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2012 - España
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Heme aquí


10 Minutos y 5 Personajes. Marta espera el llamado de Dios para servir pero en esa espera desatiende otras necesidades que surgen a su alrededor en la iglesia. María atiende esas necesidades y al final es ella la que recibe el llamado.


HEME AQUÍ

PERSONAJES

MARTA
MARÍA
LÍDER DE ALABANZA
ENCARGADA DEL CUNERO
ENCARGADA DE LIMPIEZA

(El drama se desarrolla en la oficina de la iglesia, donde Marta, la actriz principal, se encuentra hablando con María y cerca del teléfono.)

MARTA. María, María, el Señor me ha hablado y me dijo que estuviera preparada porque Él me va a usar y me va a llevar a las naciones, dijo que siempre estuviera lista para cuando él me llamara. Aleluya, qué bendición. Estoy tan emocionada de lo que Dios me dijo, por eso no me muevo de este lugar, ni me voy a distraer porque si no me llama y yo no voy a estar listar, ¿qué me faltará? Biblia, lentes para el sol, cámara fotográfica, creo que ya tengo todo. (Marta se ve muy afanada, vestida como turista y con su equipaje a su lado.)

MARÍA. (Muy tranquila y contenta por su amiga.) ¡Ay, Marta! Gloria a Dios, espero que te vaya muy bien, voy a estar orando por ti, felicidades.

(De repente aparece el líder de alabanza.)

LÍDER DE ALABANZA. Marta, marta, qué bueno que te encuentro, fíjate que tenemos una actividad de evangelismo y tenemos que cargar las bocinas y no tenemos suficiente apoyo, ¿nos podrías ayudar?

MARTA. Pero este... mira, la verdad tú sabes que puedes contar conmigo para cuando sea, pero la verdad en esta ocasión no puedo, pues estoy esperando una llamada muy importante del Señor y no quisiera quedarle mal, así que por favor para la próxima puedes contar conmigo, ¿sí?

LÍDER DE ALABANZA. Claro, te comprendo entonces... ¡María! Nos puedes ayudar.

MARÍA. Claro, es un placer. Marta, en un momento regreso. (Sale María con el líder.)

(Después de un momento llega María donde está Marta.)

MARTA. ¿Cómo te fue, María?

MARÍA. Muy bien, fue muy fácil. No pesaban mucho las bocinas.

MARÍA. ¿Y a ti, Marta?

MARTA. Pues aquí al pendiente de la llamada del Señor, tú sabes que en estas cosas no hay que descuidar nada pero ya es hora de que me llame el Señor, estoy tan feliz.

(En ese momento llega la encargada del cunero de la iglesia.)

ENCARGADA DEL CUNERO. Marta, qué bueno que te encuentro. Fíjate que los hermanos que se fueron a la campaña de evangelismo dejaron a sus bebés y tenemos muchos y no hay suficiente apoyo, ¿crees que nos puedes ayudar unos minutos?

MARTA. ¡Ay, hermana, por supuesto que sí! Ya sabe que me encantaría hacerlo solo que ahora estoy esperando una llamada del Señor, ¿verdad María? Y la verdad no quisiera fallarle al Señor.

ENCARGADA DEL CUNERO. Claro, te comprendo. ¡Ah, María! ¿Nos podrías ayudar?

MARÍA. Claro, hermana. (Salen.)

(Pasa un momento y regresa María Junto a Marta.)

MARTA. ¿Cómo te fue, María?

MARÍA. Muy bien, fue muy fácil, sólo cambié pañales y dormí a los niños.

MARÍA. ¿Y a ti, Marta?

MARTA. Pues aquí, al pendiente de la llamada del Señor, ya se me hizo raro que no hable, tal vez está un poco ocupado con otros misioneros en China o África pero aquí sigo fiel a su llamado.

(En ese momento se acerca el encargado de limpieza.)

ENCARGADO DE LIMPIEZA. ¡Hola, Marta! Fíjate que ya se fueron los hermanos y dejaron el templo muy sucio y no hay quien me ayude por ser ya muy tarde y mañana es domingo, ¿crees que me puedes ayudar?

MARTA. Hermano, la verdad no puedo porque en estoa momentos me va a hablar el Señor porque me quiere usar y no voy a perder la oportunidad, así que mire aquí está María y ella no le va a decir que no.

ENCARGADO DE LIMPIEZA. ¿Es verdad María que me vas a ayudar?

MARÍA. Claro, hermano, no hay problema. (Salen.)

MARTA. ¿Cómo te fue, María?

MARÍA. Muy bien, fue muy fácil. Sólo lavé pisos, acomodé sillas y hasta le compartí del Señor a una persona que se acercó.

MARÍA. ¿Y a ti, Marta?

MARTA. Yo fiel y aun muy dispuesta a servir al Señor pero creo que se le olvidó la llamada, espero que algún ángel le recuerde porque ya esperé demasiado. (Marta se ve molesta o impaciente.)

(En ese momento suena el teléfono y Marta contesta emocionada y muy rápido.)

MARTA. ¡Señor, qué bueno que hablaste! ¡No sabes cuánto te extrañé! Aquí he estado esperando en vela, mira ya estoy lista. Creo que también estoy preparada como me dijiste y además muy dispuesta a ser usada por ti, mi Señor. También quiero que sepas que para mí no hay nada como servirte, Señor, y fíjate que... (Guarda silencio un momento y pone cara de sorprendida.) ¿Qué? ¿Cómo, Señor? ¿Que te pase a María...? Pero, Señor...

(Le pasa el teléfono a María con la boca abierta.)

MARÍA. ¿Qué, Señor? ¿Que te has agradado de mi servicio? ¿Que has visto mi corazón y mi disposición? Pero, ¿cómo es Señor que te fijaste en mí? Señor, tengo menos tiempo de conocerte que muchos, sí Señor, claro que sí, HEME AQUÍ, ENVÍAME A MÍ.

(En ese momento le da un abrazo a su amiga y sale corriendo al llamado del Señor y Marta se queda con la boca abierta y los brazos cruzados sin poder decir palabra.)

La silla

10 Minutos y 4 Personajes + Extras. Un joven se va apartando más de la iglesia, se junta con malas compañías y no se da cuenta de que se ve envuelto en el pecado. Cuando quiere salir no puede hacerlo solo y finalmente con la ayuda de su pastor logrará salir de ese trance.


LA SILLA
Mérida Fauré Roa




PERSONAJES

SAMUEL (Cristiano descarriado)
AMIGOS DEL MUNDO
ANA (Amiga cristiana)
HOMBRE FUERTE
PASTOR

La escena ocurre en una plaza. Hay varios asientos (uno de ellos tiene un cartel con la palabra “PECADO”. Samuel está junto a un grupo de amigos que están fumando y bebiendo. Están de pie. Conversan de fiestas y otros acontecimientos. Los amigos ofrecen cigarros y alcohol a Samuel, quien al principio no acepta pero luego, temeroso, acepta fumar un poco. Más tarde el joven se retira.

SAMUEL. Amigos, ya debo irme. Tengo que llegar temprano a casa porque mis padres van a salir. (Comienza a despedirse de ellos.)

AMIGOS. ¿Acaso tus padres todavía te mandan? ¡Quédate un momento más! ¡Bebe un poquito! (Lo molestan porque tiene que retirarse, lo invitan a quedarse, le ofrecen alcohol y cigarros pero Samuel se niega, se despide, y camina hacia su hogar.)

(Camina unos pocos pasos y ve que su amiga de la iglesia, Ana, se acerca. Se coloca un poco nervioso, intenta regresar al grupo de amigos para que Ana no lo reconozca, pero ya es demasiado tarde…)

ANA. ¡Hola, Samuel! Qué gusto me da verte. Hace tiempo que no te veía. ¿Qué te ha pasado? ¿Por qué no has ido a la iglesia? Te echamos de menos, se nota tu ausencia.

SAMUEL. Hola Ana. Bueno, es que no he tenido tiempo. Además, ya no tengo muchos deseos de asistir al culto.

ANA. Pero, ¿por qué? ¿Acaso Dios ya no es importante para ti?

SAMUEL. Lo que pasa es que tuve algunos problemas con el pastor y otros hermanos. Me han calumniado. Quería hacer grandes cosas para beneficio de la obra de Dios, pero ellos no comprendieron, no me quisieron ayudar. Además, en esos momentos difíciles me sentí tan solo y nadie estuvo conmigo. Si Dios me hubiese amado, no habría permitido que eso aconteciera. Por eso no quiero ir más a la iglesia. Todos me han desilusionado. Además, ya tengo un grupo de amigos que son súper buenos.

ANA. Pero Samuel, lo que tienes que tener presente es que Dios sí te ama. No importa que los demás te desechen, nuestro Señor nunca lo hará. Jesús tuvo confianza en ti, tú no lo puedes defraudar. Él nunca pondrá en tus hombros más carga de la que puedas llevar. Si pasaste por ese tipo de dificultades es porque Dios quiere hacer algo importante en tu vida, te está esperando para que cumplas una misión.
Asimismo, los seres humanos se equivocan, no podemos mirar a quienes van al frente como seres que no les es lícito errar. Son personas, al igual que nosotros, con virtudes y defectos.
También tienes que pensar que posiblemente no les expresaste claramente lo que anhelabas. Puede ser que no te hayan comprendido bien la idea o puede que… (Samuel la interrumpe.)

SAMUEL. ¡Ya, Anita! Lo que pasa es que tú estás en el primer amor. Yo no. Disculpa, debo irme. Otro día hablamos. (Se despide.)

ANA. Bueno, Samuel, pero oraré por ti. Sé que el Señor te va a ayudar. (Se va.)

SAMUEL. (Se detiene, ve varios asientos, se acerca a uno de ellos el cual tiene un cartel pegado en el respaldo que dice: “PECADO”. Él no se da cuenta y se sienta.) Anita está fanática, bueno, al menos se ve feliz. ¡Se me había olvidado, mis padres tienen que salir, debo irme!

(Samuel intenta levantarse, pero no puede, está pegado a la silla. Hace innumerables intentos para desprenderse de ella pero le es imposible. Comienza a desesperarse. Llama a sus amigos que están cerca para que le ayuden.)

POr favor, ayúdenme, no puedo pararme (los amigos en principio no le creen pero luego se dan cuenta que es verdad, intentan pararlo pero no pueden. Se aburren y se van.)

(El joven desesperado grita pidiendo ayuda. aparece un hombre fuerte, musculoso el cual se jacta de su fuerza.)

HOMBRE FUERTE. ¿Qué te ha pasado, muchacho? ¿No puedes pararte de esa endeble silla?

(Samuel le cuenta lo que ha pasado y pide que lo ayude.)

HOMBRE FUERTE. No te preocupes, yo te ayudaré; pero te advierto que vas a salir volando… (Comienza a tirarlo, hace gestos de estar realizando mucha fuerza pero no logra pararlo.)

(Cuando está el hombre fuerte intentando parar a Samuel pasa Ana. Al ver que es su amigo se acerca a él y el joven le cuenta lo que ha pasado. Ana dice que va a buscar ayuda y vuelve. Regresa con el Pastor de la Iglesia.)

SAMUEL. Pero, ¿por qué trajiste al pastor? Si este hombre que es más fuerte que él no me ha podido ayudar, ¡menos lo hará el!

PASTOR. Pero Samuel, ¿por qué te sentaste ahí? ¿No viste lo que decía? (Le muestra el cartel con la palabra "Pecado".)

SAMUEL. Pero si es sólo un trozo de cartón, además, ¿qué tiene que ver conmigo? Si usted vino a reprenderme es mejor que se vaya.

PASTOR. Yo te vine a ayudar.

(Samuel estira sus brazos para que el pastor comience a tirarlo pero el pastor se hinca y comienza a orar en voz alta, y pide al Señor que levante a Samuel de esa silla. Samuel indignado le grita.)

SAMUEL. Pero, ¿cómo se le curre ponerse a orar en este momento? ¡Es lo único que me faltaba! Un fanático orando y yo aquí tengo que escucharlo, ¡porque no me puedo parar! (Le grita al Pastor que se calle, le toca el hombre desesperado e indignado.) ¿Acaso piensa que con su oración yo podré pararme? (Hace intento de levantarse y se para fácilmente. Se sorprende. No lo puede creer. Se ha levantado y nadie lo tiró para que lo hiciera. Entonces comprende que fue la oración de su pastor la que lo levantó. Se arrodilla al lado del pastor, lo abraza y le dice que gracias a su oración se ha levantado. Le pide perdón por su incredulidad. Por no haberse dado cuenta que poco a poco se estaba haciendo esclavo del pecado y que ya se le estaba haciendo imposible salir... Llora, el pastor lo abraza.)

D'Belén Beauty Center

16 Minutos y 7 Personajes. En un centro de belleza se encuentran las mujeres más destacadas de la biblia. En la obra se presentan varias situaciones graciosas haciendo un entrecruzado de historias de la Biblia. Es una comedia en donde se habla de la importancia de la mujer en la iglesia.



D'BELÉN BEAUTY CENTER
David Matos y Eunices Herrera
Ministerio Teatral Alpha
Republica Dominicana


PERSONAJES

MARTHA
MARÍA
SARA
ANANÍAS
RAHAB
ANA
DALILA


NIÑO


MARTHA. María siempre llega tarde, tantas veces que le he dicho que tiene que llegar temprano porque después se llena el salón de clientes y yo sola no puedo atenderlos a todos, ojalá llegue pronto.

(Llega María.)

MARÍA. La paz de Dios Martha, disculpa que llegue tan tarde, es que estaba escuchando uno de los sermones del maestro y ¡tú sabes cómo me emociono y me olvido del tiempo!

MARTHA. Si lo sé, María, gracias a Dios no ha llegado nadie todavía.

MARÍA. Seguro que no tardan en llegar (empieza a barrer)

(Llega Sara.)

SARA. Dios les bendiga, ¿cómo están?

MARÍA y MARTHA. Amen

MARÍA. Estamos bien por la gracia de Dios. ¿Qué te trae por aquí, Sara?

SARA. Vine a lavarme el pelo, ya que tengo como 3 meses que no me lavo la cabeza.

MARTHA. ¿3 Meses? Pero Sara, ¡seguro que en tu cabeza tienen que estar las 10 plagas de Egipto juntas!

SARA. Puede ser... Ya que siento una picazón terrible.

MARTHA. Me imagino… Y, ¿por qué duraste tanto tiempo?

SARA. ¡Ay! Es que no es fácil venir desde Génesis hasta el Nuevo Testamento solo para lavarse la cabeza, debería haber un salón en levítico por lo menos... porque ese viaje no es fácil.

MARÍA. Pero, ¿hay un salón en Génesis, no?

SARA. Había uno, pero no estaban en un sitio seguro, era de zinc y madera, y cuando vino el diluvio… se mojó y se dañó todo.

MARTHA. Me imagino lo terrible que estuvo aquello.

SARA. Ni que lo digas, andaban los blowers y los rolos flotando por todas partes… Fue muy frustrante (angustiada).

MARÍA. Y, ¿qué te vas a hacer hoy, Sara?

SARA. A ver… ¿No tendrán ustedes un 2x1, 3x1 o un…gratis?

MARTHA. ¿Gratis? No, pero precisamente tenemos un especial con unos productos muy buenos que nos llegaron desde Judea. Es una línea llamada estanque de Siloé.

SARA. ¡Eso suena muy bien! Y, ¿cuánto cuesta el lavado con esos productos?

MARTHA. Están en especial de introducción, la lavada solamente a 5,000 ciclos de plata.

SARA. ¡5,000! ¡Mija, pero descuéntale algo que Abraham no es rico, por Dios!

MARÍA. Lo que pasa es que esos productos son muy buenos ya que son hechos con agua destilada del estanque de Siloé, ¿te acuerdas? ¡Donde el ciego recibió la vista!

SARA. Sí, María, pero yo no quiero un milagro, ¡es simplemente lavarme la cabeza!

MARTHA. Aunque prácticamente después de 3 meses sin lavártela necesitaras un milagro para que no se te caigan los cabellos, pero está bien… como tenías mucho que no venías y es urgente que te hagas algo, lo vamos a dejar en 2,500, ¿de acuerdo?

SARA. Así está mucho mejor y vamos a darnos prisa que luego se va la energía eléctrica y después tengo que pagar el adicional de la planta eléctrica.

MARÍA. No te preocupes que ya resolvimos el problema, ahora tenemos de las 2 energías eléctricas: pusimos un cable desde Jerusalén porque la luz de Belén se va mucho.

SARA. ¡Qué bien! No están fácil, ustedes, cuando viene a ver ponen un Spa.

MARTHA. Eso está en veremos, ven ponte por aquí (le empieza a lavar la cabeza)… ¿Ves lo que te dije? ¡Tenías las 10 plagas de Egipto mija! De todo: moscas, ranas….hasta oscuridad, nada mas hay que ver el agua.

SARA. ¡Shh! No lo digas tan duro.

(Llegan Ana y Rahab.)

ANA. Dios les bendiga, ¿cómo están?

MARÍA. Amén, Ana. Rahab, ¡cuánto tiempo!

RAHAB. Bastante, hemos venido varias veces pero encontrábamos el salón cerrado, ¿qué fue lo que pasó?

MARTHA. ¡Ah! Eran problemas con la energía eléctrica, pero el problema está resuelto, gracias a Dios.

ANA. ¡Ay, qué bien! Porque no es fácil dar ese viaje tan largo.

SARA. Eso mismo digo yo... ¡Ey! Qué raro que no vino la mujer de Lot con ustedes.

MARÍA. Sí, ahora que lo dicen hace mucho que no la vemos por acá y, ¿qué de ella?

RAHAB. ¡Ay, mija! ¿La mujer de Lot? A esa mujer le ha caído una sal… Mejor ni preguntes.

MARÍA. ¡Qué pena…! Bueno, ¿y ustedes 2 qué se van a hacer?

ANA. Bueno, yo quiero hacerme un cambio radical como alaciarme bien el cabello o algo así… Para estar bella para Elcana.

MARTHA. Bueno, tenemos en especial un tratamiento de calor hidratante con una nueva plancha marca Sodoma.

RAHAB. ¿Sodoma? ¿Esa es nueva? Porque la que usaban antes era Gomorra.

MARTHA. Para el caso da igual ya que es la misma casa las que las fabrica, pero ésta es mejor.

ANA. ¡Ah, qué bien! Pues yo elijo ese tratamiento.

RAHAB. Pues yo también y en lo que arreglan a Ana, iré leyendo unas revistas (coge una) ¿no tienen revistas un poco mas actualizadas? Esta es la edición de… ¡La torre de babel! ¡Ay, Dios, pero qué vieja!

MARÍA. Busca bien que hay más.

RAHAB. A ver… (Buscando.) Ah, sí, encontré otra, esta es la edición de… Sansón.

SARA. Esa es buena, pero triste, el pobre Sansón sufrió mucho.

MARTHA. No digo yo con esa mujer que eligió.

ANA. Es que los hombres no se llevan de consejos. Tanto que se lo dijeron: “esa mujer no te conviene, Dalila está contigo por interés…” Pero el pobre estaba ciego.

MARÍA. Sí, lo sé, el pobrecito quedó ciego cuando esos malvados le sacaron los ojos.

RAHAB. Sí, pero digo ciego en forma figurada, o sea no se daba cuenta de la clase de mujer que era Dalila. (Mira para un lado.) Hablando del Rey de Roma… Escondan sus cabellos que ahí viene la estilista corta pelo…

(Todas disimulan estar ocupadas en algo.)

DALILA. Hola, ¿de qué hablaban?

MARTHA. Hola, nada, aquí hablando de cosas divinas, de las profecía de Isaías, entre otras cosas.

DALILA. Ah, qué bien, y ¿en qué están ustedes? ¿Cómo les ha ido?

SARA. Aquí bien, por la gracia de Dios. Como ves, arreglándonos y ¡cuidándonos el pelo!

DALILA. (Con cara de pocos amigos.) Ya veo, bueno, me voy, solo pasé a saludarlas, bye.

ANA. Cuídate, Dalila, qué Dios te bendiga (se va).

RAHAB. Qué Dios tenga misericordia de ella…

(Suena el móvil de Sara.)

SARA. ¡Alo! ¿Sí? Dime, Abraham, ¿qué? ¿Que vas a salir con Isaac? Ah, ok, que en la noche viene Moisés a cenar con nosotros, que les guarde cena… que no sea mana, ok, nos vemos luego, mi amor.

MARÍA. Prenderé la televisión a ver si aparece algo interesante.

(María prende la televisión.)

TELEVISIÓN. En el próximo Capitulo de: El rey David… David manda a sus siervos a que pongan a Urías al frente del Ejército…

SARA. ¡Lo sabía, lo sabía!

TODAS. ¡Shhhhhh! (La mandan a hacer silencio.)

TELEVISIÓN. ¿Podrá David salirse con la suya y quedarse con Betzabe? No se lo pierda esta noche por Tele Jerusalén.

MARTHA. Ojalá no se vaya la luz esta noche.

RAHAB. Ojalá.

TELEVISIÓN. Este es un resumen de las principales noticias ahora: La guerra en Siria no da tregua, ya van más de 25,000 muertos solo en lo que va de la semana, en otras noticias: un joven de 27 años resulto gravemente herido cuando le cayó encima un pedazo del muro de Jericó.
En el estado del tiempo: Después de la larga sequía predicha por Elías las lluvias vuelven a la tierra, si va a salir lleve su paraguas consigo… Para Jerusalén temperaturas máximas de 31 grados Celsius mínima 27 grados, para Sodoma y zonas aledañas temperaturas máximas de 685 grados Celsius, mínima de ……. 680 grados Celsius…

SARA. ¡Ay! ¡Cómo va el mundo! ¿Eh?

RAHAB. Muy mal, desde que el hombre se aparta de Dios todo comienza a ir mal.

(Entra el niño con un maletín.)

NINO. Buenas tardes, ¿cómo están todas por acá?

MARTHA. Hola, ¿cómo está! ¡Qué raro usted hoy por acá, Señor Ananías!

ANANÍAS. Sí, precisamente pasaba por Belén y decidí pasar por acá a visitarles.

MARÍA. ¿A visitarnos solamente?

ANANÍAS. Bueno, no precisamente… Vine a presentarles unos productos nuevos que tenemos en especial.

MARTHA. Bueno, señor Ananías, ahora mismo no estamos interesados porque acabamos de hacer una inversión con un problemita que teníamos con la luz… Usted sabe.

ANANÍAS. Pero no se preocupe, ¿no somos hijos del altísimo? Usted sabe que con ustedes no hay problema, lo pagan cuando puedan (le enseña uno de los productos) Mire, estos productos hacen milagros en el cabello, un par de lavadas y crecen como los de Sansón.

ANA. ¡Guau, qué bien!

ANANÍAS. Y, ¿qué de este tratamiento? Es una bendición en todo el sentido de la palabra, ya que está elaborado con madera del bastón de Moisés y también con hierbas del Getsemaní, y por el precio no se preocupe, haga como la viuda que dio lo que tenía. Espero que usted no tenga tan poco como ella.

RAHAB. Mira qué bien, cómpralo, Martha, recuerda, escudriñadlo todo y retened lo bueno.

MARTHA. Sí, déjame escudriñar antes de retener (lo abre y lo huele). Pero, señor, este se parece al que me trajo la otra vez…

ANANÍAS. Pero, ¡mira la hora que es! ¡Tenía que estar en filipenses a las 5! ¡Humm creo que lo dejaremos para la próxima!

MARÍA. Pero no se vaya tan rápido, señor Ananías...

ANANÍAS. No, de veras, me tengo que ir, bye.

SARA. Pero, ¡qué señor más extraño!

TELEVISIÓN. Boletín de ultimo minuto: En el siglo XXI el virus de la maldad sigue propagándose en el mundo entero, las cosas van cada vez peor, no cesan las guerras, los atracos y los asesinatos… los cristianos tratan de evitar que se propague la infección, pero esta va ganando más terreno, por lo tanto hacen falta voluntarios…

SARA. ¡Qué horror! ¿Ves lo que hablábamos? Las cosas están mal, me gustaría estar allí para ayudar.

MARÍA. Sí, yo también, porque hace falta voluntarios dispuestos a ayudar.

RAHAB. Claro, y pienso que nosotras las mujeres podemos ayudar mucho, ¿sabes? creo que ese es uno de los principales problemas, que hay muchas rezagadas en la obra, sin embargo el trabajo de nosotras es igual de importante que el de los hombres.

SARA. Claro, las mujeres siempre hemos desempeñado un trabajo muy importante en la obra, hay muchas que se han destacado.

MARTHA. Como tú, Sara, con la fidelidad hacia Jehová y hacia tu esposo.

SARA. Claro, como la fe de Ana y la viuda de Sarepta.

MARÍA. También la fe de la mujer que fue sanada del flujo de sangre, las mujeres que ayudaban a los apóstoles.

ANA. Claro, Esther con su valentía ayudó a su pueblo… Y así hay innumerables de ellas.

ANA. Sí, es verdad, si pudiera estar frente a ellas les diría que se esfuercen cada día más en la obra, que ellas tienen un papel muy importante que desempeñar, les contaría mi historia, les diría que yo no podía concebir hijos, sin embargo se lo pedí de todo corazón al Señor; y Él me lo concedió y así yo cumplí mi promesa en enviarlo a la casa de Jehová, porque era de Él...

SARA. Sí, yo también pensé que no concebiría hijos, pero Dios con su misericordia me lo prometió. Al principio yo dudé y me reí, pero luego vi la obra maravillosa que él hizo en mí al darme el hijo que tanto anhelaba.

RAHAB. De la misma forma, ni yo ni mi familia teníamos esperanza, pero Dios envió 2 siervos de Él y por medio de ellos fuimos salvos de la muerte.

MARÍA. Sí, yo siempre estoy atenta a las palabras del maestro porque me di cuenta que es necesario buscar primeramente las cosas de arriba y no las de la tierra.

MARTHA. Yo sin embargo siempre estuve afanada en mis quehaceres y no sacaba tiempo para las cosas realmente importantes hasta que Jesús me hizo darme cuenta de mi error y comprendí que no estaba tomando la mejor parte como lo hacía María.

ANA. Todas tenemos algo en común y es que somos mujeres… (Mira al público.)

SARA. Solo hace falta poner empeño en aquello que queremos lograr para la gloria de Dios y Él nos lo dará.

RAHAB. Si pudiéramos ir allá y decírselo…

MARTHA. Pero se lo estamos diciendo, cada vez que abren la Biblia y ven nuestras historias es como si les habláramos a cada una…

MARÍA. Claro, solo falta la determinación de cada una de ellas para obtener la mejor parte… (María apaga las luces del salón.) Este día acaba, pero mañana empezara otro en el cual tú puedes hacer la diferencia.

Guerra espiritual

22 Minutos y 7 Personajes. Un grupo de soldados se hallan en pleno campo de batalla, el enemigo está al acecho y no pueden descuidarse. Muy pronto se darán cuenta que van por el camino errado, solo la unión entre ellos y el seguimiento de las instrucciones del mapa que le dio el capitán le garantizaran el seguir con vida y el obtener la victoria.



GUERRA ESPIRITUAL
Eunices Herrera y José A. Pérez
Ministerio Teatral Alpha
Republica Dominicana



PERSONAJES

1. SOLDADO - GUTIÉRREZ
2. SOLDADO - HEREDIA
3. SOLDADO - PÉREZ
4. SOLDADO - ESPINOSA
5. SOLDADO - REYES
6. SOLDADO - RODRÍGUEZ
7. SOLDADO - LÓPEZ



ESCENA I

(Se escuchan disparos lejanos y luego cercanos.)

SOLDADO 7. ¡Cuidado!

SOLDADO 6. ¡El enemigo está cerca, estén alerta!

SOLDADO 1. Creo que vienen por la izquierda, Rodríguez.

SOLDADO 6. ¡Prepárense todos! ¡Fuego a discreción, fuego a discreción! (Disparos.)

SOLDADO 3. ¡Creo que le di a uno!

SOLDADO 1. ¡No se descuiden! ¡Sigan alerta! ¡Todos alerta! (Siguen disparando.)

SOLDADO 2. ¡Creo que ya los derribamos! (Disparos.)

(Soldado 4 se tira al suelo.)

SOLDADO 6. ¡Al suelo!

(Todos se tiran al suelo menos el soldado 5 y el 3. Siguen disparando.)

SOLDADO 6. ¡Dije al suelo!

(Siguen agachados todos con la mano en la cabeza.)

SOLDADO 4. ¡Ay, ay, vamos a morir!

SOLDADO 1. Tranquilícese Espinosa, no vamos a morir.

(Cesan los disparos.)

(Todos se ponen de pie, menos el soldado 4.)

SOLDADO 6. Espinosa, ya puede ponerse de pie.

(Soldado 4 mira a su alrededor con temor.)

SOLDADO 4. Gracias, Señor, por un momento pensé que moriríamos.

SOLDADO 5. ¿Por un momento solamente? Con esa actitud (con sarcasmo) no creo que lleguemos muy lejos.

SOLDADO 4. ¿Qué dijiste?

SOLDADO 5. ¡Nada, nada! Solo pensé en voz alta.

SOLDADO 6. ¡Ya basta! No estamos en el circo, estamos en una situación muy seria.

SOLDADO 5. Sí, lo sabemos señor.

SOLDADO 6. Entonces si lo saben, ¿cómo es que usted y Pérez desobedecen las instrucciones?

SOLDADO 3. Disculpa, Rodríguez.

SOLDADO 5. Si discúlpanos, no volverá a ocurrir.

SOLDADO 6. Me alegra oír eso.

SOLDADO 1. ¡Ey, tengan cuidado donde pisan! Este lugar está lleno de minas.

(Se congelan todos menos el soldado 6.)

SOLDADO 6. Soy Rodríguez, debemos estar alerta, hemos derrotado muchos soldados enemigos, pero eso no quiere decir que ya ganamos, no nos debemos descuidar…

SOLDADO 4. Sí, hay muchas minas en el suelo en un segundo podemos volar en mil pedazos.

SOLDADO 6. Sí, por eso hay que tener la certeza de donde se pisa, pisen donde pisen los otros.

(Se congelan.)

SOLDADO 5. Rodríguez siempre está diciéndonos lo que debemos hacer, conozco los medios que debemos utilizar, no me gusta que me den órdenes, yo sé lo que tengo que hacer. ¡Ah! Por cierto, soy el soldado Reyes.

SOLDADO 2. Claro, debemos mantenernos lo más cerca posible, así nos mantendremos a salvo.

SOLDADO 3. Yo soy Pérez, yo pienso que no importa los medios que usemos, lo importante es ganar, que yo gane esta guerra, hablando de medios creo que olvidé algo…

SOLDADO 1. Heredia, a su servicio. Entiendo que el único medio para ganar esta guerra es si nos dejamos guiar exclusivamente de nuestro capitán, debemos luchar con valentía.

SOLDADO 4. Soy Espinosa, por ahí vienen muchos más. (Temblando.) Pensé que ya esto se acabaría, pero veo que no es así, tengo mucho miedo, el enemigo se oculta entre nosotros, me quiero ir para mi casa (con angustia). ¡Vamos a morir!

SOLDADO 7. Yo, el soldado López, creo que para ganar esta guerra es necesario que permanezcamos unidos, solo así obtendremos la victoria.

SOLDADO 2. Soy Gutiérrez, yo creo que ya casi ganamos. El capitán dice que estemos alerta, no creo que sea necesario tanto esfuerzo.

SOLDADO 7. Descansemos aquí, creo que es un buen lugar para acampar, parece un sitio seguro.

SOLDADO 1. Yo no estaría tan confiado, recuerda que estamos rodeados y que somos el blanco.

SOLDADO 3. La verdad, no veo la razón para tanta preocupación.

(Soldado 2 cae al suelo.)

SOLDADO 6. ¡Heredia! ¡Heredia! ¿Qué te pasa? ¡Contéstame!

SOLDADO 2. Creo que me dieron, estoy herido (se queja).

SOLDADO 4. ¡Ah! Estamos rodeados, les dije que no podíamos descuidarnos. Ahora, ¿qué vamos a hacer? Estamos perdidos.

SOLDADO 7. ¡Ey, ey, calma! Que con desesperación no vamos a resolver nada (se arrodilla para ver al soldado 2). Heredia, ¿me escuchas?

SOLDADO 2. Sí (débilmente).

SOLDADO 1. Está muy débil. ¡Heredia, no te duermas, no te duermas! ¡No se queden ahí parados, pasen el botiquín!

(Todos se miran.)

SOLDADO 5. Pérez, ¿no ibas a traer el equipo médico?

SOLDADO 3. Sí, pero lo olvidé en la base.

SOLDADO 5. ¡Esto es increíble! No se puede contar contigo… ¿Cómo crees que podremos sobrevivir si no estamos preparados?

SOLDADO 3. Si te crees tan eficiente, ¿por qué no lo trajiste tú?

SOLDADO 5. Obvio, porque quedaste tú de traerlo.

SOLDADO 6. Pero, ¿qué es lo que les pasa? ¿Creen que es momento de discutir? Además, todos somos responsables del equipo y de las armas, todos debemos colaborar.

SOLDADO 3. Lo siento Rodríguez y excúsame tú también, Reyes.

SOLDADO 6. ¿Reyes? ¿Y tú no dices nada?

SOLDADO 5. ¡Ok, ok! Lo siento (falsamente).

SOLDADO 6. Está muy pálido, ojalá no esté inconsciente.

SOLDADO 4. Heredia va a morir, lo presiento.

SOLDADO 5. Lamento decir esto pero creo que no nos podemos sacrificar.

SOLDADO 7. ¿Qué quieres decir?

SOLDADO 5. Que no podemos perder el tiempo con Heredia, las tropas enemigas están cerca y no podemos arriesgarnos.

SOLDADO 6. ¿Quieres decir que lo abandonemos? ¿Que lo dejemos morir?

SOLDADO 3. No lo digas de esa forma, de todos modos va a morir, no creo que tenga esperanzas de sobrevivir, ¿no ves lo mal que está?

SOLDADO 5. Eso es lo que yo pienso, ¿por qué sacrificarnos todos? Además no debió ser tan descuidado, ahora por culpa de él estamos todos en peligro.

SOLDADO 7. ¡Un momento! ¿Qué pasa aquí? Recuerden que todos somos un equipo, debemos ayudarlo entre todos.

SOLDADO 6. Claro, él solo no podrá lograrlo pero con la ayuda del capitán y la colaboración nuestra logrará salvarse, en mi mochila tengo algo que puede servir (abre la mochila y saca gasas y medicamentos).

SOLDADO 3. ¿Pretendes curarlo aquí mismo? Rodríguez, nos estás poniendo a todos en riesgo.

SOLDADO 6. No pienso dejarlo abandonado a su suerte, no fue eso que nos enseñó nuestro capitán. Recuerda que Él dijo que somos un equipo, debemos ayudarlo para que se pueda restablecer.

SOLDADO 4. Hagan lo que tienen que hacer pero háganlo rápido, que este lugar no es seguro.

SOLDADO 1. Como no tenemos todos los equipos y medicamentos necesarios, solo podemos estabilizarlo hasta que llegue el capitán. Sólo Él puede curarlo completamente. Le detendremos la hemorragia (lo venda) que es lo más importante en este momento y lo inyectaremos para prevenir una infección (saca una inyección y se la aplica).

SOLDADO 5. ¡Ok, ok! No queda de otra, démonos prisa y salgamos de aquí lo más pronto posible.

SOLDADO 4. Sí, por favor, presiento que algo malo va a pasar.

SOLDADO 3. Espinosa, tú y tus presentimientos, deja la paranoia para otro momento, por favor.

SOLDADO 4. ¿Qué quieres decir? ¿Piensas que no debemos darle importancia al asunto? Pues estás equivocado, ellos están más cerca de lo que te imaginas, ¿no ves lo que le paso a Heredia?

SOLDADO 5. Sí, pero eso le pasó por descuidado.

SOLDADO 1. No hables así, Reyes, todos estamos expuestos y cualquiera de nosotros puede resultar herido. La única manera de sobrevivir es haciendo lo que nos dijo el capitán y permaneciendo unidos.

SOLDADO 7. Estoy completamente de acuerdo.

SOLDADO 1. ¡Ey, está despertando! Heredia, ¿me escuchas?

SOLDADO 2. ¿Qué me paso?

SOLDADO 1. Te hirieron y te desmayaste, ¿te sientes bien?

SOLDADO 2. Más o menos, me siento un poco débil.

SOLDADO 1. Es comprensible debido a la pérdida de sangre. Toma un poco de agua, esto te ayudará. (Le da a beber agua.)

SOLDADO 7. Oye, Heredia, qué bueno que estás mejor, pensé que no lograrías sobrevivir.

SOLDADO 2. Un momento antes de desmayarme sólo pensaba en las palabras del capitán y eso me dio muchas fuerzas, y gracias también a ustedes.

SOLDADO 5. ¡Ok, ok! Todos felices, vámonos de aquí.

SOLDADO 6. ¿Crees que puedes caminar, Heredia?

SOLDADO 2. Creo que sí, con la ayuda de algunos de ustedes.

SOLDADO 5. Sí, que alguien lo ayude, porque la verdad estoy muy cansado.

SOLDADO 1. Apóyate en mí. (Lo ayuda a levantarse.)

SOLDADO 4. Vamos, rápido, no hay tiempo que perder

(Siguen caminando. Sonido de ruido de la selva, el soldado 3 se queda atrás.)

SOLDADO 4. (Está a la expectativa, mira para todos lados.)

SOLDADO 3. (Le topa por detrás.) ¿Dónde estamos?

SOLDADO 4. ¡¡Ahhh!! ¿Qué pretendes, Pérez? ¿Quieres matarme de un susto? No te me acerques de esa forma, además, ¿qué sé yo dónde estamos? Pregúntale a Rodríguez, él siempre tiene respuesta para todo.

SOLDADO 3. Rodríguez, ¿dónde estamos?

SOLDADO 6. ¡Ehh! Estamos cerca, pero si quieres confirmemos con el mapa para que te convenzas. Gutiérrez, alcánzame el mapa.

SOLDADO 1. Acá lo tienes (se lo entrega).

SOLDADO 6. Veamos… Si mis cálculos no me fallan, en este momentos debemos de encontrarnos en… ¡hummm! (Toma la Biblia.) La verdad es que no tengo la más mínima idea.

SOLDADO 3. ¿Quééé? ¿Quieres decir que no sabemos ni siquiera dónde estamos?

SOLDADO 6. No exactamente, solo estamos un poco lejos de la zona donde deberíamos estar. Pero por lo menos ahora sabemos que nos hemos alejado un poco de nuestro rumbo y gracias al mapa que nos dejó nuestro capitán podemos retomar nuevamente a nuestro camino.

SOLDADO 5. Se lo dije, sabía que si nos dejábamos influenciar de las debilidades de los demás no nos iría bien, ¡estamos perdidos!

SOLDADO 2. ¿Quieres decir que es mi culpa que nos hayamos extraviado? Yo no tengo la culpa de que me hirieran.

SOLDADO 5. Claro que la tienes por ser tan descuidado, el capitán nos dijo que debíamos estar alerta todo el tiempo ya que el enemigo es muy astuto y tú te descuidaste y ahora por tu culpa estamos todos en peligro.

SOLDADO 7. Calma, así no vamos a resolver nada, por el contrario, ahora debemos concentrarnos en nuestro objetivo y llevarnos de lo que dice el mapa.

SOLDADO 5. Yo recuerdo bien lo que dice el mapa, pero creo que podemos tomar un atajo, además llegaremos mas rápido si nos dividimos.

SOLDADO 1. ¿Qué dices? Tenemos instrucciones precisas de que no debemos dividirnos ni tomar decisiones por cuenta propia.

SOLDADO 3. Sí, pero, ¿por qué tenemos que irnos por este camino tan estrecho y con tantos obstáculos? El otro camino que dejamos atrás es más espacioso y fácil. Yo creo que debimos irnos por ahí, piénsenlo todavía tenemos tiempo de regresar.

SOLDADO 7. Espérate, ¿acaso no recuerdas que el capitán hizo mucho hincapié en que no debemos tomar aquel camino aunque parezca mas fácil? Debemos hacer lo que Él nos mandó.

SOLDADO 2. Estoy de acuerdo con López, debemos hacer lo que nos dijo el Capitán.

SOLDADO 5. Bueno, debemos de seguir en este camino pero esto parece interminable no sabemos cuánto nos falta, y para colmo no sabemos bien dónde estamos. Sigo insistiendo en que debemos dividirnos y tomar diferentes atajos. Además, no entiendo muy bien las señales que hay, son muy confusas.

SOLDADO 6. Todas las instrucciones están aquí en el mapa que nos dejó el capitán.

SOLDADO 1. Sí, miren aquí. Dice que debemos seguir por el camino angosto y no mirar hacia atrás.

SOLDADO 7. También dice que debemos concentrarnos en nuestro objetivo que es obtener la victoria.

SOLDADO 2. Bueno, veo también que dice que debemos estar siempre alerta ya que el enemigo está en todos lados. A partir de ahora no me descuidaré.

SOLDADO 6. ¿Reyes? Lee tú mismo lo que dice acá.

SOLDADO 5. ¿Qué cosa?

SOLDADO 6. La regla subrayada acá abajo que nos escribió nuestro capitán.

SOLDADO 5. Dice que debemos confiar en él, y que sobretodo debemos mantenernos siempre unidos, porque todos somos un equipo y que solo así podremos vencer.

SOLDADO 7. ¿¿Ves??

SOLDADO 5. Sí, ahora comprendo. La verdad, chicos, es que me he comportado de forma egoísta; les pido perdón a todos. Debemos llevarnos de las instrucciones de nuestro capitán.

SOLDADO 3. Yo también les pido disculpas, ahora más que nunca debemos permanecer unidos.

SOLDADO 1. Así es. Miren, no estamos extraviados, aquí en el mapa dice que continuemos por el camino iluminado y este es.

SOLDADO 2. Sí, se veía un poco oscuro por los árboles y obstáculos que hay, pero tienes razón, ¡es éste!

SOLDADO 5. Es verdad, ¡qué bien! Continuemos que adelante está nuestra victoria.

SOLDADO 1. Bien, a partir de ahora las cosas cambiarán, y conquistaremos la corona.

SOLDADO 6. ¡Eso es! Vengan aquí, pongámonos de acuerdo (hacen una ronda y conversan). Entonces, soldados, estamos de acuerdo con lo que necesitamos.

SOLDADO 4. Valentía.

SOLDADO 6. Enfoque de nuestro objetivo.

SOLDADO 7. Armonía.

SOLDADO 2. Perseverancia.

SOLDADO 3. Motivación.

SOLDADO 1. Integración.

SOLDADO 5. Unión.

TODOS. ¡Soldados unidos jamás serán vencidos!

(Salen cantando.)

Cierra la puerta al diablo

12 Minutos y 8 Personajes. Carlos no tiene dinero para impresionar a la chica que le gusta y aprovecha que se le cae bastante dinero a un amigo suyo para apropiarse de él y comprarse ropa bonita y arreglar su carro.


CIERRA LA PUERTA AL DIABLO


Tema: No sigas las ideas del diablo

PERSONAJES

NARRADOR
CHAMUMALITO
CHAMUQUILLO
MALVADO
CARLOS
ÓSCAR
DANIEL
MAMÁ


ESCENA I

(Reunión de demonios en la calle.)

NARRADOR. Dos demonios, Chamuquillo y Chamumalito están esperando a su jefe Malvado.

CHAMUMALITO. Aquí viene el jefe, debemos parecer como ocupados.

MALVADO. ¡Perezosos, inútiles, ignorantes! No he oído noticias de un buen pecado entre los jóvenes de la Iglesia en meses.

CHAMUMALITO. Estamos haciendo planes.

MALVADO. ¿Como qué? Cuéntenme los grandes planes.

CHAMUMALITO. Pues, pues…

MALVADO. Puros pretextos, mentiras y palabras. Hay que poner pensamientos equivocados, por ejemplo, en la mente de Carlos, hasta que ellos crean las mentiras. Si oye algo bastantes veces, va a creerlo. Aprovéchense de una crisis, problema o deseo fuerte. Si no veo resultados, van a ver.

CHAMUQUILLO. Vamos con Carlos. Él quiere mucho a Brisa. Podemos usar esto.
.


ESCENA II

(Sala de la casa de Carlos. Su mamá está hablando por teléfono.)

MAMÁ. Hija, qué bueno que me llamaste. La medicina si ayuda algo, pero está carísima.

CHAMUQUILLO. Carlos, sin dinero para arreglar tu carro Brisa no saldrá contigo.

CHAMUMALITO. Las muchachas están buscando hombres de dinero que visten bien.

MAMÁ. Adiós hija. Sé que quieres hablar con tu hermanito. Voy arriba para acostarme otra vez. (A Carlos.) Tu hermana quiere hablarte. (Se va la mamá.)

CARLOS. Pues, estoy bien, solamente quiero invitar a Brisa a salir conmigo y sin dinero para arreglar mi carro y comprar algo de ropa no creo que pueda impresionarla. ¿Cómo podría decirle a Brisa que le doy a mi papá todo lo que gano para comprar medicina? Bueno, pues no quiero que te cueste demasiado la llamada. Adiós.

CHAMUQUILLO. ¿No te has fijado como las muchachas adoran a los jóvenes con carros bonitos y ropa fina como Alfonso? Es feo pero puede tener diez novias.

CHAMUMALITO. Dios no es justo. Desde que se enfermó tu mamá, tu familia no tiene nada. Tus amigos deben darte dinero para que no sufras tanto. Pueden usar la ofrenda de los jóvenes para arreglar tu carro.

(Toca Óscar.)

CARLOS. ¡Óscar! ¡Qué milagro! No te había visto desde la secundaria. (Se saludan.)

ÓSCAR. Pues, no me gustó la escuela pero ya tengo mi propio negocio y gano muy bien. (Saca de su bolsa billetes y se le caen algunos pero nadie lo nota.) Compré un carro del año y voy a comprarme también una casa. ¿Y tú?

CARLOS. Todavía no.

ÓSCAR. Pues, ya tengo que irme. Aquí está mi tarjeta de negocios (Cuando la saca de su bolsa, caen otra vez unos billetes.) Si tus papás necesitan nuestros productos, estamos aquí para servirles. (Sale Óscar, después Carlos se fija en el dinero y lo recoge del piso y empieza a contarlo. Es ____________ una cantidad grande.)

CHAMUQUILLO. (En voz religiosa.) Hermano, es la respuesta a tus oraciones.

CHAMUMALITO. Óscar no los necesita. Nunca vas a verlo otra vez. Solamente vino a presumir porque tú sacaste las mejores calificaciones del salón en secundaria y él las peores. Es mejor que salgas a la tienda ahora para tener la seguridad de que no vas a verlo.

NARRADOR. Carlos hizo todos los arreglos para reparar su carro y fue a la tienda para comprarse unos tenis, pantalones de mezclilla, un chaleco que siempre le había gustado y dos camisas. Pero no era feliz. Sí, tenía casi todo el dinero en su bolsa pero su conciencia estaba molestándolo mucho. Regresó a la casa.



ESCENA III

(Sala de Carlos. Llega Carlos con sus bolsas de compras muy triste.)

CHAMUQUILLO. No te sientas mal. Le puedes llamar a Óscar preguntándole si perdió dinero y le entregas los billetes que te quedan como si fueran todos los que encontraste. Será fácil.

(Suena el teléfono.)

CARLOS. ¿Bueno?

VOZ de ÓSCAR. Bueno. Oye, Carlos, ¿no encontraste algún dinero mío? Perdí________. Fui a buscar en todas partes. Pensé que tal vez se cayó de mi bolsa cuando te fui a visitar.

CHAMUQUILLO. Dile que la sirvienta lo encontró.

CARLOS. Estaba a punto de llamarte. La sirvienta lo encontró y me lo entregó ahora. ¿Quieres que te lleve el dinero mañana?

VOZ de ÓSCAR. No. Voy a tu casa ahora. Necesito entregar ese dinero hoy.

NARRADOR. Cuando llegó Óscar, Carlos dijo aún más mentiras para tapar las anteriores. Y se sintió muy culpable al ver que Óscar realmente necesitaba el dinero. Pero se sintió incapaz de confesar la verdad. Sí, invitó a Brisa a salir con él y se puso ropa nueva. Y ella noto su ropa, pero estaba tan preocupado que no disfrutó y comieron juntos sin mucho qué platicar. Las otras dos salidas no fueron de mucho éxito tampoco. Y cuando Héctor, un muchacho pobre pero muy entregado al Señor y muy alegre, invitó a Brisa solamente para tomar un helado, era obvio que ella se sintió muy contenta de poder disfrutar de la compañía de Héctor, tanto que perdió el interés en Carlos. Daniel notó que Carlos estaba triste y lo invitó a tomar un refresco.



ESCENA IV

(En un restaurante.)

DANIEL. Te veo triste y deprimido ¿qué te pasa?

CARLOS. Pues eres buen amigo. Mejor te digo la verdad; por un tiempo he fijado mis ojos en Brisa pero desde que se enfermó mi mamá no hay dinero. Entrego lo que gano a mi papá para las medicinas tan caras de mi mamá. No podía arreglar mi carro o comprar ropa de moda. Entonces vino un amigo que no había visto por años diciéndome lo rico que es. Y se le cayeron______ en mi casa. Yo me rendí a la tentación de usar algo de este dinero para arreglar mi carro y comprarme ropa nueva. Le regresé a él solamente una parte del dinero echándole la mentira de que la sirvienta lo encontró. Sí salí con Brisa pero me sentí demasiado culpable para disfrutar ese tiempo y sé que le di una mala impresión a ella. Ya ella está saliendo con Héctor y él casi no tiene dinero. Me siento muy mal.

DANIEL. Te has tragado algunas mentiras de Satanás. El valor de un hombre no depende del dinero que tiene, ni de su nivel social. La cosa más importante es estar bien con Dios. El diablo siempre trata de hacernos cumplir con deseos legítimos en forma pecaminosa. Tener carro o buena ropa o dar buena impresión a una chica no está mal, pero si rompemos los mandamientos o principios de la Biblia estamos pecando. El diablo nos ataca por nuestros pensamientos dándonos cien pretextos para justificar nuestras acciones incorrectas. Es un error considerar estos pensamientos.

CARLOS. Pero ahora, ¿qué hago?

DANIEL. Dame una Biblia. (Recibiéndola empieza a hojearla.) Aquí está, lee Lucas 19:8, 9.

CARLOS. (Con Biblia abierta lee Lucas 19:8-9) Pero qué vergüenza admitir todo esto. Si no tengo dinero para pagarlo todo, menos cuatro veces.

DANIEL. Nunca vas a tener paz si no lo confiesas a Dios y a Óscar y haces restitución, y como nosotros no estamos bajo la ley ceremonial de Moisés, no creo que sea necesario pagarlo cuatro veces, pero debes darle algo extra y pagar el interés si él tuvo que pedir prestado para pagar su deuda. Hay que empezar a dar una cierta cantidad cada semana aunque sea muy poquito, y hacerlo fielmente hasta que pagues todo.

NARRADOR. Carlos le pidió perdón a Dios y aunque era una de las cosas más difíciles de su vida le confesó todo a Óscar y empezó a pagar el dinero robado poco a poco. Sintió como una carga grande se levantó de sus hombros, pero todavía había un dolor en su corazón cuando vio a Héctor y Brisa juntos. Un día llegó otra tentación.

(Sala de Carlos. Su mamá tiene un paquete que llegó del correo.)

MAMÁ. Tu papá recogió este paquete en el correo. Es de mi tía Celia. Tal vez confundió tu cumpleaños. Ya está muy viejita.

CARLOS. Tía Celia siempre empaca las cosas como si fueran de china y tienen que pasar por la guerra. Cualquier otro regalito siempre viene envuelto en periódicos de Guadalajara (U otra ciudad.) (Finalmente Carlos saca una figura de porcelana infantil.) A ver ¿Qué está debajo de todo esto? Un perrito (u otro animalito) de porcelana con un letrero que dice: "A Carlitos en su cumpleaños".

NARRADOR. Mientras estaba recogiendo todo el papel en la caja para ponerlo en la basura, vio una historia en el periódico y empezó a leerla.

CARLOS. Qué interesante: "Madre e hijo en la cárcel en la misma ciudad". Anastasio Monsivais, encarcelado por ser acusado de matar a un hombre en una pelea entre narcos, recibió la visita de su mamá de Torreón (u otra ciudad). Ayer ella entró en la joyería “El dorado” con el pretexto de comprar un reloj. Agarró los diez relojes que estaba admirando y salió corriendo. Los guardias del centro comercial la detuvieron y encontraron las cosas robadas. Hoy ella también está en la cárcel. (Pensando.) Anastasio Monsivais de Guadalajara. Una vez Héctor pidió oración por su hermano Anastasio de Guadalajara. Monsivais es un apellido no muy común. ¿Cuántas personas en el mundo tienen el nombre de Anastasio Monsivais? Tiene que ser el hermano y la mamá de Héctor.

CHAMUQUILLO. Si la mamá de Brisa sabe esto, no le permitirá salir con Héctor.

CHAMUMALITO. Puedes mandarle el periódico a ella por correo y nadie sabrá de donde vino. Está bien informarla de la verdad.

CHAMUQUILLO. Mejor mándale una copia a la señora Largalengua. Sería como anunciarlo por televisión.

CARLOS. ¡No, no, no! No voy a escuchar estas tentaciones. No quiero hacer otra confesión vergonzosa. Primeramente puede ser otra persona. Además no es culpa de Héctor si su familia anda en malos caminos. Realmente debemos admirarlo más por seguir a Dios tan fielmente. Por último, si es la voluntad de Dios que Brisa sea mi novia, el Señor arreglará todo sin tener que meter la pata. Ya no voy a causar más sufrimiento por mi pecado.

Las decisiones y sus consecuencias

11 Minutos y 8 Personajes. Carlos toma una decisión apresurada que le trae malas consecuencias.

LAS DECISIONES Y SUS CONSECUENCIAS


Tema: Cómo el diablo nos tienta a tomar decisiones insensatas.

PERSONAJES

CHAMUQUILLO
CHAMUMALITO
MALVADO
CARLOS
DANIEL
BETO
MARTA
MAMÁ


ESCENA I

(Dos demonios desanimados están esperando a su jefe.)

CHAMUQUILLO. ¿Qué haremos ahora? Parece como si Carlos fuera un cristiano fuerte como Daniel. Ya sabe que puede resistir siempre al diablo usando la verdad de la Palabra de Dios y recordando el poder de la sangre de Cristo que se derramó en su muerte en la cruz para despojarnos, dejándonos solamente el arma de la decepción.

CHAMUMALITO. ¿Por qué no podemos ser asignados a una persona que le tenga miedo al diablo?

CHAMUQUILLO. Sí, solamente así sería posible para nosotros hacer algo verdaderamente malo. Necesitamos un aumento.

(Entra Malvado.)

MALVADO. ¿Qué es esto que oigo de un aumento? Debería pagarles menos, no he oído ninguna buena mala noticia de este pueblo por meses. ¿Qué han hecho? Carlos ya está establecido en la fe y el grupo de jóvenes anda bien. Ustedes son unos inútiles, flojos...

CHAMUQUILLO. Insensatos, necios, perezosos, ignorantes y faltos de habilidad. ¡Mejor nos vamos a Acapulco de vacaciones!

MALVADO. ¡Cuidado! Ustedes son todo esto y mucho peor. No tienen nada de creatividad y menos persistencia.

CHAMUMALITO. ¿Y qué hacemos? Siempre seguimos las órdenes con pésimos resultados. Estos jóvenes oran y aun Satanás mismo no puede nada en contra de la oración.

MALVADO. ¡Cállate! Si intentan hacerlos pecar en gran manera, no funciona. Hay dos estrategias muy seguras. Trata de hacerlos que hagan decisiones de repente sin orar ni pedir consejo. Tiéntalos de dejar lo mejor por lo bueno. El mal uso del tiempo o dinero puede apartar a alguien de Dios. También pueden usar amistades íntimas de personas que son menos entregadas al Señor o de paganos que pueden ser malas influencias.


ESCENA II

(Sala o comedor de Carlos. Carlos está hablando con Daniel por teléfono.)

CARLOS. Pero Daniel, no sé como vivir sin un carro. A mí me aburre esperar el camión y ¿cómo es posible invitar a una chica a salir conmigo si tenemos que andar en camión? Además, la muchacha que quiero invitar a salir porque ya estoy seguro de que es ella la que me gusta, es Marta y ella vive muy lejos, no puedo andar en camión.

VOZ de DANIEL. Pero endeudarte es muy peligroso. Proverbios 22:7 dice: "El que toma prestado es siervo del que presta".

(Tocan a la puerta.)

CARLOS. Alguien está tocando en la puerta. Adiós. Nos vemos el sábado. (Va a abrir la puerta a Beto. ¡Qué milagro! Pásale.

BETO. (Entra.) ¡De veras me da tanto gusto verte otra vez! Lo siento por descuidar a mis amigos. Pero cuando tengas novia vas a entenderlo. ¿Cómo has estado?

CARLOS. Bien, siéntate.

BETO. ¿Sabes qué? Voy a estudiar en el D.F. Allá es demasiado difícil tener un carro. ¿No quieres comprar mi carro? Es casi nuevo y te daré muy buen precio.

CARLOS. ¿Y vas a dejar a tu novia para estudiar por años en el D.F.? Oí que tenías planes de casarte.

BETO. Pues es que si no puedo ganar bien, ¿cómo podríamos vivir felizmente? Regresando al carro, tiene un estéreo fantástico y llantas nuevas.

CHAMUQUILLO. Carlos, cómpralo hoy, hay muchos que quieren el carro. Nunca tendrás otra oportunidad igual. Dile que sí.

CHAMUMALITO. Así podrías salir con Marta, ándale.

CARLOS. Pues el mío ya es un desastre y si me das un buen precio pues sí me gustaría, pero necesito platicar con mi papá y manejarlo por un día.

BETO. Si no me tienes confianza, se lo voy a vender al vecino. Solamente pensé en darte la primera oportunidad.

CARLOS. Sí, te lo compro. ¿Para qué gastar dinero en arreglar el mío otra vez?



ESCENA III

(Carlos y Marta en un restaurante.)

NARRADOR. Por un mes Carlos estuvo muy feliz. Todos admiraron su carro rojo y Marta estaba encantada en salir con él. Pero gastó mucho en reparaciones para su carro y andar con Marta le costó más de lo que esperaba. Total que necesitaba trabajar más para pagar el carro y el único trabajo que podía conseguir era atender la tienda de su tío los fines de semana. Por eso, perdió la reunión de jóvenes y la Iglesia por la mañana. Y después de conocer más a Marta, era obvio que no era tan espiritual como parecía en la Iglesia. Y para aumentar los problemas todavía más, se descompuso la transmisión de su carro. Su papá lo regañó por no pedirle consejo antes de comprar el carro. Viendo en anuncio de la boda de Beto en el periódico, Carlos supo que no era la verdad lo que dijo acerca de estudiar en la capital. Él solamente quería vender el carro porque sabía que tenía mil problemas. Son las siete de la tarde y Carlos y Marta están platicando en un restaurante.

MARTA. No salimos casi nunca y no me invitas a lugares interesantes. A mí me gusta ir a todos los cines que mis amigas han ido. No me gusta perderme ninguna fiesta.

CARLOS. Somos cristianos. Tantas películas son basura. No podemos llenar nuestras mentes con estas cosas. Si la fiesta es de tomar y drogarse no es divertido. Tenemos más diversión en el grupo de jóvenes que en fiestas paganas. Tú sabes que necesito trabajar muchas horas y las materias en la escuela este semestre han sido muy pesadas.

MARTA. Estoy harta de andar en camión. Por lo menos arregla tu carro.

CARLOS. Martita, se descompuso la transmisión. No es cualquier cosa. Va a costar un dineral. No tengo el dinero y mi papá no me ayudará porque está enojado porque no pedí su consejo antes de comprar el carro.

MARTA. No quiero pelear contigo. Búscate otra novia. Este no es el noviazgo con rosas y comida en restaurantes finos y fiestas que yo siempre soñé. Debes dedicarle tiempo a tu novia. Si quieres llenar los requisitos, llámame, si no, adiós

CARLOS. Te acompañare a tu casa.

MARTA. No es necesario, tengo dinero para un taxi. Adiós.

(Carlos no se mueve de su sitio, como que se quedó atónito.)

CHAMUQUILLO. No puedes vivir sin Marta. Llévala a las fiestas y al cine cada semana.

CHAMUMALITO. Eres un fracaso. Mejor deja la escuela para andar con Marta.

(Carlos se queda muy deprimido y solo.)


ESCENA IV

(Carlos en su recámara.)

CARLOS. (Prendiendo la tele.) Yo sé que no debo mirar esta película pero estoy tan deprimido y es chistosa. Si no hago algo para quitarme de la mente los problemas de esta noche no voy a dormir bien.

CHAMUQUILLO. Es la película del año, ándale. Si de veras es malo te arrepentirás mañana.

VOZ de MAMÁ. (Gritando.) Te busca Daniel.

CARLOS. Pásalo a mi cuarto. (Apaga la tele.)

(Toca Daniel.)

CARLOS. ¿Cómo sabías que te necesito urgentemente?

DANIEL. Acabo de salir del trabajo y sé que es poquito tarde pero sentí que debía pasar para saludarte.

CARLOS. Gracias, mil gracias.

DANIEL. ¿Qué pasó?

CARLOS. Todo mal, Marta cortó conmigo y la transmisión del carro se descompuso. Salí muy mal en el examen de electrónica por trabajar y estudiar tanto tiempo; estoy exhausto.

DANIEL. Tú necesitas aclarar tus prioridades. ¿Qué es más importante: un carro o Dios? ¿Marta o Dios?

CARLOS. Seguramente Dios, pero tú tienes carro y novia y también tienes a Dios.

DANIEL. Le doy gracias a Dios que mi carro, cinco años más viejo que el que tenías tú y vendiste, todavía camina. También Fabiola es una bendición muy grande. Ella ama a Dios más que a mí. Ella siempre me permite servir a Dios y realmente con trabajar, estudiar y estar activos en el ministerio no tenemos mucho tiempo para estar juntos. Por ejemplo, le llamé a ella antes de pasar aquí porque tenía planeado pasar por tu casa. Pero ella quiere que sirva a Dios y está dispuesta a aceptar lo que hago. Muchas semanas nos vemos solamente en la Iglesia. Créeme, yo sé que no es fácil no tener carro pero te está costando tu tiempo con Dios y tu paz. Y realmente una muchacha tan egoísta como Marta no vale la pena. Sí, es muy bonita y puede ser agradable, pero la veo fría espiritualmente.

CARLOS. Pero, ¿qué hago?

DANIEL. Si yo estuviera en tu situación, yo vendería el carro, siendo honesto sobre los problemas que tiene. Empezaría a pagar a Beto ese dinero. Entonces, me salía del trabajo los fines de semana para poder asistir a la Iglesia y con el otro trabajo terminar de pagar a Beto. Y oraría por una novia que realmente quiera servir a Dios y te ame a ti sin carro o con carro.

CARLOS. Tienes razón, y realmente todo esto pasó porque nunca pedí consejo de cristianos y personas maduras, ni oré acerca de las decisiones importantes. De pronto compré el carro y le pedí a Marta que fuera mi novia.

DANIEL. Si aprendes esta lección, aun la pérdida de dinero vale la pena. Muchos Cristianos grandes todavía no han aprendido: "Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo, mas en la multitud de consejeros se afirman" Proverbios 15:22

Tu mente es el campo de batalla por la verdad

10 Minutos y 8 Personajes. Los diablos intenta por todos los medios que Carlos se distraiga para no concentrarse en la Biblia, ni en la iglesia.

TU MENTE ES EL CAMPO DE BATALLA POR LA VERDAD



Tema: Como guardar tu mente de ataques satánicos

PERSONAJES

NARRADOR
MALVADO
CHAMUQUILLO
CHAMUMALITO
PREDICADOR
DANIEL
CARLOS


JAZMÍN


ESCENA I

(Los tres demonios en la calle.)

NARRADOR. Chamuquillo y Chamumalito son dos demonios desanimados. Todavía no han desviado a Carlos del camino del Señor. Se encuentran con su jefe Malvado. Vamos a ver qué sucede.

MALVADO. ¿Qué pasa demonitos? Se ven muy tristes.

CHAMUQUILLO. Pues, Jazmín no fue a la disco con Carlos. Peor todavía, a él le gustó el estudio Bíblico y la reunión de jóvenes. Lo horrible es que regresó de vacaciones Verónica y al verla, se dio cuenta de nuestra mentira de que no había muchachas bonitas en la Iglesia. En realidad todas le parecieron tan guapas que pienso que ya se olvidó completamente de Jazmín.

MALVADO. Ustedes son unos bebés y no entienden bien cómo luchar. Su estrategia debe ser meter siempre mentiras en la mente de Carlos. Si una no funciona, hay diez más que le pueden echar. El chiste es decirlas tan frecuentemente que siempre pensará que son verdad. Lo más importante es molestarlo tanto que no pueda leer la Biblia; distraerlo cuando alguien predica o enseña la palabra y contradecir todo lo que dicen las escrituras.

CHAMUMALITO. ¿Pero, tanto trabajo?

MALVADO. Hay que echarle duro 24 horas cada día y nunca rendirse. Algunas de nuestras más grandes victorias han sucedido después de años de atormentar y engañar a alguien.

CHAMUQUILLO. Pero la Biblia dice: "Someteos, pues a Dios, resistid al diablo y huirá de vosotros". Una vez que Carlos lea esto va a saber que puede resistir y que no tenemos ningún poder real contra él.

MALVADO. Los Cristianos pueden leerlo mil veces sin caerles el veinte. Si no aplican la Biblia a sus vidas todavía podemos engañarlos. Hay que convencerlos de que su situación es única y que la Palabra de Dios no sirve en estas circunstancias tan difíciles.

CHAMUQUILLO. Pero si Carlos lee: "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana, pero fiel es Dios que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida para que podáis soportar", él va a saber que tenemos realmente muy pocas técnicas y Cristo le dará siempre el poder para evitar caer en tentación si él depende de Jesús.

MALVADO. (Con ira.) ¡Cuidado! Soy tu superior. Regresando al tema, los lobos separan un alce de los demás y empiezan a molestarlo hasta que no puede ni comer, ni dormir en paz. Por fin se rinde el alce acostándose frente a ellos y lo atacan. Esta es su estrategia contra los Cristianos. Nunca permitan que ellos piensen que tienen autoridad. Hagan todo lo posible para que nunca encuentren Lucas 10:19, donde Jesús dijo: "He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañara".

CHAMUQUILLO. Pues. ¡Al ataque!


ESCENA II

(Daniel y Carlos en la iglesia escuchando al predicador. Chamuquillo y Chamumalito tratando de quitar la palabra de la mente de Carlos.)

NARRADOR. Carlos fue a la Iglesia con Daniel. Pero por el trabajo de Chamuquillo y
Chamumalito, Carlos oye muy poco.

PREDICADOR. El texto de hoy es Efesios 6:17 "Y tomad el yelmo de la salvación y la espada de Espíritu, que es la Palabra de Dios".

CHAMUQUILLO. Carlos, olvidaste cerrar tu carro con llave y alguien te lo va a robar.

CHAMUMALITO. Carlos, ¿recuerdas las caricaturas que viste cuando eras niño y lucharon los grandes caballeros con espadas?

PREDICADOR. Si de verdad crees en la Palabra de Dios puedes evitar la mayoría de las preocupaciones y problemas en la vida. La Biblia dice: "Mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo". El Cristo que vive en usted es más poderoso que cualquier tentación.

CHAMUQUILLO. Carlos, no funcionará para ti. A ti te gustan las revistas medio pornográficas. No puedes ayudarte a ti mismo. Eres adicto ya. No puedes cambiar, ni trates de hacerlo.

PREDICADOR. La Biblia dice: “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber, ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir... mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas”. Usted puede confiar en Dios por cada necesidad, sin preocuparse.

CHAMUMALITO. Dios ayudará a los que se ayudan a sí mismos. Tú puedes perder tu trabajo. Si pierdes el trabajo no puedes manejar un carro. Sin carro ninguna chica bonita va a salir contigo.

PREDICADOR. En el nombre de Cristo. Amén.

DANIEL. ¿Disfrutaste el culto?

CARLOS. Pues, es trabajo duro tratar de escuchar un sermón.

DANIEL. Parte del problema es que no tenemos mentes disciplinadas. Pero también el diablo puede poner un pensamiento en nuestras mentes. En Cristo, tú tienes el poder de rechazar pensamientos malos. II Corintios 10:4-5 dice: "Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo". Tú puedes hacer esto. Y no olvidarte de leer tú Biblia cada día.



ESCENA III

(En el cuarto de Carlos.)

NARRADOR. Carlos decidió que va a leer su Biblia en la mañana antes de ir a la escuela y a su trabajo.

CHAMUQUILLO. (A Chamumalito.) Quédate con Carlos. Voy con Jazmín

CARLOS. Aquí está mi Biblia. Debo continuar leyendo en Marcos. (Abre la Biblia y se sienta.)

(Suena el teléfono.)

CARLOS. (Sin entusiasmo.) ¿Bueno? Hola jazmín. ¿Qué pasa? Son las seis de la mañana.

JAZMÍN. (Llorando.) Te necesito. Te necesito tanto. Mi abuelita se está muriendo.

CARLOS. ¿Qué es lo que tiene?

JAZMÍN. Sufrió un ataque al corazón.

CARLOS. Mi tío es especialista y jefe del departamento en el Seguro Social número 8. Él puede arreglar todo para que ella reciba el mejor cuidado. ¿Necesitas una ambulancia?

JAZMÍN. No, se quedó dormida; pero, ¿no entiendes? Yo necesito de ti. (Llorando otra vez.)

CARLOS. Yo te ofrecí ayuda que no quieres aceptar. Eso es todo. Adiós. (Cuelga.) A ver, estoy en Marcos 4:14 "El sembrador es el que siembra la Palabra. Y estos son los de junto al camino; en quienes se siembra la Palabra, pero después que la oyen, enseguida viene Satanás y quita la palabra que se sembró en sus corazones".

CHAMUMALITO. ¿Cómo puede Satanás quitar lo que está sembrado? Todo esto es mentira, mentira. Si no oyes bien, es tu culpa. Si tienes mala memoria, eres distraído o ignorante, el diablo nunca tiene nada que ver con esto.

CARLOS. (Sigue leyendo.) "Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han leído la palabra, al momento la recibieron con gozo, pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan".

CHAMUQUILLO. ¡Mira! La Palabra de Dios es peligrosa. Va a traerte persecución. Y con razón, dice cosas muy raras.

CARLOS. (Sigue leyendo.) "Estos son los que fueron sembrados entre espinos, los que oyen la Palabra, pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la Palabra, y se hace infructuosa".

CHAMUMALITO. ¿Ves? La Biblia está en contra del dinero. Si no quieres ser un miserable, pobre, deja todo esto de ser cristiano.

CARLOS. ¡Un momento! Esto es el ejemplo del diablo poniéndome pensamientos en mi mente. El versículo no dice que Dios está en contra del dinero, solamente que las riquezas pueden ahogar la Palabra. Pero si pongo a Cristo primero, no sucederá.

CHAMUQUILLO. ¡Oh no! Ya sabe el secreto de que no debe aceptar nuestras mentiras en contra de la Palabra de Dios.

CHAMUMALITO. Pero podemos hacer tanto escándalo que se olvide de la verdad.



ESCENA IV

(En el cuarto de Carlos.)

NARRADOR. El día de hoy fue horrible. Llegó tarde a la escuela, salió mal en un examen, su jefe lo regañó y chocó su carro.

CHAMUQUILLO. Carlos, ¿por qué lees la Biblia? Este ha sido el peor día de tu vida y todo después de una semana de leer la Biblia.

(Suena el teléfono.)

DANIEL. Carlos, ¿cómo estás?

CARLOS. Pues mal, nada salió bien hoy.

DANIEL. El diablo se siente muy infeliz cuando alguien acepta a Cristo. Él quiere hacer todo lo que pueda para desanimarte.

CARLOS. Siento que hago todo mal.

DANIEL. Eso no es cierto. El diablo es el gran acusador. Enfócate en la verdad. La Biblia dice: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". La verdad es que Cristo ganó la victoria sobre el diablo en la cruz hace 2000 años. Tú necesitas pararte contra la mentira que él quiere usar para vencerte. Solamente hay que recordar que la flojera de tu carne o la atracción del mundo pueden hacerte decidir de mirar la tele en vez de leer la Biblia. Hay muchas cosas que tu necesitas dominar.

CARLOS. Soy deportista y me gusta ganar. No importa lo que pase, no voy a dejar de leer mi Biblia.

¡Aguas! El diablo quiere quitarte de tu iglesia

15 Minutos y 10 Personajes. De nuevo el diablo y sus ayudantes quiere que Carlos deje la iglesia. Por todos los medios tratarán de conseguir ese medio.

¡AGUAS! EL DIABLO QUIERE QUITARTE DE TU IGLESIA

Tema: Cómo el diablo pone división entre los Cristianos.

PERSONAJES

NARRADOR
CHAMUQUILLO
CHAMUMALITO
MALVADO
CARLOS
DANIEL
MARTA
LÍDER
BRENDA
MESERA


ESCENA I: LOS DEMONIOS EN LA CALLE

NARRADOR. Carlos aceptó a Cristo hace seis meses. Chamuquillo y Chamumalito son los demonios asignados por su jefe Malvado para tratar de alejarlo del Señor. Están platicando entre ellos.

CHAMUQUILLO. ¿Qué haremos? Carlos ya cortó con Claudia porque quiere estudiar la Biblia con Daniel y Fabiola. Está aprendiendo mucho y está orando con más y más fe.

CHAMUMALITO. Si ora tanto, en poco tiempo se convertirán sus padres y sus amigos también.

MALVADO. ¡Tontos, insensatos, perezosos, inútiles! Ustedes no sirven para nada. La manera más fácil de tumbar a Carlos es causar problemas en su Iglesia hasta que él salga enojado y sentido de ahí. Les mandaré otros demonios para ayudar en esto.

CHAMUQUILLO. ¿Qué hacemos?

MALVADO. Hay que plantar semillas de discordia especialmente entre Daniel y Carlos. Poner pensamientos en Carlos como, "Daniel no tiene tiempo para mí. Siempre está con su novia", "¿Cómo es posible que Daniel haga esto siendo un cristiano maduro?", “Daniel prefiere sus otros amigos y se está olvidando de mí", "El pastor no me saludó", "El director de alabanza trató mal a mi amigo y por eso yo no me puedo concentrar en alabar a Dios"…

CHAMUMALITO. Y después que se aparte de la Iglesia, cuando esté solito, podemos destruir su fe y hacerlo sentir completamente miserable.

CHAMUQUILLO. ¡Completamente miserable! ¡Al ataque!

MALVADO. ¡Un momento! No olviden que la meta es que reaccionen antes de orar o pensar en un versículo de la Biblia, queremos personas actuando con sus emociones fuera de control.

CHAMUQUILLO. ¡Pues, al ataque!


ESCENA II: REUNIÓN DE JÓVENES

(Mientras habla el líder los demonios quedan entre los jóvenes.)

NARRADOR. El líder de jóvenes está hablando en la reunión mientras los demonios están poniendo mentiras en la mente de Carlos.

LÍDER. Antes de empezar la reunión, siento que debo platicarles de algunas cosas. Primeramente, ustedes llegan a las reuniones cada vez más tarde. Empezamos a las siete, no a las siete cuarenta y cinco.

CHAMUQUILLO. Carlos, él se está enojando contigo porque llegaste tarde una sola vez, eso no es justo.

LÍDER. También si vamos a funcionar bien, ustedes deben cumplir con su palabra. Si es que vas a traer el refrigerio, hay que hacerlo, y si por alguna emergencia no puedes traerlo, llámame para decirme que no será posible. Si prometes ensayar a las cinco, no llegues a las seis y media. Si dicen que van ayudarme en traer despensa a los pobres, hay que cumplir.

CHAMUMALITO. Carlos, todo este rollo es porque no fuiste con los jóvenes para ayudar a los pobres. Aunque les explicaste la semana siguiente que vinieron tus primos inesperadamente y te olvidaste completamente de ese compromiso, él todavía trae esto contra ti. Él está regañándote a ti sólo porque olvidaste un pequeño detalle. ¡Qué injusto!

LÍDER. Por último, cuando tenemos eventos especiales, quiero que inviten a gente. Tuvimos una fiesta evangelística y no había nadie nuevo.

CHAMUQUILLO. ¿Ves? Está enojado contigo. Ni intentaste invitar a nadie. Eres un mal cristiano, no debes regresar aquí más; ya recibes bastantes regañadas en tu casa como para recibir otra más aquí en la reunión de jóvenes. Además te estás perdiendo programas muy suaves en la tele.

NARRADOR. Después de la reunión, había refrigerio y tiempo de charla. Carlos se encuentra solo.

CHAMUQUILLO. Quédate aquí solito, mira tu reloj y cuenta los minutos antes de que alguien se te acerque para hablar. Ellos no te quieren a ti. Será mejor que nunca regreses.

(Daniel y Fabiola se acercan a Carlos.)

DANIEL. Carlos, ¿qué onda? ¿Cómo estás?

CARLOS. Más o menos.

DANIEL. Te llamaré por teléfono mañana. Tengo que regresar a Fabiola a su casa antes de las 10:30 p.m. o ¡tenderemos la tercera guerra mundial! Antes de que se me olvide, el martes no habrá estudio bíblico porque cumple años la hermana de Fabiola.

CHAMUMALITO. ¿Ves Carlos? Daniel está poniendo pretextos para no pasar tiempo contigo. Ya te traicionó. Es mejor que nunca vuelvas a esta Iglesia.

CHAMUQUILLO. ¡Mira! Julieta ni te saludo, cree que es demasiado buena para ser tu amiga. Así son los Cristianos. ¿Para qué te juntas con ellos?

MARTA. Carlos, ¿Cómo estás? ¿Podrías ayudarme con un gran problema que tengo? ¡Invité a mi prima y ella está aquí por primera vez! Pero no tiene transporte para regresar a su casa. Vino en camión pero es peligroso que se regrese así. ¿No puedes llevarla a su casa?

CHAMUQUILLO. Ellos solamente quieren aprovecharse de tu generosidad. Dile que no.

CARLOS. Pues... tengo que irme directamente a mi casa ahorita mismo. Pero en otra ocasión será un placer.

MARTA. Disculpa la molestia ojalá que haya otra oportunidad.

CHAMUQUILLO. Ya, Marta está enojada contigo. Nadie te aprecia, nadie te quiere, mejor ya no regreses aquí.

CHAMUMALITO. Carlos, acércate para que puedas oír la conversación.

BRENDA. ... Clara dice que la Señora Largalengua dice que la esposa del Director de Alabanza dice que el Pastor está molesto con Carlos.

ROSY. ¿Por qué? ¿Qué hizo?

BRENDA. No sé exactamente, pero debe ser horrible porque el Pastor siempre es muy paciente y ahora parece que está muy enojado; pero voy a investigar bien. Estoy muriéndome por saber qué pasó. Dijo Clara que el Director de Alabanza se enojó también. Esto va a estar muy interesante.

CHAMUQUILLO. Están platicando de ti, Carlos. El pastor va a echarte fuera de la iglesia. Es completamente injusto, pero todos están en tu contra. Ni debes ser cristiano.


ESCENA III: CUARTO DE CARLOS

NARRADOR. Carlos ya decidió nunca regresar a la Iglesia. Daniel le llama por teléfono.

CARLOS. ¿Bueno?

DANIEL. Carlos, ¿cómo estás? Te vi triste el sábado en la noche y ayer no fuiste a la Iglesia. ¿Pasó algo malo?

CARLOS. No pasa nada. Sólo que he decidido no regresar a la Iglesia

DANIEL. Pero, ¿por qué? ¿Qué pasó? Después de seis meses de asistir, no harás una decisión así sin una buena razón. Dime, ¿qué es lo que pasa?

CARLOS. Pues nada, solamente es mi decisión.

DANIEL. Y a los estudios con Fabiola y conmigo, ¿seguirás asistiendo?

CARLOS. Tampoco. Ya no quiero nada con los Cristianos.

DANIEL. Te invito una hamburguesa a las siete. Pasaré por ti. Adiós.


ESCENA IV: REUNIÓN DE LOS DEMONIOS

NARRADOR. Ya viene Malvado para recibir reportes del trabajo de Chamuquillo y Chamumalito

MALVADO. ¿Cómo les fue?

CHAMUQUILLO. ¡Fabuloso! Carlos ya no va a la iglesia. Casi no lee la Biblia y está demasiado desanimado para orar.

CHAMUMALITO. ¡Todo salió de maravilla! Chamuquillo hizo muy buen trabajo con las chismosas.


ESCENA V: RESTAURANTE

MESERA. ¿Qué quieren ordenar?

DANIEL. Dos hamburguesas y dos coca colas. Después queremos postre.

MESERA. Lo siento, pero hoy no trajeron hielo. El único refresco que tenemos frio es Fanta.

CARLOS. Está bien. Tomamos Fanta.

DANIEL. Carlos, tú debes saber que la gran estrategia de Satanás es apartarte a ti y a todos los Cristianos de la Iglesia, porque cualquier persona que está sola, puede ser atacada ferozmente. He visto esto pasar a personas buenas y no quiero que te pase a ti. Por favor, dime qué pasó. Primero, ¿Hice algo yo que te ofendiera?

CARLOS. Pues, cuando no tuviste tiempo de hablarme en la reunión de jóvenes y cancelaste el estudio, pensé que tal vez no tendrías más tiempo para mí.

DANIEL. Lo siento. Es que el papá de Fabiola no es creyente. Se pondría muy enojado si llegábamos tarde cinco minutos. Y pensé que si llegábamos un minuto tarde, no podríamos salir por seis meses. No asistir a la piñata de Sara sería pecado mortal. Pero estas cosas no tienen que afectarte a ti. ¿No puedes venir el jueves para estudiar la Biblia con nosotros?

CARLOS. Está bien, si voy.

DANIEL. ¿Te sentiste mal cuando el Líder de Jóvenes nos llamó la atención por alguna cosa?

CARLOS. Yo siento que es injusto que se enoje conmigo por llegar tarde una sola vez en seis meses.

DANIEL. No estaba enojado. Pero Pablo y los que van con él han llegado tres semanas seguidas sólo para el refrigerio, Karla prometió cantar dos solos y ¡ni vino a la reunión! No llegó nadie para ayudar el día planeado para repartir despensas para los pobres, aunque 12 personas se habían apuntado como voluntarios. El Líder de Jóvenes nos respeta y nos trata como amigos y como personas responsables. A mí me parece bueno esto.

CARLOS. ¡Yo pensaba que estaba todo dirigido a mí!

DANIEL. ¿Sabes por qué? Es porque el demonio siempre quiere hacernos creer que los demás Cristianos están en contra de nosotros y pone esos pensamientos en nuestra cabeza. Hay que resistirlo. Mira lo que dice la Biblia: "Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del espíritu en el vínculo de la paz" Efesios 4:2,3

CARLOS. Pero el Pastor va a echarme fuera de la congregación y yo no he hecho nada, mejor no regreso.

DANIEL. ¿De dónde viene esa idea tan ridícula? El Pastor me preguntó por ti y estaba muy preocupado por ti.

CARLOS. Yo escuché a Brenda cuando dijo que el Pastor estaba muy molesto conmigo y debe ser algo muy serio porque el Director de Alabanza también se enojó.

DANIEL. Brenda tiene un problema tremendo con el chisme. Ella platica antes de oír toda la historia. Ella supone que el tal Carlos era de nuestra congregación y lo platicó a medio mundo. Tres hombres con el nombre de Carlos ya han hablado con el Pastor para aclarar las cosas, porque pensaron que habían hecho algo malo. Lo que realmente sucedió fue esto: Un hombre llamado Carlos David Loya López que nunca ha pertenecido a nuestra Iglesia decidió difamar a nuestro Pastor en el periódico. Le acusó de muchas cosas, incluyendo que era narcotraficante y que usaba a la congregación para cubrir sus actividades criminales.

CARLOS. ¡Válgame! Ya entiendo cuando dices que el diablo tiene una estrategia para apartarnos de la iglesia. Dejando de congregarme me sentí completamente frío. Aún peor, fui a la disco una noche y después me sentí todavía peor. Pero ya voy a congregarme, no importa qué pase, ¡Y voy a estar alerta contra los trucos del diablo!
Nota: Esta obra pertenece a un serie mayor que se encuentra también en el blog.
LAS DECISIONES Y SUS CONSECUENCIAS

La diferencia entre un cristiano y un cristianito

5 Minutos y 4 Personajes. Dos amigas hablan sobre el prometido de una de ellas. El joven parece no haber comprendido qué significa entregar su vida a Cristo y su amiga está preocupada por el futuro de ambos.

LA DIFERENCIA ENTRE UN CRISTIANO Y UN CRISTIANITO



Tema: El Nuevo Nacimiento.

PERSONAJES

ANDREA
LILY
KIKO
NARRADOR


ESCENA

(Andrea y Lily platicando mientras toman un refresco o sentadas en un sofá.)

ANDREA. (Con emoción.) Estoy enamoradísima. Voy a casarme con Kiko. Es tan guapo, tan atento, tan atlético, tan inteligente, tan generoso. Es todo un galán.

LILY. Pero es inconverso. La Biblia dice: “No os unáis en yugo desigual”.

ANDREA. Ya oró y aceptó a Cristo y quiere bautizarse.

LILY. Pero nunca lo veo los domingos por la mañana.

ANDREA. Es porque es el único tiempo que tiene su equipo de fútbol para entrenar. El equipo tiene muy buena oportunidad para ganar el campeonato de su liga. Sería una lástima perder la oportunidad.

LILY. ¿Y la reunión de Oración?

ANDREA. Pues, es su noche de estudio, la única noche que no nos vemos. Además, tú eres muy clavada. Hay muchos Cristianos buenos que nunca van a la oración. Si vas exigir todo eso a un novio, vas a perderlo.

LILY. Pero ni es fiel en la reunión de jóvenes. Y cuando viene, no participa y siempre parece muy aburrido con las pláticas.

ANDREA. La Biblia dice que no debes juzgar. Además, Kiko es serio y no se emociona mucho.

(Entra Kiko gritando con emoción.)

KIKO. ¡Andrea, Andrea! ¡Mira lo que escribieron acerca de mí y nuestro equipo en el periódico! ¡Mira! “Kiko Martínez es el mejor portero que hemos visto en esta liga universitaria en la década”. (Kiko da un grito de emoción.) ¡Oh, perdóname, Lily, por no saludarte! Es que esto es lo máximo en mi vida.

LILY. Felicidades, Kiko. Es un gran honor. Pero si esto es lo máximo para ti, ¿no tienes otras metas en la vida?

KIKO. Sí, casarme con Andrea y ganar mucho dinero.

LILY. Y ¿tienes metas espirituales?

KIKO. Cuando sea viejito y no pueda jugar fútbol, tal vez iré al culto más seguido. Y por supuesto quiero ser una buena persona para ganar el cielo.

LILY. ¿Pero qué dice la Biblia al respecto?

KIKO. Es un libro que nunca he leído. Necesito dedicarme completamente a mis estudios. Tengo la oportunidad de graduarme con las mejores calificaciones de mi generación. Bueno, gusto en saludarte, tengo que irme. Necesito organizar al equipo para un último entrenamiento. (A Andrea.) Adiós, mi amor.

LILY. Andrea, ten cuidado. Kiko no parece nada un hombre nacido de nuevo.

ANDREA. El aceptó a Cristo en la campaña evangelística y tú no debes juzgarlo.

NARRADOR. ¿Qué es realmente ser nacido de nuevo? Jesucristo mismo dijo: “Por sus frutos los conoceréis”. Es posible que Andrea cometa un error fatal por no analizar qué es nacer de nuevo. Tú también debes pensar seriamente en esto.

Siga con una plática en el tema: “¿Qué es nacer de nuevo?”.

Yo quiero ser pastor

15 Minutos y 4 Personajes. Un hombre piensa hacerse pastor porque considera que trabajan muy poco. Cuando acude a visitar a un pastor para que le asesore, se da cuenta de que el trabajo es más complicado de lo que pensaba.


YO QUIERO SER PASTOR
Por Robert J. Lee, traducido y adaptado por Jorge Pierola
www.anastasisproductions.org/




PERSONAJES

SECRETARIA 1
SEÑOR CERVANTES
SECRETARIA 2
HOMBRE 2


SECRETARIA 1. Buenos días, señor. Bienvenido a Guía Vocacional. ¿Cómo le puedo ayudar?

SEÑOR CERVANTES. ¿Es esta una agencia de empleos?

SECRETARIA 1. Sí, señor, ciertamente que lo es. Ahora, ¿qué campo de carrera tenía en mente? O, ¿está usted interesado en nuestro sistema de búsqueda vocacional?

SEÑOR CERVANTES. No, eso no va a ser necesario. Sé exactamente lo que quiero hacer.

SECRETARIA 1. Bueno. Usted es un hombre de decisión. Eso nos gusta mucho. Entonces, ¿qué área de trabajo ha decidido seguir? Y, ¿cómo le podemos ayudar?

SEÑOR CERVANTES. Bueno. Yo quiero ser pastor, y todo lo que deseo saber es: qué hacer para ser pastor.

SECRETARIA 1 Perdóneme, no le entendí bien. ¿Ha dicho que quiere ser pastor?

SEÑOR CERVANTES. Correcto.

SECRETARIA l. ¿Dice usted que es correcto que le entendí mal?

SEÑOR CERVANTES. No. Lo que dije es que quiero ser pastor.

SECRETARIA 1. ¡Hum! Esto es algo fuera de lo normal. Nunca tuvimos a alguien con esa petición hasta ahora.

SEÑOR CERVANTES. ¿Usted quiere decir que no puede ayudarme?

SECRETARIA 1. No, no quise decir nada de eso. Solo que vamos a tener que ir fuera de nuestros formularios normales. Por favor, deje que tome algunas notas. Primero, ¿cuál es su nombre?

SEÑOR CERVANTES. Miguel Cervantes.

SECRETARIA 1. Muy bien. ¿En qué denominación está interesado?

SEÑOR CERVANTES. No sé. No había pensado en eso. Quizá eso no importa.

SECRETARIA 1. Bien. ¿Tiene usted preparación en un seminario?

SEÑOR CERVANTES. No.

SECRETARIA 1. ¿Es su padre un pastor?

SEÑOR CERVANTES. No.

SECRETARIA 1. ¿Hay alguien de su familia en el ministerio?

SEÑOR CERVANTES. No.

SECRETARIA 1. ¿Algún pastor le ha aconsejado en esta decisión?

SEÑOR CERVANTES. No.

SECRETARIA 1. Bueno. ¿Le busca la gente para que les guíe espiritualmente?

SEÑOR CERVANTES. (Pausa. Parece que recuerda una respuesta afirmativa.) No.

SECRETARIA 1. Puede decirme ¿en qué iglesia se congrega usted?

SEÑOR CERVANTES. ¿Congrega?

SECRETARIA 1. Sí, asiste, va, pertenece... Donde adora. ¿Usted va a la iglesia, verdad?

SEÑOR CERVANTES. No.

SECRETARIA 1. Un momento. ¿Usted quiere ser pastor?

SEÑOR CERVANTES. Sí.

SECRETARIA 1. Pero, ¿no va a la iglesia?

SEÑOR CERVANTES. No.

SECRETARIA 1. ¿Ha estado en una iglesia alguna vez?

SEÑOR CERVANTES. He estado en algunas bodas.

SECRETARIA 1. Ha estado en algunas bodas. Señor Cervantes, por favor, ¿puede decirme cómo recibió usted el llamado?

SEÑOR CERVANTES. ¿Llamado?

SECRETARIA 1. Sí. El llamado. Usted sabe, una señal del Cielo, un mensajero angelical, la Voz Suave, una visión, un sueño, un escrito en la pared. Una ¡ZARZA ARDIENTE!

SEÑOR CERVANTES. Bueno, no. No creo. Yo…

SECRETARIA 1. Señor Cervantes, ¿puede usted decirme una cosa, por favor?

SEÑOR CERVANTES. Desde luego.

SECRETARIA 1. De todas las carreras, ¿por qué quiere usted ser pastor?

SEÑOR CERVANTES. Dos razones muy importantes: Primero, uno viste trajes buenos.

SECRETARIA 1. Buenos trajes.

SEÑOR CERVANTES. Oh, sí.

SECRETARIA 1. No sé si debo preguntarle la segunda razón.

SEÑOR CERVANTES. No estoy seguro de cómo decirlo para que suene correcto.

SECRETARIA 1. Trate de decírmelo.

SEÑOR CERVANTES. Bueno, es… fácil.

SECRETARIA 1. ¿Qué?

SEÑOR CERVANTES. Claro que sí. Ellos trabajan solo un día a la semana. Todo lo que tienen que hacer es hablar por una hora más o menos. Luego dan la mano a la gente y se van a casa. Estoy sorprendido de que no tengan una línea de gente alrededor de la cuadra tratando de conseguir esos trabajos.

SECRETARIA 1. (Lo mira sin poder creérselo.)

SEÑOR CERVANTES. Entonces, ¿qué necesito hacer?

SECRETARIA 1. (Respira muy profundo.) Recomendamos a todos nuestros clientes a pasar uno o dos días observando a alguien en su carrera escogida para asegurarse de saber en qué consiste ese trabajo. Yo sé de una iglesia apropiada donde usted puede aprender acerca de la vocación que usted ha escogido. Aquí está la dirección. (Le entrega un papel.)

(El Sr. Cervantes camina al otro lado del escenario donde están ya sentados la secretaria 2 y el Hombre 2.)

SECRETARIA 2. (Hablando por teléfono.) Gracias por llamar a la Iglesia Río de la Vida. ¿Cómo puedo servirle? (Pausa.) No, el Pastor José no está; está estudiando para preparar su sermón del miércoles. (Pausa.) Sí, le voy a decir que usted le llamó. Gracias. Tenga un día muy bendecido. (Se vuelve al Hombre 2.) Siento mucho que haya tenido que esperar. ¿A quién quería ver?

HOMBRE 2. Tenía una cita con el Pastor Guillermo.

SECRETARIA 2. ¡Oh, sí! El Pastor Guillermo dijo que usted vendría. Me dijo que si podía esperarlo unos cinco minutos. En este momento está con un hombre que vive bajo un puente y le está ayudando a seguir al Señor. Me pidió que disculpara por hacerlo esperar.

HOMBRE 2. Oh, no hay ningún problema. Eso es ciertamente más importante que la razón de mi visita. Ya que estoy aquí, ¿está disponible el Pastor Alfredo?

SECRETARIA 2. Temo que no, al menos no por una hora. Fue a la tienda de reparación de computadoras para comprar un programa de network. Él es nuestro Pastor de Computadoras, como le llaman los niños.

HOMBRE 2. ¿Y el Pastor Benjamín?

SECRETARIA 2. Lo siento mucho. Ahora mismo está en el hospital…

HOMBRE 2. Oh, no. ¿Qué le pasa?

SECRETARIA 2. No. Él no está hospitalizado; él está en el hospital visitando a la mamá de alguien de la congregación. Tiene que regresar a su otra oficina. Tiene un trabajo secular como usted sabe.

HOMBRE 2. Oh. No sabía eso. Está bien, estoy seguro que el Pastor Guillermo ya llegará. Voy a esperar.

SECRETARIA 2. Entonces... Usted debe ser el Señor Cervantes.

SEÑOR CERVANTES. Ah, sí, ¿cómo lo sabía?

SECRETARIA 2. Oh, la señora de la agencia Guía Vocacional llamó y me dijo que usted vendría. ¿Así que usted quiere ser pastor?

SEÑOR CERVANTES. Oh sí. Pienso que… Eso es…

SECRETARIA 2. Lamentablemente la mayoría de nuestros pastores no están disponibles en este momento. El único que está en la iglesia es el Pastor Jaime.

SEÑOR CERVANTES. ¿Puedo verlo?

SECRETARIA 2. ¿Tiene usted una llave de mecánico?

SEÑOR CERVANTES. ¿Una llave ajustable?

SECRETARIA 2. Sí, dejó instrucciones de que no lo molestásemos a no ser que la persona trajese esa herramienta. Ahora mismo está reparando la transmisión de nuestro autobús.

SEÑOR CERVANTES. Bueno, está bien.

SECRETARIA 2. Siento mucho que ninguno de nuestros pastores esté disponible para estar con usted hoy. ¿Quiere que le dé una breve lista de algunas de sus responsabilidades?

SEÑOR CERVANTES. Eso sería estupendo, si usted no tiene inconveniente alguno.

SECRETARIA 2. Para empezar, todos nuestros pastores tienen responsabilidades de consejeros, también un tiempo de oración y estudio. Tenemos al Pastor Benjamín, nuestro pastor de atención a necesitados. También toma mucho tiempo visitando a los enfermos y a los que están falleciendo en hospitales o en sus hogares. Él es el encargado de organizar los grupos pequeños de nuestra iglesia y también de la enseñanza de clases de liderazgo.

HOMBRE 2. Sin mencionar su trabajo secular.

SECRETARIA 2. Luego tenemos al Pastor Roberto, nuestro Pastor Administrador. Él supervisa el presupuesto de la iglesia y, como si eso no fuera suficiente, también toma tiempo para preparar materiales de estudio para las clases que enseña.

HOMBRE 2. También es el que supervisa a cada uno de los empleados de la iglesia.

SECRETARIA 2. Así es. Y siempre está listo a dirigir a cualquiera en los caminos del Señor. El Pastor Andrés es nuestro pastor de los niños y…

HOMBRE 2. Muy bueno.

SECRETARIA 2. Además dirige un salón lleno de niños dos veces cada domingo, sin decir que supervisa a los maestros de todas las clases de la Escuela en la iglesia y el material necesario. También oficia matrimonios.

HOMBRE 2. Y no olvidemos las cuestiones de las computadoras. Y de la noche de vigilia. No creo que se haya recuperado todavía.

SECRETARIA 2. El Pastor Jaime trabajó con los adolescentes y también dirige el programa La Comisión del Maestro. Siempre están ocupados en varios programas de alcance a la comunidad ya sea en una escuela o en un hogar de acianos. Oh, ya dije que también trabaja en el autobús.

HOMBRE 2. Y todas las bodas que oficia.

SECRETARIA 2. Luego tenemos al Pastor Moisés. Es responsable de pastorear a la congregación de 1,500. Invierte muchas horas en la oración y en el estudio para preparar tres sermones diferentes para cuatro cultos en la semana. Y como él es líder, su escritorio es a donde llegan todas las quejas. Él lleva el peso de todas las críticas de dentro y fuera de la congregación. También tiene que aconsejar a gente difícil.

HOMBRE 2. Sí, como a la Hermana Buscapleitos.

SECRETARIA 2. Cuidado. No debemos ser chismosos, ¿verdad? Como todos los pastores, él es el ejemplo de un buen esposo y padre que la congregación desea seguir. Y también, como el resto de los pastores, se esmera diligentemente en mantener los más altos niveles de integridad.

(El Señor Cervantes se ha retirado hacia la otra oficina)

¿Señor Cervantes? ¿Dónde está el Señor Cervantes?

SECRETARIA 1. Oh, Señor Cervantes, ya regresó. ¿Cómo le fue en su visita a la iglesia? ¿Aprendió acerca de ser pastor?

SEÑOR CERVANTES. Creo que he cambiado mis planes. Creo que voy a buscar algo que sea menos estresante, como domador de leones, astronauta... Sí. Ellos solo dejan que las computadoras lo hagan todo. O quizá…