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2012 - España
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Si no lo hago yo, ¿quién lo hará?

13 Minutos y 13 Personajes. Una joven testifica en su escuela a través de un ejercicio de clase. A la vuelta a casa, se cuestiona sobre esa justicia en la que cree...


SI NO LO HAGO YO, ¿QUIÉN LO HARÁ?

PERSONAJES

PROFESOR
GAMALIEL
LAURA
JONATÁN
CARLOTA
SAMUEL
SONIA
CARLOS
GILDA
NATANAEL
CAROLINA
NARRADOR
VOZ DE JESÚS


ESCENA 1

(En un salón de clases.)

PROFESOR. Buenos días jóvenes, vamos a pasar lista rapidito (pasa lista)… Espero que ya estén todos preparados para comenzar a escribir sus ensayos, pero antes quisiera que trajéramos a clases sus distintos temas y tesis. Comencemos por este lado (izquierdo) Gamaliel, ¿cuál es tu tema, tesis y por qué lo escogiste?

GAMALIEL. El aborto, mi tesis es; “Nadie tiene derecho a quitarle la vida a un niño” Escogí este tema porque creo que es algo que sucede mucho y se debe evitar.

PROFESOR. Muy bien, seguimos con Laura; ¿Cuál es tu tema, tesis y por qué lo escogiste?

LAURA. La Música, “La música es el mejor método de comunicar los sentimientos”, escogí este tema porque la música es lo más que me gusta.

PROFESOR. ¿Jonatán?

JONATÁN. La desobediencia Civil, “La desobediencia civil, método que no funciona”, escogí este tema porque es fácil, como todo el mundo lo tiene quemao…

PROFESOR. Ok, seguimos. ¿Carlota?

CARLOTA. El maltrato de menores, “¿Por qué maltratas a una criatura indefensa?” Escogí este tema porque es algo que afecta a nuestra sociedad día a día.

PROFESOR. ¿Samuel?

SAMUEL. El Alcoholismo en la adolescencia, “La mayor causa de muertes de jóvenes en la carretera se debe al alcoholismo”, porque es cierto.

PROFESOR. ¿Sonia?

SONIA. Los valores morales en nuestra sociedad, tesis; “Estamos perdiendo nuestra esencia” pienso que este tema es de importancia ya que estamos perdiendo nuestros valores morales.

PROFESOR. ¿Carlos?

CARLOS. La tecnología, “La tecnología, ¿Nos une o nos separa?” La tecnología esta avanzando con el transcurrir de los días y nos ponemos a pensar: ¿Hasta dónde llegaremos?

PROFESOR. ¿Gilda?

GILDA. La Infidelidad, “¿La infidelidad es arte o depravación?” Escogí este tema porque hoy día se está viendo mucho esto, como ver televisión, esto es una depravación a la moral.

PROFESOR. ¿Y tú, Natanael?

NATANAEL. Todavía no he decidido cuál será.

PROFESOR. Bueno, ve pensando porque ya lo necesitas tener. Y por último Carolina, luego que ella nos diga el suyo, discutiremos un poco sobre los temas que han presentado para que los ayude un poco más a desarrollar sus temas. ¿Carolina?

CAROLINA. La Justicia Divina, “¿Es Justo Dios?” Sí es justo.

LAURA. ¡Claro que no!

PROFESOR. ¡Disculpa! Permítele terminar… ¿Por qué escogiste ese tema?

CAROLINA. Porque muchas personas no se han dado cuenta aún de lo grande que es su justicia, sólo saben juzgar a Dios.

JONATÁN. Tú también estás juzgando, pero a nosotros.

CAROLINA. Yo no estoy juzgando, sólo digo que hay personas que aún no se han dado cuenta.

SONIA. Eso es cierto.

GAMALIEL. Yo no creo que sea justo. Dime, ¿por qué sufren tantos niños?

CARLOS. Nosotros no podemos juzgar a Dios, Él sabe todas las cosas y Él tiene un propósito para cada cosa.

CAROLINA. Su justicia es grande, sólo hay que permitirle que actúe.

SAMUEL. No todo el mundo piensa así, por ejemplo yo...

CARLOTA. Dejen el tema ya, mejor hablen de eso en la iglesia.

CAROLINA. Es que ese es.... (Interrumpe el Profesor.)

PROFESOR. ¡Ya! Ya se nos fue el tiempo, vamos a dejar los conflictos, cada uno tiene derecho a expresarse sin ofender a los demás. Cada uno en su hogar vaya escribiendo sus ideas con respecto a todos los temas hablados en clase y los discutiremos el lunes. Que tengan un buen fin de semana.

(Salen todos del salón y se cierra el telón.)


ESCENA 2

(Llega Carolina a su casa.)

CAROLINA. ¡Mami, Papi! (Suelta el bulto en el mueble con coraje.) Aquí no hay nadie… (Suspira y se sienta.) ¡Señor! ¿Por qué me pasa esto, si yo lo que hago lo hago por servirte? Yo sé que no debo hacerte este tipo de preguntas, pero tú eres mi mejor amigo ¿no? y los mejores amigos se tienen confianza. ¿Cómo, si tú eres un Dios de amor, puedes permitir que tanta gente día a día no pare de sufrir? ¿Y cómo es que aún hay tantos que no saben de tu amor? ¡Dime!

NARRADOR. Un voz le responde en su interior.

(Esta voz se escucha para que todos lo puedan oír)

VOZ DE JESÚS. Ve y llévame afuera, hay tantos que se pierden y que podemos salvar, ve y llévame afuera, hay tantas ovejas descarriadas que podemos rescatar.

CAROLINA. Yo no puedo, ¿quién soy yo para hacer eso?

VOZ DE JESÚS. No mires tu debilidad, te doy mi autoridad, sólo llévame afuera y di al cansado y al perdido que Yo Seré su hogar.

CAROLINA. ¡Señor! Día a día, noche a noche, intentaré serte fiel y cumplir con tu llamado.

VOZ DE JESÚS. Recuerda que cuando sientas que no puedes continuar, sentirás mi mano y te daré fuerzas para andar… Te amo.

CAROLINA. Gracias, Señor, por escogerme, yo también te amo.

(Carolina se queda pensativa por varios minutos y coge el teléfono y comienza a llamar a sus amigos para reunirse en su casa. Llegan sus amigos Carlos, Sonia y Gilda.)

CAROLINA. Estuve hablando con mi mejor amigo, Jesucristo, y le hice preguntas.

(Les dice las preguntas y lo que Él le contestó.)

SONIA. Entonces, ¿qué podemos hacer?

GILDA. Sólo somos cuatro, porque Nacho no viene; tú sabes cómo es él y prefiere quedarse con sus amigos de allá antes de “hacer el ridículo”, como él dice.

CARLOS. No importa cuantos seamos, lo que importa es cuánto hagamos.

CAROLINA. Eso es cierto, además tenemos su compañía pero tenemos que empezar ya y debemos de empezar por nuestros compañeros. Vamos a invitarlos para acá, ustedes saben que la semana que viene es la competencia en “A toda Maquina”, pues los llamamos para practicar, practicamos y luego les hablamos, ¿qué creen?

CARLOS. Perfecto.

NARRADOR. Llamaron a sus compañeros y éstos llegaron. Luego de una práctica se sentaron a descansar… mientras, los jóvenes les hablaban de las maravillas que había hecho Dios en sus vidas y que en ellos también las podría hacer.

CARLOTA. Esta noche me he dado cuenta de lo equivocada que he estado.

JONATÁN. Yo también, he estado juzgando al ser más maravilloso.

LAURA. Ya veo que era yo la que no veía su justicia.

GAMALIEL. Y los niños son suyos.

NATANAEL. Yo me he dado cuenta que he estado algo alejado de Él.

CAROLINA. Me siento feliz de saber que se han dado cuenta de lo grande que es mi Señor, y lo importante es que lo aceptaron, ahora sólo tienen que servirle de corazón y seguirle. Ustedes ven ese montón de personas que están ahí al frente (señalando para la Iglesia), vamos a hablarles de Cristo, quizá ellos estén como estábamos nosotros antes de conocerle...
(Todo se dirigen al público y comienzan a decirles palabras de aliento. Luego regresan al frente.)

NARRADOR. Hablémosle a nuestro prójimo de Cristo, llevemos su palabra como Él nos ha dicho; “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura” Marcos 16:15

(Se cierra el telón.)

Tú eres ese hombre

15 Minutos y 10 Personajes. Basado en la historia que narra el momento en que Natán amonesta a David, luego de que éste pecara con Betsabé. Dios nos conoce y sabe todo lo que hemos hecho, aun nuestros pecados ocultos.


TÚ ERES ESE HOMBRE
Luís Enrique Torres

Pasaje bíblico: 2ª Samuel 11, 121-25, Salmo 51.

Objetivos:
a) Comprender que Dios conoce nuestros caminos.
b) Reconocer y confesar nuestros pecados ocultos.
c) Al finalizar la obra los espectadores deben tener la convicción de su necesidad de arrepentimiento y de confesión de sus pecados y faltas.


PERSONAJES

NARRADOR
DAVID
NATÁN
GUARDIA
HOMBRE POBRE
ESPOSA
HIJO
HOMBRE RICO
SIRVIENTE
VISITANTE

Nota: Esta obra puede usarse también para títeres.


ESCENA 1

Esta escena se desarrolla en el salón del trono del palacio de David, en el se encuentra el trono en donde se encuentra sentado David, vestido de ropas reales y una corona de oro en su cabeza. David se encuentra pensativo, parece que algo le preocupa.

NARRADOR. Muchas veces pensamos que nuestros actos quedan ocultos, pero ante Dios no podemos esconder nada, porque él escudriña y conoce los más profundo de nuestro ser, porque como alguien dijo ante Dios somos libros abiertos, cartas leídas.
Esto es lo que descubrió David, rey de Israel, quien pecó quebrantado la ley de Dios; y trató de ocultar lo que había hecho, pero Dios que todo lo sabe envió a su profeta, Natán para que exhortará a David y lo moviera al arrepentimiento –porque a pesar de su pecado Dios amaba a David-

GUARDIA. ¡Su majestad!

DAVID. Si ¿Qué sucede?

GUARDIA. Afuera hay alguien que quiere verlo.

DAVID. ¿Tiene audiencia para hoy?

GUARDIA. No.

DAVID. Entonces decidle que saque turno y que venga otro día, que sin audiencia no lo puedo recibir.

GUARDIA. Pero esta persona dice que tiene algo muy importante que decirle.

DAVID. ¿Y quién es esta persona si se puede saber?

GUARDIA. El profeta Natán,

DAVID. ¿Natán? Pero hombre porque no empezó por ahí, hágalo pasar rápido.

(El guarda sale rápidamente, y cuando regresa lo hace con Natán.)

GUARDIA. su majestad, aquí está el profeta Natán.

DAVID. Está bien, puedes irte.

(El guardia sale, y quedan David y Natán.)

DAVID. Natán, ¿cómo estás? Perdona que te hice esperar, lo que pasa que el guardia no me dijo que eras vos, es que es nuevo y todavía no esta acostumbrado a los asuntos del palacio.

NATÁN. No se preocupe su majestad, que no hay problema.

DAVID. De seguro que viajaste mucho para venir hasta el palacio ¿quieres tomar algo?

NATÁN. No, está bien.

DAVID. Bueno, que es lo tan importante que me querías decir.

NATÁN. Su majestad, tengo que contarle algo que ha pasado en el pueblo, entre dos hombre, es terrible, es algo muy serio.

DAVID. Bien te escucho...


ESCENA 2

En esta escena los personajes son mudos, ya que ellos representan lo que el narrador va diciendo, estos pueden ser mimos.

NARRADOR. Un hombre muy pobre tenía una ovejita, a quien había criado desde muy pequeña, ella había crecido junto a él y su familia, hasta tal punto que era como parte de su familia.
Tanto que la ovejita dormía con ellos, jugaba con sus hijos, iba a donde ellos iban, todos eran muy felices juntos, porque a pesar de toda su pobreza ellos tenían la riqueza del amor que tenían mutuamente.


ESCENA 3

(El hombre rico se encuentra sentado en un gran escritorio con muchos libros y carpetas, demás de cajas con monedas, él se encuentra leyendo un libro y sacando cuentas.)

NARRADOR. Pero cerca de allí, en una gran mansión vivía un hombre muy rico, más también muy egoísta y avaro, con un corazón muy duro, que no conocía lo que era la misericordia.
Este hombre sólo pensaba en cómo tener más dinero, poder y riqueza, solamente quería hacerse más rico, y para ello no le importaba hacer lo que fuera.
El vivía en su enorme casa rodeado por sus sirvientes –más bien esclavos, porque a todos los había comprado al menor precio y no les pagaba nada, y apenas les daba el alimento- pero sin tener familia ni amigos; además no dejaba que nadie entrara en su casa porque era muy desconfiado y miraba de reojo a todo el mundo, en especial a los pobres, pero había alguien a quien él aborrecía más que a todos, y éste era su vecino pobre y su familia.
De más está decir que no ayudaba a nadie, más que a sí mismo.

HOMBRE RICO. Veamos, dos me llevo el tres, y así me da cuatro, más un interés del 20% por sobre las ganancias. Pero a ver, tengo que proteger mis inversiones, así que voy aumentar el valor del alquiler de la porción de campo que tengo alquilada desde ahora, y por eso mañana le voy a cobrar con un sobrecargo del 50% porque ya se atrasó. ¡Qué bien que van mis negocios! A este ritmo para fin de año voy a ser dos veces más rico de lo que era al empezar. ¡Cómo me gusta cuando todo sale como está planeado! Excelente.

Cierto día este hombre recibió la visita sorpresa de un viejo conocido de lejanas tierras, aunque trató por todos los medio posibles de que se fuera, que la casa era un desastre, que muchos de sus sirvientes tenían vacaciones, que no había podido comprar nada, excusas, excusas y más excusas; y para pesar del dueño de la casa, éste estaba dispuesto a quedarse, no tenía otra alternativa que prepararle la cena.

(En ese momento se escucha que alguien llama a la puerta.)

HOMBRE RICO. Pero ¿quién podrá ser a esta hora yo no espero a nadie? Es más, nunca viene nadie.

(En ese momento entra uno de los sirvientes.)

SIRVIENTE. Señor, perdóneme que lo moleste, pero alguien que dice que lo conoce lo busca.

HOMBRE RICO. ¿Qué, eso no puede ser? ¿Te dijo qué quería? ¿Quién era?

SIRVIENTE. Ese hombre me dijo que venía de lejanas tierras y me dio esta tarjeta para usted.

HOMBRE RICO. A ver, le dijo la lombriz al topo y al murciélago, leamos...

(El hombre rico toma la tarjeta y la lee.)

HOMBRE RICO. Este tipo era compañero mío de la facultad de economía, encima se le ocurrió pasar hoy por acá, ¡qué pesado! Seguro que se va a querer quedar a cenar.

SIRVIENTE. ¿Qué hago señor, lo hago pasar?

HOMBRE RICO. Y otra no me queda, que pase, que algo se me va a ocurrir para sacármelo de encima.

(El sirviente sale, y cuando regresa lo hace en compañía del visitante.)

VISITANTE. ¿Qué haces? ¡Tanto tiempo sin verte! No sabes el gusto que me da visitarte.

HOMBRE RICO. (Sin mucho animo) No te imagines el gusto que me causa a mí recibirte en mi casa. Pero como se hace tarde, no te entretengo más, mucho gusto en volver a verte, y ya puedes seguir tu camino, no sea que no llegues hacia donde vas

VISITANTE. Pero si no tengo apuro, vine para quedarme esta noche.

HOMBRE RICO. Pero eso va a ser imposible, no porque yo no quiera tenerte en mi casa, lo que pasa es que tengo a muchos sirvientes de vacaciones y a otros los tengo con parte médico, la casa está hecha un desastre...

VISITANTE. Pero eso no es problema, yo me arreglo con lo que haya.

HOMBRE RICO. Parece que este tipo no entiende una indirecta cuando se la dicen, ¿no es cierto?

VISITANTE. Además, yo quiero probar una de tus ovejas, que según dicen son las mejores carnes de la región.

HOMBRE RICO. ¿Probar una de mis ovejas? (Se agarra el pecho como si le fuera a dar un infarto) Esteee… Bueno, yo, este… ¿Qué hago? Quiere probar una de mis ovejas, yo no puedo matar una de mis ovejas porque a un Juan de los Palotes cualquiera se le antoja venir a visitarme de improviso… ¡Vamos, cabeza, piensa en algo! Necesito salir de esto… ¡Ya sé! No te preocupes que esta noche vas probas una de mis ovejas.

(El hombre rico palmea sus manos y entra su sirviente.)

SIRVIENTE. ¿Usted mandó llamar, señor?

HOMBRE RICO. Sí, tengo algo que decirte.

(El hombre rico lleva a su sirviente aparte y le dice algo al oído, el sirviente luego de oír a su señor sale, mientras el hombre rico se dirige al visitante y salen por el otro lado.)

NARRADOR. El asunto es que esa noche hubo una gran fiesta en la casa del rico, ya que preparó una gran cena y su plato principal fue asado de cordero.


ESCENA 4

NARRADOR. Al siguiente día el hombre pobre empezó a llamar a si ovejita porque era hora de desayunar, y ella siempre lo hacia con ellos; pero sorpresivamente ésta no aparecía ni respondía al llamado.
La familia toda empezó a buscarla por toda la casa y sus alrededores, pero nada.
Cada vez estaban más preocupados porque sabían que nunca se había alejado de la casa y se podía haber perdido o ser presa de alguna fiera. Y así pasó todo el día y llegó la noche, y todos supieron que la ovejita se había ido para siempre y no la volvería a ver. Los niños lloraban porque su amiga se había marchado, todos estaban muy tristes.

Creo que todos imaginan lo que pasó, el hombre rico para no matar una de sus ovejas mandó a su sirviente a que robara la oveja del hombre pobre y la matará para preparar con ella la cena a su visitante.
Así fue como este hombre actuó sin misericordia.


ESCENA 5

(Cuando Natán concluyó su relato se podía ver a David consternado y muy enojado, estaba furioso.)

DAVID. (Enojado e indignado.) ¡Esto no puede ser! Nadie puede ser tan malo como para hacer algo semejante, este hombre no podía quedar impune, no podía quedar sin castigo debía aprender a mostrar misericordia.

NATÁN. ¿Te enoja lo que hizo este hombre?

DAVID. Claro que me enoja, debe ser castigado como dije antes, hiciste muy bien en decírmelo.

NATÁN. ¿Y cuál sería el castigo que le pondrías?

DAVID. Este hombre es digno de muerte, y debe pagar cuatro veces por la oveja que robó ¿Qué clase de hombre puede hacer algo así, me quieres decir, quién es este hombre?

NATÁN. “¡TÚ ERES ESE HOMBRE!”...

DAVID. ¿Qué yo soy ese hombre? ¿Qué quieres decir Natán?

NATÁN. Quiero decir exactamente eso, que tú eres ese hombre, porque de la misma manera que ese hombre rico pecó contra el pobre robándole su oveja sin que nadie lo supiera y lo ocultó, tú también has quebrantado la ley de Dios, y has tratado de ocultar tu pecado y no confesarlo, y al hacerlo has dañado a tu prójimo. Esto es lo que en estos días no te ha dejado tranquilo.

DAVID. Pero ¿cómo lo sabes?

NATÁN. Porque Dios me lo ha dicho y me ha mandado a hablar contigo para exhortarte y amonestarte al arrepentimiento. Por eso te digo que debes reconocer y arrepentirte de tu pecado para que Dios te perdone.

DAVID. Es cierto yo he pecado y traté de ocultarlo, yo soy ese hombre, porque con mi pecado dañé a otros, y me quise esconder de Dios, pero esto ha estado en mi y no tengo paz ni gozo, sino que por esto mi alma se seca y no tengo paz, por eso yo ahora te pido, Dios, que me perdones, porque me arrepiento de todo corazón por lo que he hecho...

“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud e tus piedades borra mis rebeliones.
Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado...
Crea en mí, ¡oh Dios!, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
No me eches de delante de ti,
Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente”...

NARRADOR. Recuerda que cuando quebrantes la ley de Dios y trates de ocultarlo, sus ojos te están mirando y te dice: “TÚ ERES ESE HOMBRE”, por eso hoy arrepiéntete, vuélvete a él, confiesa tu pecado y él te perdonará y te redimirá, te dará paz y restaurará tu vida, porque te ama y quiere lo mejor para tu vida.