegada de nuestro primer hijo”. Todos de pie, hacen sonar las copas. Precioso sonido de esperanzas que se elevan al cielo desde lo más hondo del espíritu.

“Bueno”, exclama Marianela, “¿qué les parece si miramos unas fotos?”. Mientras todos se reúnen a mirar aquellos pedacitos de historia, nostalgias y alegrías se mezclan, como en la vida, como los días de lluvia y de sol...

(Marianela se aparta del grupo, alejándose unos metros.)

Sin que nadie lo notara, Marianela se aparta del grupo. Desde cierta distancia mira a su familia y a sus amigos (ellos no lo notan porque están ocupados mirando fotos). No puede ocultar su emoción y su gratitud, y una lágrima embarazada de sentimientos se dibuja en su rostro. “Dios, ¡qué Navidad tan especial! ¡Cuánto te agradezco este regalo! ¡Escuchaste mi oración! Y voy a compartirlo con todos.”

Se reúne con el resto y les dice que quiere contarles algo. Todos se preparan para escuchar, pero alguien toca la puerta. Los vecinos (entran solamente los padres), saludan y cuentan que están visitando a sus vecinos compartiendo una canción con sus hijos (entra la guardería cantando la canción de la paz. Pueden estar vestidos de angelitos o elegantes y cada uno con una letra de la palabra PAZ. Hacen una linda coreografía). La familia agradece y los vecinos se van. (Marianela puede darles unos dulces como agradecimiento)

Marianela se dispone nuevamente a contar su experiencia y en eso siente un dolor fuerte en su vientre. Y dice: “querido, creo que llegó la hora... ¡Nuestro hijo va a nacer!” Todos los saludan deseándoles bendiciones y se van para que ellos se preparen. Marianela y Juan toman el bolso, un abrigo y salen para el hospital.



ACTO 4 - La fiesta

(Cambio de escenografía: una cama, un moisés o cunita. Puede ser la que le regaló el tío)

Marianela y Juan disfrutan de su hijo. Parecen estar en un universo diferente, disfrutando ese regalo maravilloso de la vida. La madre piensa en cuánto ha recibido en los últimos días. La llegada de su esposo, la visita de la familia, los amigos, su hijo... ¡Nunca hubiera imaginado una fiesta de Navidad así! Pero, allí estaba, con su pequeño en brazos, como tantos siglos atrás había sucedido con María y con Jesús. Sí, como aquella vez, ella siente que Dios mismo está presente, y acuna la vida de su pequeño.

(Canción: “Dios te acune en sus brazos”, de la Cantata Navideña Latinoamericana, cantada por grupo de adolescentes).

Mirando a su hijo recién nacido, Juan le dice a Marianela (pero mirando al bebé): “Nunca más la Navidad va a ser igual. ¡Hoy recibimos el mayor regalo de Navidad!”

En eso, mientras los padres están disfrutando de su pequeño, llegan los tíos y la alegría se contagia. El tío, emocionado, dice: “¡Realmente valió la pena dejar nuestras responsabilidades allá en el campo para festejar tan maravilloso acontecimiento!”

La tía agrega: “No vamos a estar más tanto tiempo separados. Este niñito y esta fiesta nos reafirman lo que realmente tiene valor. Tenemos que festejar juntos el regalo de la vida.”

Llegan también los compañeros de colegio, que le traen hermosos regalos al recién nacido, mientras dicen con pícaras sonrisas y a coro: “Somos los sabios de oriente y venimos a traerle regalos al niño.”

Se entremezclan abrazos y felicitaciones, saludos de Navidad y nacimiento. (Seguir buscando algunos saludos, o que los chicos mismos se los puedan decir en voz alta, de manera espontánea: “que crezca sanito, que todo el mundo tenga una linda Navidad, que haya paz donde hay guerra, que seamos mejores personas, que Jesús ocupe su lugar en cada vida, que el bebé traiga muchas alegrías y esperanzas, etc.”)

En eso, llegan también los vecinos (sus hijos pueden estar vestidos de angelitos). La mamá dice: “Venimos de la fiesta de la iglesia. Los chicos hicieron de angelitos y cantaron la canción de la paz”. El papá dice: “Si, estuvo muy lindo, pero los chicos no veían la hora de conocer a esté chiquitín. Para ellos es como si hubiera nacido Jesús”. (Todos se van acomodando alrededor de la cama y del bebé.)

Y entonces Marianela pide que la escuchen porque tiene algo para decir:

“Ustedes no saben qué sola me sentía hasta hace apenas unos días atrás. El pecho me dolía de tanta soledad. Pero una tarde le pedí a Dios que se haga presente en esta Navidad y en mi vida. ¡¡Y miren cómo me respondió!! Cada cosa que pasó fue una clara respuesta de Él, que está acá ahora, entre todos nosotros, y con nosotros. ¿Y díganme si no se parece un poquito a la primera Navidad? Nosotros podríamos representar a José y María con el niño ustedes, tíos, a los pastorcitos que venían del campo ustedes, mis compañeros estudiantes, a los sabios de oriente, que trajeron sus regalos al niño. Y ni los angelitos faltaron a esta Navidad. Cuánta alegría y cuánta paz podemos sentir cuando Dios nace también en nuestro corazón. ¡¡Que Dios pueda nacer en sus corazones también, en esta Navidad!! “

(Suena fuerte la canción “Gloria a Dios”, del Cd Con la voz de los pequeños.)

(Mientras todos se saludan, se abrazan y sonríen, se va cerrando lentamente el telón. Se invita a todos los presentes a entonar Gloria a Dios.)

Cuento de Navidad

15 Minutos y 6 Personajes. Narración salpicada de varios diálogos en la que una mujer espera la llegada de Jesús a su casa por Navidad y descuida todas las personas que han ido llamando a su puerta.





CUENTO DE NAVIDAD
Sacado del libro "Para Educar Valores" de Antonio Pérez Escarlín




PERSONAJES

NARRADOR
ÁNGEL
JOSEFINA
EMBARAZADA
CAMIONERO
NIÑO

NARRADOR. Era la noche de Navidad. Un ángel se le apareció a Josefina, una señora de familia adinerada, y le dijo…

ÁNGEL. Te traigo una buena noticia: esta noche el Señor Jesús vendrá a tu casa.

NARRADOR. Josefina quedó entusiasmada, nunca había imaginado que fuera posible un milagro tan extraordinario. Llamó por teléfono a sus familiares, comunicándoles la buena noticia, y se dispuso a preparar una exquisita cena para recibir a Jesús.

Cuando estaba muy afanada con sus preparativos sonó el timbre. Se dirigió a la puerta y allí estaba una mujer mal vestida, de manos y rostro arrugados por el trabajo y el frío, y su vientre mostraba un embarazo muy adelantado.

EMBARAZADA. Señora, ¿no podría ayudarme de alguna manera? No le pido limosna, sino trabajo, muy pronto daré a luz y necesito con urgencia el trabajo.

JOSEFINA. Estas no son horas de venir a molestar en busca de trabajo. Es Noche Buena ¿acaso no lo sabe? Vuelva otro día y veremos qué puedo hacer por usted. Ahora disculpe, estoy muy ocupada preparando la cena para recibir una visita muy importante.

NARRADOR. Y cerrando la puerta continuó colocando el mantel, las servilletas...

Poco después, mientras la señora limpiaba las copas de cristal, llamó a la puerta un hombre con sus ropas sucias de grasa. Ella un poco impaciente abrió la puerta y...

CAMINIONERO. Disculpe señora, mi camión se ha descompuesto aquí frente a su casa. ¿No tendría acaso algunas herramientas que me preste?"

NARRADOR. La señora como estaba tan atareada se irritó muchísimo.

JOSEFINA. ¿Acaso piensa usted que mi casa es un taller mecánico? ¿Cómo puede haber personas tan inoportunas y descaradas? No, no tengo ninguna herramienta para prestarle y mejor se va pronto porque con esos pies tan sucios me está manchando la vereda.

NARRADOR. Josefina siguió con los preparativos, puso a enfriar la champaña, colocó las copas sobre la mesa, sin duda no tardaría en llegar el buen Jesús... Por eso cuando volvió a escuchar el timbre su corazón saltó de emoción. Pero al abrir la puerta... no era Jesús. Era un niño de la calle pidiéndole un plato de comida.

JOSEFINA. ¿Cómo te voy a dar comida si todavía no hemos cenado? Vuelve mañana y te daré lo que haya sobrado, si es que sobra algo, pues todo lo que he preparado está exquisito y tengo una visita muy especial esta noche.

NARRADOR. Y cerró la puerta con desprecio.

(Música para reflexionar y sigue suave mientras entran los familiares.)

NARRADOR. De a poco fueron llegando los hijos de Josefina con sus nietos, la hermana menor, y el tío Enrique con la tía Adelina, todo parecía estar listo, solo faltaba el invitado especial. Ya, sentados a la mesa todos esperaban con mucho nerviosismo la llegada de Jesús.

Fueron pasando las horas y Jesús no aparecía. Cansados de esperar decepcionados y pensando, pero sin atreverse a decirlo, que todo había sido una habladuría de Doña Josefina que de tanto rezar andaba inventando visiones de ángeles y cosas absurdas, empezaron a comer los deliciosos manjares, descorcharon las botellas, devoraron los postres, los licores...

Después les llegó el sueño y se fueron yendo cada uno para su casa a descansar, despidiéndose de Josefina con una palmadita que podía expresar cualquier cosa.

Josefina se quedó sola llorando de desilusión. Se había dado cuenta de que algunos durante la cena habían sonreído con cruces de miradas, queriendo decir que ella estaba medio loca. Pero ella estaba segura de haber visto al ángel y de haber escuchado sus palabras. No podía darse cuenta qué había pasado, si los ángeles no mienten, algo muy serio le habría sucedido a Jesús, para no presentarse en su casa como lo había anunciado su mensajero el ángel.

Tras llorar un buen rato y convencerse de que ella no había fallado en nada, se quedó dormida sobre el sofá de la sala. Cuando despertó vio al ángel junto a ella.

JOSEFINA. (Indignada.) ¿Por qué me engañaste? Preparé todo con esmero, esperé toda la noche y Jesús no apareció. ¿Por qué me hicieron esta broma frente a toda mi familia?

ÁNGEL. No fui yo quien mintió, fue usted la que no tuvo ojos para ver. Jesús vino tres veces: él era la mujer embarazada que le pidió trabajo, el camionero sucio de grasa, el niño hambriento que le pidió comida. Pero usted, Josefina, no fue capaz de reconocerlo, ni de recibirlo.

El rico tonto

10 Minutos y 12 Personajes. Escenificación en mímica de la parábola del rico insensato (Lucas 12). De aquellos que acumulan riquezas terrenales y no ponen sus esperanzas en Dios.



EL RICO TONTO




PERSONAJES

NARRADOR
HOMBRE RICO
GRANERO (2 personas)
MADERA NUEVA (2 personas)
COSECHA (2 personas)
SILLÓN (1 persona)
TRABAJADORES (2 personas)
DIOS



NARRADOR. Jesús dijo esta parábola: bueno, su parábola fue algo como esto… “Había un hombre rico que salió a sus campos un día para ver su cosecha. Estaba muy orgulloso de su cosecha. Podías ver lo orgulloso que se sentía con su cosecha porque la veía con amor. Él solía tocar su cosecha. Él solía oler su cosecha—aunque era alérgico a su cosecha. Así que cuando olía su cosecha, estornudaba sobre ella. Esto hacía que la cosecha se moviera de un lado al otro. Mientras veía el mover de su cosecha, él estornudaba y decía, “¡Qué gran cosecha!”.

Después decía, “Pero, ¿qué debo hacer? ¡Mi granero es demasiado pequeño para mi cosecha!”

Desilusionado, caminó hacia el granero y lo pateó, lo que ocasionó que su pié fuera lastimado. Brincó con un pié lleno de dolor y con cara de angustia. Después dijo, “Ya sé… voy a contratar a algunos trabajadores para que derriben este viejo granero y voy a construir un granero más grande.”

Así que eso es lo que hizo. Los trabajadores llegaron y trataron de derribar el viejo granero. Pero el granero era muy fuerte y resistió. No importó qué tan fuerte trataban los trabajadores de derribar el granero, el granero permanecía firme. Aún así los trabajadores finalmente lo lograron; el granero tuvo que ceder a los esfuerzos de los trabajadores. El viejo edificio cayó encima de los trabajadores. Después de una gran lucha, sin embargo, los trabajadores lograron salir de las ruinas del viejo granero.

Después, los trabajadores trajeron madera nueva para hacer un granero más grande. Pero se les acabó la nueva madera, así que utilizaron madera del viejo granero para terminar el nuevo y más grande granero. El único problema fue que la madera del viejo granero estaba muy pesada y era muy difícil ponerla en su lugar.

Una vez que el nuevo granero estaba en su lugar, el hombre rico dijo a sus trabajadores, “Oigan muchachos, qué bonito granero.” Después dijo, “¿Por qué no me ayudan a meter mi cosecha?”

“¡Lo haremos!” dijeron los trabajadores.

“¡Grandioso!” dijo el hombre rico. “Por aquí muchachos.” El hombre rico se volteó y brincó con un pié hacia el campo. Los trabajadores siguieron al hombre rico también en un pié. Cuando llegaron al campo, el hombre rico les mostró su hermosa cosecha. Les dijo que la tocaran. Les dijo que olieran la cosecha. Los trabajadores también eran alérgicos a la cosecha, también estornudaron sobre ella. La cosecha se movió con el viento.

“Bueno muchachos,” dijo el hombre rico. “Tomen mi cosecha y métanla al granero.” Así que los trabajadores tomaron la cosecha y la llevaron al granero, estornudando todo el camino haciendo que la cosecha se moviera de un lado al otro, lo que hizo que fuera muy difícil llevarla.

Una vez que la cosecha estaba segura en el granero y los trabajadores se habían ido a casa a descansar (estornudando todo el camino), el hombre rico se dijo a sí mismo, “Ahora tengo muchas cosas buenas. Estas cosas me durarán por muchos años. Puedo llevar la vida más fácil. Comeré, beberé y estaré muy gozoso.”

Con eso, se sentó en su sillón reclinable. Pero por alguna razón el sillón estaba muy frágil. El hombre rico trató de acomodarse, pero no podía. De pronto el sillón se derrumbó por el peso del hombre rico. Se golpeó la cabeza en el suelo y se desmayó

En un sueño vio a Dios parado sobre él diciendo, “Oye tú, tipo rico. Eres un tonto. Esta noche vas a morir. Entonces, ¿quién se va a quedar con todo lo que es tuyo?”

La mañana siguiente los trabajadores estornudando hacia su trabajo encontraron al hombre muerto. Se quedaron con la boca abierta. Estornudaron. Lo cargaron al granero y lo echaron ahí junto con la cosecha.




¿La moraleja de esta historia? Está en Lucas 12:21: “Así será con cualquiera que acumula cosas para sí mismo y no es rico para con Dios.”

Corazón basket

10 Minutos y 2 Personajes. El corazón de un joven se destruye en las manos de una chica que juega con él. El Señor restituirá esa vida. Obra en mímica que pretende que el público entregue su vida y corazón a Dios.




CORAZÓN BASKET




PERSONAJES

CHICO
CHICA


Está un joven cristiano sentado en una silla con una Biblia. De pronto pasa por enfrente de él una chica que coquetea un poco al caminar; él la mira y ella al darse cuenta comienza a acercarse a él. El joven comienza a ponerse nervioso.

La chica comienza a llamarle en forma coqueta mientras que el joven se pone más nervioso, tanto, que cierra la Biblia y la pone tras sus espaldas. La chica le pregunta qué es lo que tiene ahí detrás. Él le dice que nada y le enseña una mano, después la otra y termina por tirar la Biblia y enseñarle ambas manos.

La chica le pide su corazón y él dice que no. La chica insiste de tal manera que el joven accede y se lo entrega. La chica comienza a jugar con el corazón, aventándolo hacia arriba y jugando basket con él. El joven comienza a perseguir desesperado a la chica mientras ella juega con su corazón. Llega el momento en que la chica tira el corazón y lo rompe. Ambos miran el corazón roto y la chica termina pisoteándolo y se va.

El joven levanta pedazo a pedazo el corazón roto. De pronto escucha a Dios que le pide su corazón. El joven se muestra renuente al principio pero después le da corazón extendiendo sus manos hacia el cielo, espera un momento y el corazón le es devuelto con vida. Cuando el corazón entre de nuevo al joven él expresa gozo y gratitud regresando a su silla leer la Palabra.

La chica regresa y vuelve a pedirle que se acerque a ella y él le dice que no, que ella tiene que acercarse a él. La chica se sorprende y le insiste pero el joven cierra su Biblia y parándose de su lugar se acerca a ella. Le dice a la chica que tiene que entregar su corazón a Dios pero ella le dice que no. El joven vuelve a decirle qué tiene que hacer. La chica accede y le da su corazón a Dios. Le es devuelto y la chica recibe gozo cuando su corazón entra en ella. Ambos hacen una invitación al público de entregar también su corazón a Dios.

El Jardín

15 Minutos y 5 Personajes. Obra de mímica. Después de que Adán peca, los diablos se alegran porque es encontrado culpable de muerte. Cuando su sentencia de muerte se va a llevar a cabo Jesús toma su lugar.


EL JARDÍN




PERSONAJES

ADÁN
DIOS
SATANÁS
SOLDADO/DEMONIO
ÁRBOL

El drama empieza con Adán de rodillas sin vida. Dios está atrás de Adán. Dios sopla el aliento de la vida indicando esta acción con las dos manos y Adán abre sus ojos y se pone de pie. Los dos caminan juntos, y Dios le muestra a Adán todas las maravillas del jardín de Edén. Cuando llegan al árbol, Dios le dice que no puede comer de este árbol, pero con las manos indica que todo el resto del jardín puede disfrutar.

Adán anda en el jardín feliz. Satanás entra y también le muestra a Adán todas las cosas del jardín. Al llegar al árbol, Satanás le invita a Adán a comer de la fruta del árbol. Adán le dice que no puede comer de éste porque Dios lo prohíbe (indicando con las manos hacia el cielo.) Pero Satanás sigue tentándolo, entonces arranca un fruto y lo come, disfrutándolo. Después de resistir un rato, Adán comienza a dudar, y trata de que nadie lo vea, come también del árbol.
En el instante que Adán muerde la fruta, Adán cae de rodillas y actúa como si tuviera dolor y estuviera enjaulado. Satanás grita y empieza a bailar y marchar alrededor de Adán con sus brazos levantados en victoria. El árbol sale. (Estas acciones ocurren simultáneamente.)

Después de un tiempo de celebración para Satanás, el soldado viene y le ayuda a tirar a Adán al suelo. Lo tiran con fuerza, y toman sus brazos y piernas para crucificarlo. Cuando está acostado Adán en esta forma, Satanás toma un martillo y el soldado un clavo y Satanás levanta el martillo para clavar una mano. En este momento viene Dios (ahora Jesús) y detiene el brazo a Satanás antes de que dé el martillazo. Satanás y el soldado se quedan congelados en sus posiciones con el martillo y el clavo. Jesús le dice a Adán que se levante, y Jesús toma su lugar. Adán se sale. Cuando Jesús está en posición, Satanás y el soldado continúan clavando (tres veces cada mano y los pies). Tomándole de sus hombros, lo ponen de pie. Después Satanás y el soldado celebran un poco más y se salen.

Adán regresa, ve que Jesús ha muerto en su lugar, y se arrodilla ante su Dios y Señor.

Opcional: para no dar la impresión que el hombre debe adorar un Jesús crucificado, después de unos momentos en la cruz, Jesús puede "romper" el poder de la cruz y empezar a andar victoriosamente, entonces el hombre lo adora.)

Vine a darte vida

10 Minutos y 7 Personajes. Un hombre se encuentra vagando por las calles, sucio, harapiento y hambriento. Después empieza a pasar un grupo de personas y él les pide… pero el hombre no quiere dinero ni comida, el hombre pide amor, comprensión y felicidad, al final aparece Jesus ofrenciendo todo lo que él necesita, el problema es que el hombre no se cree merecedor de todo eso.

VINE A DARTE VIDA


Huáscar Bravo y Eunices Herrera
Ministerio Teatral Alpha
Republica Dominicana




PERSONAJES

MENDIGO
CARNICERO
SEÑORITA
SEÑOR
SEÑORA
JOVEN
JESÚS


El escenario se encuentra sucio con algunos periódicos, paja, y uno o dos tanques de basura. En uno de los lados se encuentra un pequeño ventilador (abanico) que materializa el viento, el cual levanta los periódicos y la basura, como música de fondo se escucha una triste melodía que complementa el ya desolado escenario, en el centro hay un banco, la luz es tenue.

(Aparece en el escenario un hombre con aspecto de vagabundo, sucio y con mucha barba, el hombre lleva un saco sucio y medio lleno que dice: “MIS PECADOS”. El Hombre camina sin rumbo y mira hacia todos lados, va al tanque de basura, saca algo del tanque, come algo y lo que resta lo echa en el saco, se sienta en el suelo, abre el saco, saca algo y come. Se pone de pie y sale del escenario.)

(A los 5 segundos el hombre entra con aspecto de estar huyendo de alguien y se esconde detrás de uno de los tanques de basura, automáticamente entra un hombre con aspecto de carnicero con un cuchillo en la mano y vestido con una bata blanca, mira para todos lados buscando a alguien, sale del escenario.)

El vagabundo sale con cautela de su escondite mirando hacia todos lado, al no ver a nadie, se sienta en el banco, se saca algo que tiene escondido dentro de la ropa que lleva puesta (puede ser un pan), come un pedazo y el resto lo guarda en el saco. En ese instante empiezan a pasar varias personas.

MENDIGO. Señorita déme esperanza para tener la seguridad de que mañana mi situación será mejor que la de hoy, por favor.

MENDIGO. Señor, señor, por favor, déme alegría para enfrentar cada día con optimismo y sentir un poco de aliento en mi corazón.

MENDIGO. Señora, espere, por favor, necesito que me dé paz, paz para sentirme tranquilo ante las adversidades que enfrento todos los días.

MENDIGO. Joven, déme amor para amar a los demás y para aprender a valorarme a mí mismo, no me ignore, por favor.

(El hombre se siente triste al ver que nadie le dio lo que el tanto anhela. De pronto entra un hombre vestido de blanco completamente, no se ve su rostro, y sin que el hombre se dé cuenta se le acerca por detrás y le limpia el rostro, le quita la vestimenta sucia y le pone una ropa limpia.

MENDIGO. ¿Qué pasa? Siento que algo cambió, me siento renovado, con fuerzas, ya no me siento triste, recuerdo que la última vez que me sentí así era cuando tenía en mi corazón a… (Mira hacia atrás y se espanta.) ¡JESUSSSSSSSSS! (Se cae al suelo y se cubre el rostro con las manos.)

(Jesús trata de acercarse.)

MENDIGO. No te acerques, no me mires porque no soy digno de tu mirada, dime: ¿quién soy yo para que me visites? O, ¿quién soy yo para que tengas de mi memoria? Déjame, vete, no puedo estar frente a ti, no merezco estar en tu presencia, ve y busca a otra persona que sí te merezca, yo te he desechado, yo cambié mi vida por esto y ahora no quiero que me veas, vete, déjame, que yo no te merezco, señor.

Canción de fondo: "Tu mirada" de Abrahám Velasquez.

JESÚS. No he venido a acusarte, a señalarte ni a condenarte, he venido porque he visto tu caminar y no debes avergonzarte porque te he visto todos los días de tu vida y hoy estoy aquí porque sé que me necesitas, me duele verte vagando y mendigando. Ahora quiero que te pongas de pie y sepas que estoy aquí porque te amo. Ven, ven, levántate, ven conmigo.

(El mendigo con mucho llanto se levanta y todavía se resiste a que Jesús lo vea.)

MENDIGO. Yo te deseché, señor, yo me aparté de ti, yo dejé tu camino para vivir en la basura, señor. Yo no soy digno de ti, yo no soy digno de que tú me visites, señor. Yo no merezco estar en tu presencia.

(Jesús lo abraza e intenta calmarlo.)

JESÚS. No he venido a buscar sanos sino a enfermos, ni he venido a buscar a los salvos sino a los perdidos y quiero que entiendas que te sigo amando a pesar de todo lo que has hecho. Levanta tu rostro y mírame: yo soy tu señor, tu redentor, tu salvador y de mí no debes esconderte porque yo soy quien puede salvarte.

MENDIGO. Entonces, ¿qué hago, señor? ¿Qué debo hacer?

JESÚS. ¡Ven y descansa! (Con los brazos abiertos en forma de abrazo.)

(El mendigo abraza a Jesús y llora en su hombro pidiendo perdón.)

MENDIGO. ¡Señor, perdóname! ¡Ten misericordia de mí, Señor!

(Jesús lo consuela. Después que el mendigo se calma Jesús lo sienta en el banco.)

JESÚS. Nuca te dejaré, ni te desampararé y acuérdate que en mí encontrarás descanso.

(Jesús entra el saco del hombre en el saco del que dice TUS PECADOS. El hombre se levanta y no ve ni a Jesús, ni el saco se levanta.)

MENDIGO. ¡Gracias, Señor! (Sale del escenario.)

Limpiador profundo

10 Minutos y 3 Personajes. Obra en mímica: La Biblia nos limpia, la Palabra de Dios es signo de santificación.

LIMPIADOR PROFUNDO



TEXTOS

Juan 15:3 "Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado."
Juan 17:17 "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad."
Efesios 5: 25-26 "Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra"
Salmos 119: 9 "¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra."
Salmos 119:105 "Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino."

ATREZZO

2 Corazones de cartulina (Rojo y marrón)
Mancha negra de cartulina o marrón
Jabón en pan
Alcohol
Limón
Detergente
Balde con agua
Jabón en polvo de dos marcas distintas
Libro imaginario tipo manual para quitar las manchas y Biblia
Linterna o lupa


ACTORES

MIMO 1: Amigo, ayudador
MIMO 2: Con una mancha en su ropa y corazón limpio
MIMO 3: Con manchas en su corazón y ropa limpia

En el caso de tres actores se hará énfasis en las apariencias, el contraste aspecto exterior vs su corazón. Si son sólo dos actores, el mismo personaje tendrá la ropa sucia y su corazón también con manchas.



OBRA

El mimo 1 está sentado, leyendo (puede ser una Lavandería) . Viene el mimo 2 que es su amigo, se saludan. El mimo 2 le indica al mimo 1 que tiene una mancha en la camisa, y comienza a pensar cómo solucionarlo.
Va en busca de los distintos elementos (jabón, detergente, etc…) Cada tanto consulta un manual imaginario y prueba con otra cosa...
Hasta que parece encontrar la solución. El mimo 2 se saca la camisa y la entrega al mimo "lavador". Se observa allí el corazón del mimo 2, (que de acuerdo a la cantidad de actores, estará rojo o marrón). En caso de que sean 3 actores, aparece el mimo 3, con la ropa limpia, pero su corazón marrón. El mimo 1 empieza a observar el corazón marrón con una lupa, o linterna, y no sabe qué hacer... consulta el manual, pero no tiene respuesta, por las dudas, intenta hacer la prueba con los elementos para lavar la ropa. Un detalle gracioso es usar el jabón de segunda marca primero, y luego presentar el de primera marca, o viceversa. Pero se dará cuenta que no es la solución. Toma la Biblia y busca algunos versículos.

Aquí se encuentran dos opciones, hacer participar al público, indicando qué versículos leer con anterioridad o encargarse de la lectura de los textos bíblicos, la reflexión.

Llamada telefónica

10 Minutos y 5 Personajes. Este drama te puede ser muy útil para edificación de los miembros de la iglesia que piensan que el Señor los enviará a otras naciones o a predicar en otros lugares y que nunca hacen nada para merecerlo. Este mimo sirve para estar alerta al llamado del Señor para que lo sirvan porque escrito está: "En lo poco me fuiste fiel, en lo mucho te pondré".

Una señorita está junto al teléfono mientras éste suena; contesta y el que habla es el Señor, que da un aviso que se preparen porque enviará a alguien a las naciones a predicar el evangelio, y le dice que estén alerta de nuevo para su llamada.

La señorita que contestó y recibió el recado del Señor espera recibir la llamada del Señor Jesús, junto al teléfono, para ir a servir a las naciones, mientras tanto, emocionada comienza a preparar sus maletas para su viaje.

Junto a ella se encuentra otra jovencita que está barriendo, un tercero entra en escena, diciendo a la chica que está esperando la llamada, que necesitan ayuda para limpiar el techo del templo, a lo cual ella responde que no puede porque está esperando una llamada muy importante: la llamada del Señor para ir a las naciones. La chica que está barriendo se ofrece para ayudar a limpiar el techo del templo, después de unos minutos regresa para continuar barriendo y la primera chica le pregunta que cómo le fue y ella responde que muy bien, que se trataba de algo muy sencillo.

Después otra persona entra a escena y le dice a la chica que está esperando la llamada del Señor para ir a las naciones que si les puede ayudar a limpiar los baños de la Iglesia, a lo cual la chica le responde que no puede porque está esperando la llamada del Señor para servir en la naciones, la otra chica que estaba barriendo se ofrece para ayudarles a limpiar los baños, después de un rato regresa y la chica que está en el teléfono le pregunta que cómo le fue, y la chica le responde que muy bien, que fue algo sencillo.

Nuevamente entra otra persona y le dice a la chica que está esperando en el teléfono que le ayude a pintar el templo, la cual nuevamente se niega porque espera la llamada del Señor, y la otra chica acepta, regresa y le vuelve a preguntar la otra chica cómo le fue, y esta contesta que muy bien, que fue algo muy rápido y sencillo.

El teléfono vuelve a sonar y la chica responde emocionada, pensando que es para ella de parte de Dios para ir a servir a las naciones, pero se sorprende cuando el Señor le pide que le comunique con la chica que está barriendo, desilusionada le pasa el teléfono y la otra chica gozosa recibe el llamado de ir a servir a las naciones, entonces agarra las maletas que tenía la chica que estuvo esperando todo el rato y se va. La primera chica se queda en escena sorprendida.

Cadenas

8 Minutos y 3 Personajes. Una mujer se halla encandenada al mundo. Sólo el buen pastor podrá librarla.
CADENAS
PERSONAJES

MUJER
HOMBRE
PASTOR

(La MUJER entra, camino a través del escenario, cuando de repente se para. Se revela por medio de pantomima que sus brazos y piernas están atados a la tierra. El HOMBRE entra caminando rápidamente. Rebasa a la MUJER sin verla hasta que ella habla.)

MUJER. Disculpe - oye - ¿Señor? Hola. Estuve pensando que tal vez me podría desatar.

HOMBRE. ¿Cómo que desatar? ¿Desatar de qué?

MUJER. Pues, mira: Estoy amarrada por estas cadenas.

HOMBRE. Bueno, yo no veo ninguna cadena. Pareces una paisana muy normal, viviendo en el gozo del sistema.

MUJER. Pues, no lo soy. Estas cadenas… ¡No puedo hacer nada para librarme! ¡Estoy atada a la tierra aquí, y no puedo mover!

HOMBRE. ¿Y cómo te hiciste presa de estas -- eh -- cadenas?

MUJER. No estoy muy segura. Pero hace un año me casé y fue entonces que creo que comenzó.

HOMBRE. Ah, entiendo: tu marido es un verdadero desgraciado, ¿verdad?

MUJER. No, no es así. Parece que una vez casada, todas las energías van para ganarse la vida y mejorarse.

HOMBRE. ¡Pues, claro! ¿No es eso lo que consiste la vida? Para adelantarse en esta vida; ¡has algo de ti! Si una persona quiere ser próspero, será feliz, ¿no es verdad?

MUJER. No. Mi marido y yo somos prósperos. ¡Mi marido tiene una chamba hermosa, tenemos un hogar hermoso, una iglesia hermosa, una familia hermosa, todo hermoso!

HOMBRE. Entonces, ¿cuál es el problema?

MUJER. Estoy atada a la tierra y no me puedo librar.

HOMBRE. Bueno, eso es imposible. Si una persona está viviendo una vida buena, una vida próspera, entonces debe estar feliz. ¡Debes estar libre!

(Entra el PASTOR, que cruza hacia están los dos.)

HOMBRE. (Refiriéndose al pastor.) ¡Mira! Allí va un perdedor por excelencia. Apuesto que tiene una chamba pésima -- si quiera tiene chamba -- y es obvio por mirarlo que no es próspero en esta vida. Apuesto que nunca se adelantará en esta vida; siempre será un don nadie. Ve. Tienes que mirar por el número UNO. No dejes que nadie te camine encima.
¡Tienes que pararte derecho y pelear por tus derechos! (Comienza a ayuda a la MUJER pararse derecho.) ¡Ahora, mírate bien; ten orgullo de ti mismo, y hazte cuenta que eres la persona más importante del mundo! ¡Sí, así es! ¡Bien derecho! Ahora, ¿cómo te sientes?
(Ella lucha contra las cadenas, y las cadenas le jalan hacia la tierra.)

MUJER. ¡Creo que están más apretadas que nunca!

HOMBRE. Entonces no estás pensando en ti lo suficiente.

MUJER. ¡Pero sí lo estoy haciendo! ¡Créeme, lo estoy haciendo! (Lucha, y entonces dice al PASTOR:) Disculpe -- eh -- Hola. Oye: Tal vez no los puedes ver, pero estoy encadenada a la tierra.

PASTOR. Sí, los veo.

HOMBRE. ¿Cómo que "sí, los veo"?

MUJER. Y no puedo librarme. No sé qué hacer.

PASTOR. Tal vez yo pueda ayudar.

HOMBRE. Oye, ¿quién crees que eres?

PASTOR. Soy el Buen Pastor.

HOMBRE. ¿Qué quieres decir por (imita) "Soy el Buen Pastor"?

PASTOR. El Buen Pastor da su vida por sus amigos.

HOMBRE. ¡Tienes que ser un tipo de loco! Nadie da su vida por sus amigos. ¿De dónde sacaste eso? ¿Dónde recibiste tu educación? ¿Eh? ¿Tienes tu maestría o tu doctorado? ¿Y qué de tu bachiller? ¡Hmph! ¡Apuesto que ni has terminado la prepa!

PASTOR. Nunca fui a la escuela; nunca escribí un libro. Pero si sé que no puedes servir a dos amos. No te puedes dar al dinero y a las cosas del mundo, y servir a Dios al mismo tiempo. O amarás al uno y odiarás al otro, o al contrario.

HOMBRE. ¿Quién crees que eres: ¿¡Dios!?

PASTOR. (A la MUJER.) No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo – los deseo de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos. Pero el que pone sus ojos sobre las cosas de arriba, y no las cosas de este mundo, vivirá eternamente.

HOMBRE. Oye, compañero, ¿quién eres?

PASTOR. Soy el Buen Pastor: si eres tan listo, ¿por qué no te acercas y le quitas las cadenas para librarla?

HOMBRE. Ahora, Señor Macho: si eres tan listo, ¿por qué no te acercas TÚ, y le quitas las cadenas, librándola?

PASTOR. Ya lo he hecho.

(Sale el PASTOR. El HOMBRE le sigue, tratando de tener la última palabra, pero no puede pensar en nada que decir, y por fin se da por vencido.)

MUJER. (A sí misma.) Sí, creo que sí me has librado.

(Libre, sale con una sonrisa en la cara.)

HOMBRE. ¡Oye! ¡Lo hiciste! ¡Te libraste! Ve, te dije que lo podías hacer solita. Solo hay que pensar en Número UNO, y enfocarte en quién eres. Sí, señor, tienes que ser próspero para adelantarte en este mundo; ¡no puedes dejar que nadie te camine encima! Eso es. Sigue cuidando a Número Uno. (Comienza a caminar, pero no puede -- vemos por sus acciones que está encadenado) ¡Oye…OYE! ¡Espera un momento -- Auxilio! ¿Alguien me puede ayudar? ¡Oye! Estoy encadenado a este mundo y no puedo librarme. ¡AUXILIO! (Por fin se resigna a su encadenación, y llama humildemente de escena dentro.) Disculpe -- eh -- disculpe, ¿señor Buen Pastor? ¿Tienes un momento?

(Se congela. Sale de la escena.)

Un corazón nuevo

10/15 Minutos y 4 Personajes. Un hombre y una mujer consiguen ser engañados por Satanás para entregarle su corazón. La mujer se da cuenta que Satanás ha ensuciado su corazón y pide perdón a Dios. Cuando Dios les pide sus corazones sólo el corazón de la mujer estará entero.


UN CORAZÓN NUEVO
Juan Carlos Flores Marker

PERSONAJES

DIOS
HOMBRE
MUJER
SATANÁS


VESTUARIO
Dios – Vestido de blanco
Hombre – Vestido de pantalón negro y camisa blanca
Mujer – Vestido de pantalón negro y camisa blanca
Satanás – Vestido de negro

ATREZZO

2 Globos rojos llenos de agua y un globo blanco

El drama inicia con Dios dando la espalda al público y el hombre y la mujer en posición fetal, a Su espalda.

El narrador lee en voz alta Corintios 5:10, al mismo tiempo que Dios se voltea hacia el hombre y la mujer, y les da vida. Les entrega un globo rojo a cada uno (el globo simboliza al corazón) y Cristo/Dios retrocede un poco pero permanece en el centro del escenario dando la cara al público y los demás actores. El hombre y la mujer actúan desplazándose en el escenario con libertad y disfrutando de la vida, cada uno en un extremo del escenario.

Satanás entra y le dice a la mujer que le preste su corazón; le insiste, pero la mujer no acepta, lo reprende y mira a Cristo/Dios quien le da un gesto de apropio. Satanás llega a donde está el hombre y le pide su corazón, el hombre le dice que no y mira a Cristo/Dios quien le da un gesto de apropio. Satanás insiste y le ofrece una revista o algo que simboliza pornografía (como una revista gigante estilo de "Play boy"). El hombre acepta la revista (y da la espalda para no ver a Cristo/Dios) y mientras esta mirándola, no observa cuando Satanás mancha su corazón con el marcador (el hombre sostiene su corazón en la mano donde no esta la revista.)
Satanás regresa a la mujer y nuevamente pide que le preste su corazón, la mujer al principio no acepta, pero le insiste y le ofrece un espejo (representando vanidad u orgullo.) La mujer acepta el espejo y mientras está mirándose no observa cuando Satanás mancha su corazón con el marcador (la mujer sostiene su corazón en la mano donde no está el espejo.) Unos segundos después, la mujer ve su corazón manchado, mira a Cristo/Dios, se da cuenta de lo que ha hecho, se hinca y muestra su corazón a Cristo/Dios pidiendo perdón. Cristo/Dios se acerca a ella tiernamente (sin enojo) y la perdona dándole un nuevo corazón blanco (representando la salvación). A Satanás no le agrada, pero la mujer ahora queda con la mirada fija en Cristo/Dios (quien regresa al lugar donde estaba.) Después Satanás le ofrece al hombre un billete grande (cree uno grande de cartulina y escribe algo como $1,000,000) y mientras está viendo con asombro el billete, no se da cuenta de que Satanás continúa marcando su corazón.
Satanás le pide que jueguen con su corazón, al principio el hombre no quiere, pero Satanás insiste y empiezan a jugar, aventándose el globo, cada vez a mayor distancia, hasta que Satanás lo toma para sí y lo avienta hacia arriba, cada vez más alto. El hombre se preocupa, hasta que Satanás deja caer el globo y éste se rompe (asegúrate de que el globo está bien lleno.) El hombre quiere reclamarle pero Satanás se va.
En ese momento Dios va hasta el centro del escenario, llama al hombre y a la mujer y les pide sus corazones. El hombre le entrega el pedazo de globo roto, pero Dios - con tristeza pero justicia - no lo acepta y lo rechaza. La mujer le entrega el globo y Dios la recibe y sale junto con ella del escenario, a la vez que el narrador lee lo siguiente: -Porque la paga del pecado es muerte... pero... Todo el que confíe en Él no será jamás defraudado... porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo- (porciones de Romanos 6:23 junto con Romanos 10:11 y 13)

Corazón roto

10/15 Minutos y 6 Personajes. Una joven entrega su corazón a su novio, amigos, etc. y todos le decepcionan. No tiene confianza para entregárselo a nadie más por el dolor causado. Jesús le explica cuánto la ama y se lo entrega a él.
CORAZÓN ROTO
PERSONAJES

JOVEN PROTAGONISTA
AMIGO/NOVIO/EX−NOVIO
JOVEN 2
AMIGO 1
AMIGO 2
JESÚS


Entra una joven y se pone en medio del escenario. Toma su propio corazón en las manos, sacándolo de su cuerpo con mucho cuidado. Se ve que tiene vida por las caricias y movimientos de las manos (simula con el movimiento de sus manos que el corazón está latiendo). Entra un joven, y ve a la muchacha con su corazón en las manos. Él trata de conquistarla así, poco a poco, ganando su confianza. Por fin confía totalmente en él, y andan felices como novios un tiempo. Durante este tiempo la muchacha le da su corazón al joven.
Entra otra chica. Da unas dos vueltas alrededor de la pareja feliz. Después de un poco de tiempo el joven sigue a la nueva chica tirando el corazón de la primera sobre su hombro. La muchacha se pone muy triste. Recoge su corazón roto del piso y trata de componerlo. Después de un rato el corazón empieza a tener un poco de vida.
Entran dos jóvenes muy sociables. Ven a la muchacha y empiezan a hablar con ella. Parece que los tres pueden desarrollar una amistad bastante estrecha, con mucha confianza. Ellos ven su corazón. Ella es muy miedosa después de su primera experiencia, pero luego les da a ellos su corazón. Por un minuto lo tratan como un gran tesoro, pero después juegan con su corazón como con una pelota entre los dos, con ella en medio (la muchacha empieza a mostrarse triste y confundida). Se cae el corazón y ellos se salen disculpándose y riéndose disimuladamente. La muchacha recoge su corazón del suelo, hecho pedazos. Se pone más triste. Tiene su corazón en las manos, y se ve que el corazón ya casi está muerto.
Entra Jesús, la ve tan triste y la abraza y trata de calmarla. También quiere su corazón, pero ella ya tiene bastante desconfianza. Él le explica con los brazos extendidos que él murió por ella; le ama y le hace entender que nunca la va a dejar. Por fin, ella le da a él su corazón, que en sus manos está realmente seguro. Los dos se abrazan, y ella tiene una expresión de alegría y mucha confianza.

La Jaula

10 Minutos y 3 - 7 Personajes de mímica. Unos jóvenes se encuentran atrapados en una jaula imaginaria y descubren una Biblia que encierra una llave oculta que los libera de su esclavitud.



LA JAULA



Todos los jóvenes empiezan agachados dentro de una jaula invisible. Se ve que sufren y tienen dolor, atrapados, con movimientos lentos… Una Biblia es puesta apenas al alcance de un joven. Extendiendo su brazo la toma y la mete dentro de la jaula. La abre y descubre una llave. Con las manos muestra claramente que tiene la llave en la mano, y con la Biblia y la llave abre la puerta de la jaula y se escapa, dejando a los demás adentro.
El tono de la música cambia cuando sale, y se ve el gozo y el alivio del joven ya fuera de la jaula. Brinca y sonríe disfrutando su libertad. Después de un rato, se acuerda de sus compañeros que todavía están atrapados, encerrados en la tristeza y la miseria. Con la misma Biblia que tiene en sus manos se acerca a la jaula, y les da la Biblia a los prisioneros. Ellos también la abren, sacan la llave, y salen de su esclavitud.
Todos se ponen a regocijar y disfrutar las maravillas y la gloria de la vida. Se salen del escenario.
Requiere algo de explicación: Encontramos en la Biblia el mensaje que nos da libertad.

La historia de Harlen

7 Minutos y 4 Personajes. Un joven esconde detrás de una máscara la realidad de su interior: vacío y tristeza para mostrar al mundo que en apariencia él está bien.


LA HISTORIA DE HARLEN




PERSONAJES


HARLEN. Va vestido con pantalón blanco y polera de manga corta y guantes blancos.
NOVIA. Vestimenta llamativa, juvenil y lleva una flor en la mano
JUAN SONRISA. Ropa colorida y alegre, puede llevar un sombrero o gorro, y maquillado con una gran sonrisa.
ALFONSO. Puede llevar una túnica, gafas y entra con unos cuadernos.

UTILERÍA
Máscara con una gran sonrisa, que la utilizará cuando entran los personajes, luego se la quita.
Biblia. Que se utilizará al final.

GUIÓN
(Voz en Off. Entra Harlen caminando con aspecto de cansado, cargando una mochila y con cara maquillada, triste. Se usa durante toda la obra una música suave y como triste, que puede ser de Guitarra o teclado y que se hace más rápida cuando él va en busca de la máscara.)
VOZ EN OFF. ¡Hola Harlen! ¿Cómo estás? Amigo de mi vida, ¡el increíble Harlen! ¿Qué te pasa? ¿De nuevo con esos estados de ánimo? ¿De vuelta con el bajón? ¡Harlen, no es posible que caigas en estos estados depresivos tan frecuentes! ¡Tú que eres quien alegra fiestas, el que siempre tiene la última palabra, el más destacado! ¿Cómo es posible que sientas esa depresión, esa angustia? ¡Mira! Si te vieran tus amigos, ¿qué dirían? No te preocupes Harlen, no viene nadie.
Harlen, ¿por qué no tratas de pensar en algo que te anime? ¿Qué te parece si vamos a bailar? Sí, Harlen, tú que eres el mejor, que cuando estás en la pista todo el mundo te mira. ¡Claro, Harlen, si eres el mejor...! Harlen, Harlen, levanta ese ánimo, ¡vamos!
¡Harlen, Harlen, siento pasos! ¡No pueden verte así! ¡Pronto, la mascara! Es tu amigo “Juan Sonrisa” el rey de los chistes. Saluda Harlen. ¡Hola! ¿Qué tal?... Bien, muy bien, lo mismo. Parece que Juan Sonrisa quiere contarte un chiste, escúchalo. Pero si ese chiste es el mismo de la otra vez. Pero bueno, Harlen, ríete igual, ríete igual. Mira cómo se ríe el muy tonto... Harlen, ahora es tu turno. ¡Hazle una de las tuyas! ¡A ver, que mire hacia allá! Hazle una de las tuyas... ¡A la una, a las dos y a las tres! ¡Ja, Ja, ja! Lo mataste con esa. ¡Eres increíble, Harlen! Chau, Chau, Adiós.
Harlen, Harlen, ¿y ahora?, ¿qué sucede? No puedes estar solo, de vuelta la angustia, de nuevo la depresión, de vuelta esos estados de ánimo. Harlen, Harlen, yo sé que quieres tener una sonrisa para tu corazón. Harlen, Harlen, siempre tan idealista... Harlen, se me ocurre una idea: Algo que te va a animar: ¿Qué te parece si vamos al cine? Vamos a ver... (mencionar una película). ¡Claro! Si esa película la viste como tres veces... Anímate hombre, ¿cómo puedes seguir así? ¡Harlen, Harlen! ¡Siento pasos! ¡Pronto, la máscara! No pueden verte así... Es tu novia y ella tiene un concepto muy elevado de ti. ¡Y ahora veremos a Harlen “El rompecorazones”! Mira, Harlen, ahí tiene la muy tontita, está loca por ti. Para ella eres más que... Osvaldo Laport o Gerardo Romano. Eres más que su galán de telenovelas. ¡Harlen, Harlen, eres increíble! Harlen, ¿por qué no la invitas a dar un paseo? Demuéstrale tus conocimientos culturales. Aquí estamos... (Muestra lugares. Hace alarde de sus conocimientos) Mira cómo quedó anonadada con tus conocimientos. Harlen, tú dominas varios idiomas. Dile que la amas en inglés. “I love you”. Ahora en francés: “J’aime, bon amour”. Ahora en chino: pe-cho-cha. Harlen, Harlen, la tenés enloquecida.
Harlen, mira quién viene ahí, Alfonso, tu compañero de estudios. De seguro que viene con algún problema que no puede resolver. (Entonces le pregunta a Harlen.) Es tu oportunidad de lucirte ante tu novia. A ver, a ver... eso es un boleto para Harlen (Ecuación) E=m.c2 ¡Mira, se fue contento como perro con dos colas! Harlen, mira cómo se quedó tu novia, orgullosa, eres el mejor, Harlen. ¡Harlen, ya es tarde! Es hora de que tu novia regrese. No, no, Harlen, ni un rato más, demuéstrale quién lleva los pantalones. Harlen, Harlen, tú eres un romántico, chau, chau, (tira un beso).
Harlen tu novia se ha ido, y tú de vuelta con esa angustia y esa depresión. ¿Por qué no tomas algunas píldoras de las que te recetó aquel psiquiatra? Sí, aquel que estaba medio loquito. Sí, ya sé que te tomaste como cinco frascos y sigues igual, nada ha cambiado... Yo sé que necesitas una sonrisa para tu corazón. Tú no eres el único, Harlen. ¿Si supieras las cosas que hace la gente para sentirse feliz? ¡Harlen, Harlen! ¡Siento pasos! ¡Pronto, la máscara! No pueden verte así. Es tu amigo Juan Sonrisas, no puede verte así, Harlen. ¡Hola! ¿Qué tal? ¡Lo mismo de siempre! No, Harlen, no te quites la máscara, viene Alfonso. ¡Hola! ¿Qué tal? Bien, bien, chau, chau. ¡Hasta luego! ¡Harlen, Harlen! ¡No te quites la máscara, viene tu novia! ¡Harlen, es Juan Sonrisas, es Alfonso, es tu novia!
¡Harlen, Harlen! ¿Ya no aguantas más esa máscara? Pero Harlen, tienes que entender que no eres el único que tiene máscara. Todo el mundo tiene la suya. Si no, mira a tu alrededor... Cada uno con sus propias máscaras: ellos no te pueden ayudar; si no, pídeles a ellos una sonrisa. Están buscando lo mismo que tú. ¡Harlen, Harlen! ¡El idealista empedernido! Harlen, tienes que asumir que así es la vida. Tienes que tomar tu carga, cada uno tiene la suya propia (agarra la mochila y empieza a caminar como al principio).

Aquí se puede terminar con un mensaje aplicado a las máscaras y una invitación a aceptar la gracia de Jesucristo.

El hambre

10 Minutos y 7 Personajes. Un joven tiene mucha hambre e intenta saciarla con diferentes actividades. Estará insatisfecho con todo lo que se le ofrece pero al final la saciará con la palabra de Dios.


EL HAMBRE


PERSONAJES

JOVEN CON HAMBRE
JOVEN DEL DEPORTE
JOVEN CON DROGA
JOVEN CON DINERO
JOVEN DE LA BRUJERÍA
JOVEN CON ALCOHOL
JOVEN DE LA BIBLIA

Un joven con hambre anda por el escenario frotando su estómago, haciendo caras que indican claramente que tiene hambre. Entra el joven del deporte jugando básquetbol o cualquier otro deporte, y llama la atención del joven con hambre, y éste olvida por un rato su hambre por jugar un poco de básquet. Se le ve más animado. Después el joven deportista se va y el joven vuelve a tener hambre, mucha hambre, y camina como 1/2 min. Así se repite con el joven (o la joven) de la droga, del dinero, de la brujería (con su bola de cristal), del alcohol. Cada uno de éstas pretende demostrarle al hambriento que esa es la solución a su problema. El joven con hambre se distrae un rato pensando que eso calmará su hambre. Después de que se va su nuevo amigo, el hambre regresa con fuerza.
Entra el joven con una Biblia, y muestra la Biblia al otro joven, indicando sin palabras que la Biblia puede satisfacer su hambre, su gran necesidad. El joven con hambre rechaza la Biblia después de haber sido engañado por todas las cosas del mundo. Por fin el joven con hambre escucha. El sketch termina con el joven con la Biblia leyendo Juan 6:35 en voz alta. Los dos oran juntos.